14.7.09

Lunes 13 de julio del 2009

TURBOCRÓNICAS
La izquierda copetuda


Para Sami David, por el inicio
de su sexto período como legislador.

Antes de ir al punto, maestro Esquinca, veo que ayudaste a debilitar la derecha. Los votos nulos subieron a seis por ciento. ¿Habrá decepcionado el IETU a noventa por ciento de la derecha? El fisco panista devolvió miles de millones por impuestos a los empresarios y a mí me negaron tres mil pesillos porque algunos patrones se guardaron el documento de la retención del impuesto. Importa un diputado esa firulilla, neurotiza el trato al ricachón. Pero la izquierda se reinstalará en Los Pinos. Aunque sea la copetuda izquierda priista, habituada al saco y a la corbata, aun en tiempos de la gripe A H1N1.

Al punto: Roberto Filemón Cruz de León me había contado sobre su nueva carrera de licenciado en Derecho, tras la carrera de ingeniero agrícola. El mérito es mayor con su vasta experiencia de catedrático en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), entonces ¿por qué habría de abandonar el estudio? En el DF opera la Universidad de la Plenitud. Nunca es tarde, reza la frase hecha.
¿Irá a especializarse File en civil, penal, agrario o fiscal? Debe haber ya otras ramas como en la ingeniería. Una docena. La ingeniería estética tiene mercado con miles de obesos entre veinte millones de amolados. ¿Podrían rebanarle la barriga a los cerveceros cada seis meses? Con todo respeto, diría don Peje.

He visto anuncios de la carrera de licenciado del ocio. Sólo un subnormal los consultaría. ¿Hay mejor método que el tuyo de una hora o cien pesos en la taberna? Luego, la siesta. Fortalece el corazón, dicen. ¿Habrá algo superior a la hamaca? Nunca pude colgar una. Petunia es de Jalisco y clasemediera. Menos permite la siesta de sofá. En tal caso me quisiera en piyama y con gorro.

Filemón compra hamacas en las tabernas de la tierruca. Aquí te ofrecen esculturas de yeso y relojes o plumas chafas. File compró dos chinchorros, atestigüé. Sabe vivir. ¡Hay matrimoniales! Debe ser incómodo sestear si tu vieja ronca o tiene los pies fríos.
¿Descubrió File que su vocación estaba en los juzgados y fue pérdida de tiempo la otra carrera? Siempre me pareció un urbanita. ¿Lo imaginas encaramado sobre un cuaco y cuadrarse ante el líder del sector agrario, ahora tan revuelto? Los narcos les expropiaron las botas y quebró la empresa de rociadores de polvo. Cuando el líder pretendía dar el gatazo, el mamacallos les rociaba de polvo las suelas de las botas o les ponía fango importado en lugar de lustrárselas.



GARBANZOS DE A LIBRO
Emmanuel Carballo
“Éramos la locomotora de LA
y ahora somos el cabús”

Emmanuel Carballo (80 años) dijo que las grandes obras de la literatura mexicana se dieron en las décadas de los 50 y de los 60 sin la subvención del gobierno y que la subvención “no ha producido los efectos para los que fue creada”. En ese aspecto, agregó, México “era la locomotora de América Latina y ahora es el cabús”. Durante su homenaje organizado por Bellas Artes el crítico y periodista dijo que en los últimos 40 años no se ha realizado ni un poema como “Muerte sin fin” ni una novela como “La sombra del caudillo”. En cuanto al oficio periodístico, dijo que las secciones culturales son ahora “el apéndice de sociales, apéndices de la sección amarilla, de donde están los anuncios de ocasión o entre esquela y esquela. Emmanuel Carballo platicó en la Sala Manuel M. Ponce con el periodista y escritor Juan Domingo Argüelles y recibió la Medalla Bellas Artes y un diploma de manos de la directora de Coneculta, Consuelo Sáizar y del director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Joaquín Duiez-Canedo Flores, en presencia de la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba),

LOS GARBANZOS
J. D. Salinger (90 años) consiguió que un juez prohibiera la circulación de la novela “60 años después llegando del centeno” que según el autor es una parodia de “El guardían en el centeno”. Sin embargo, en Inglaterra el libro se ha empezado a vender. El sueco Frederik Colting escribió una historia en la que el adolescente personaje de Salinger escapa ya de viejo de un asilo de ancianos y vive parecidas experiencias que de adolescente en Manhattan. El juez dictaminó que se trataba de un vil plagio. Salinger ha vetado además en años anteriores una biografía y una película sobre un cuento suyo… El escritor y periodista Juan José Millás empezó a vender en España, por medio de un servicio de celular, textos que el ha llamado “articuentos” de cuartilla y media al precio de medio euro. Los primeros cuatro son gratis… A menos de dos meses de la muerte del escritor uruguayo Mario Benedetti su hermano Raúl impugnó el documento según el cual designa única y universal heredera a la Fundación Mario Benedetti. Ahí aparece el deseo del autor de que ese hermano reciba una pensión vitalicia mensual de 1,500 euros al mes y su primo Óscar Domínguez Benedetti la única cantidad de 35, 700 euros. Raúl Benedetti declaró que el testamento fue modificado porque él iba a ser el director de la Fundación.

6.7.09

Lunes 6 de julio del 2009

TURBOCRÓNICAS
Un libro, o dos de perro embotellado
Como tú mismo sabes mis libros de narrativa tienen menos posibilidades que los tuyos de historia o biografías. Cada vez descubro más filtros. Llegas a sospechar de algunos pero no te los dan a conocer para no herirte. Cierta vez díjeme que me dije en esta editorial me quedo... Con una docena de sellos podía publicar, optimista, crónicas, cuentos y novelas. Publiqué dos mamotretos. Veinte años después tengo tantos libros como editoriales. He cambiado de editorial según he publicado. ¿Por qué? No te republican porque no vendes punto y se acabó. Ya lo dijo Bioy Casares, los primeros cuarenta años son los difíciles.

Ahora circula un megaseller de chismes políticos pues calculan vender ochenta mil ejemplares. Un cínico denuncia a un ex presidente, a una ex regenta y a docenas de mamacallos pues le adeudan 400 millones de pesos por la venta de los videoescándolos antiperredistas. El transa transado. Un locutor mostró asombro porque él compró dos, uno de regalo, y el panista que dio los videos a la tele no iba a comprarlo, dijo. El locutor estaba pasmado como si hablara de “Pedro Páramo”.
Un bestseller vende 50 mil ejemplares en este país, dijo el editor. Sin embargo, del “Código Da Vinci” se vendieron 700 mil. Si el libro del transa será mega entonces el de Dan Brown ¿qué fue? ¿Mega-mega? El autor del megaseller tiene un discurso bastante pobre, dijo alguien. ¿Cómo le hizo? Investigaré sólo por moler.

Aprovecha el descanso para darle un apretón a tu novela. No hay texto perfecto. Recuerda la enseñanza de Reyes a Borges, un libro no se termina, se abandona. En el ínterin el apastillamiento aporta el beneficio de pasar de la concisión (claridad) al laconismo (fuerza).

Philip Roth es de mis preferidos. “El lamento de Pornoy” me llevó a leer casi todos sus libros. Ahora están publicándolo todo en español. Leo “Lecturas de mí mismo”. Te recomiendo “El teatro de Sabbath”. Atando cabos he concluido que uno de los maestros de Roth es Saúl Bellow, a quien he leído igual.

Ahora cada libro cuesta lo mismo que dos de perro embotellado, como llamaba Vinicius de Moraes al whisky. Entonces dejé pendiente el de Hanif Kureishi, “Algo que contarte” (Anagrama). De Salinger no dejes de leer los cuentos “Levantad carpinteros la viga del tejado...” (Edhasa) y “Fanny y Zooey” (Bruguera). Si un año no releo “El guardián en el centeno” releo “Pedro Páramo”.



GARBANZOS DE A LIBRO
José Emilio Pacheco
“Se es feliz unas cuatro veces
en la vida”

José Emilio Pacheco declaró que la felicidad es algo que conoces cuatro veces en tu vida y si no la tienes todos los días sientes que eres muy infeliz. La felicidad, agregó, la hemos identificado con el consumo. “La maravilla de cada día es que ningún día es idéntico al otro y ahí está mi defensa de la no felicidad…” Pacheco ha recibido media docena de homenajes a propósito de su cumpleaños 70 el 30 de junio y de que acaba de ganar el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. El Instituto Nacional de Bellas Artes le entregó las medallas 1808 y la de Bellas Artes, el 25 y el 28 de junio respectivamente. También organizó una lectura maratónica de la novela de Pacheco “Las batallas en el desierto”. Pacheco dijo que al escuchar que han inventado a un escritor que no existía la manera de corresponder será trabajar y trabajar para volverse digno de lo que han dicho de él en estos días. Cristina le aplaudió como foca las seis veces.

LOS GARBANZOS
Un millón de ejemplares se lanzará en Japón de “IQ 84” la nueva novela de Haruki Murakami que aparecerá a fines de este mes… Las librerías Gandhi en el DF, Toluca, Cuernavaca, Monterrey, Guadalajara, Puebla, Tijuana, León, Querétaro y Mérida aumentaron sus ventas en 16 por ciento durante el 2008, informó su director de mercadotecnia Mauricio Achar Abadi. También vendió 4 mil ejemplares por Internet… “Mi novela ‘Carroña´s hotel’ está hecha con la intención de que no sea fácil leerla”, declaró Eduardo Monteverde, “a pesar de que la anécdota es muy sencilla. Pero la trama es muy complicada, intencionalmente complicada. Me tardé poco más de veinte años en concluirla”… Alejandro Rossi (1932-2009) declaró que fue un lector asiduo a las novelas policiacas. En una entrevista con Enzia Verducchi, para Laberinto de Milenio, dijo que después de leer la colección que dirigía Borges y Bioy Casares pasó a la novela policiaca norteamericana con Dashiell Hammett y Raymond Chandler. “Los primeros libros de Chandler me los prestó Jorge López Páez…”, reveló. “Chandler era un escritor muy complejo, instruido por la gran literatura inglesa. Un extraordinario escritor”. Después pasó a la novela de espionaje, con “la figura mayor” al frente John LeCarré.





23.6.09

Martes 23 de junio del 2009

TURBOCRÓNICAS
La máquina de narrar
Charles Bukowski (1920-1994) publicó una docena de libros. Hay uno de cuentos, “La máquina de follar”. Ahora Godofredo Rodríguez ha parafraseado ese título al llamarme “La máquina de narrar”. Tiene razón. Si me detengo a darle vueltas al tema, aunque carezca de tiempo, suelo preguntarme ¿publico demasiado? Pero ¿cómo detener la máquina? Sólo bajándole el interruptor. Así que, gracias Godo.

Un detalle desagradable enfrentado en el DF, Godo, ha sido el uso del traje y la corbata. Pagada mi cuota, después de tres sexenios de reportero de diario, tuve la oportunidad de trabajar para la revista Siempre! Entonces tiré a la basura las corbatas y regalé los trajes cuando hubo un terremoto en Italia. Desde entonces uso blazeres azules y playeras de cuello alto. Mi única corbata tiene estampada a un Tribilín sonriente y caminando… Me veías de traje porque en la revista acostumbraban ilustrar cada texto con una foto del autor. Ahora en la tierruca pululan las tiendas de alquiler de frac y esmoquin, a treinta y cinco grados. ¡Horror!

Otro detalle de la gran urbe es el estrés. ¿Tendrá relación con la máquina de narrar? Estresado calculé que el tiempo se me acaba y pues debo escribir cuanto antes mis mamotretos. Nueve, cubriendo otros tantos tramos de mi vida. Sin embargo, he intercalado varios sobre la marcha. Es decir, quizá escriba el doble…, y ¡el oficio periodístico! En las Turbo intento emplear las técnicas narrativas. Estoy encronicado. Godo tiene ya mis fechas, (1942-2062). ¡Cien años! Intentaré sujetarme al plan a fin de redondear lo mejor posible la veintena de novelas, otro de relatos y media docena de libros de crónicas: 20-6-6.

Aunque bromeas, los manuales de buenas costumbres son para clasemedieros. Un escritor no encaja en ninguna clase social ni condesciende con los poderosos. Cuando mucho, diría Chéjov, se hace política para cuidarse de los políticos. Tampoco ningún ser mundano tiene amigos santos. Apelaré a esa divisa si alguien reclama por qué escribí sobre él como escribí en “Soconusquenses. Crónicas y semblanzas” (Coneculta-Chiapas), cuyo propósito esencial ha sido rendirle homenaje a los amigos auténticos.

Nos vemos en el Taller, Godo. Los compañeros escuchan con atención tus originales textos y tu análisis inteligente, así como he leído, el ego ensanchado, tu semblanza sobre la pertinaz máquina de narrar.


GARBANZOS DE A LIBRO
Chales Bukowski
“Si lo que escribo parece macho entonces soy macho”


Charles Bukowski (1920-1994), que murió hace quince años, declaró cierta vez que le desagradaban los chicos de pelo corto, corbata y buen empleo. “Me gustan los hombres desesperados, los hombres con los dientes rotos y el cerebro roto”. Dijo que no le gustaban las leyes, la moral, las religiones, las reglas y que no le gustaba dejarse moldear por la sociedad. Todo lo que había escrito es verdad en 95 por ciento, explicó, así que si lo que había escrito “parece macho, entonces soy macho, me declaro culpable”. Dijo que después de cenar se ponía a escribir con dos botellas de vino. “Luego me emborracho de nuevo para ajustar la parte que he escrito cuando estaba borracho. Así va muy bien. Y es más divertido”. Publicó novelas como “Cartero”, “Factótum y “Mujeres” y libros de relatos como “La máquina de follar” (Anagrama). Estas declaraciones, aparecidas en el libro “Lo que más me gusta es rascarme los sobacos”, se las hizo a Fernanda Pivano.

LOS GARBANZOS
El director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Joaquín Diez-Canedo Flores informó de que las ventas durante los primeros cuatro meses del año fueron de 37 millones de pesos en lugar de los 30 previstos, y a pesar de que hubo bajas en las ventas durante mayo debido a la gripe a la epidemia de la influenza… Lorenzo León diez presentó su libro “Fragmente. Diario de un adicto al sexo”, en compañía de Enrique González Rojo, Saúl Ibargoyen y Alfredo Coello. Mientras se servía en vinillo se agotaron unos 200 ejemplares… “Le Clezio ganó el Nobel pero sus libros no se están vendiendo”, afirma Alberto Conde, su traductor… Miguel Ángel Muñoz recibirá el Reconocimiento-Premio que otorga la Asociación Internacional de Críticos de Arte de la República Dominicana y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, por los tres libros publicados en un año: “Convergencia y contratiempo” (Plan C-Editores-FONCA, 2008)), “El espacio vacío” (Conaculta, 2009) y “Ricardo Martínez: Espacio, superficie y sustancia”(Siglo XXI, Editores, 2008)… Acuse de Recibo: “Revista de la Universidad”, 64, junio 2009, que dirige Ignacio Solares. Con las firmas de Mario Benedetti, José Emilio Pacheco, Emmanuel Carballo, Hernán Lara Zavala, Sara Sefchovich, Adolfo Castañón, Miguel Ángel Flores, José Rubén Romero, Aurora Ocampo, Aline Petterson, Sealtiel Alatriste, Mauricio Molina, Edith Negrín Enrique Serna, Ignacio Solares y Vicente Leñero.

20.6.09

20 de junio del 2009

TURBOCRÓNICAS
¿A quién le toca?

Detrás de la propuesta de inutilizar el voto hay intereses desconocidos, y nadie se ha aplicado en descubrirlos. Se escuchan opiniones a favor o en contra y cuando preguntas ¿por qué? las respuestas van desde el balbuceo hasta el trillado argumento de frotarles en la cara a los políticos el desprecio de los ciudadanos. La propuesta ha caído en el terreno fértil de quienes dejan a otros decidir por ellos. Se sacudirán una dependencia para caer en otra desprovista de cara. Pero, ¿qué piensan hacer los jóvenes ante las urnas por primera vez?

Me he abstenido de pedirle a mi hijo de dieciocho años el mantenimiento de la tradición paterna: el anarquismo pacífico. Pero él no ha tenido vivencias infantiles para seguir ese camino. El origen de ciertos anarquistas es la experiencia en carne propia de capotear al padre autoritario. Lo cual pudo haber dado origen a papá gobierno.

En mi caso voté la primera vez y después me abstuve durante sexenios. Cuando fue necesario, contribuí a desratizar Los Pinos. Desde siempre, si no encuentro la oportunidad de escarnecer a la autoridad, la desprecio. ¿Formarme en la cola horas para apuntalar a un gobierno? La única fila que hacía era para el cine, y ahí no se hace cola ya.

Mucho influye la condición humana en el ejercicio del poder. Pues ¿qué tal los paisanos aferrados a un ridículo puesto de mando? El jefe inmediato. El pomposo capitán de meseros. La señora fruncida en la recepción de una oficina. El embrutecido chofer de microbús. La miserable policía oprobiosa en Atenco. El góber precioso. La primera dama insaciable. El presidente pernicioso.

Le dije a mi crío un discurso de media cuartilla. Debía discernir entre la derecha, la izquierda y la corrupción. Después votar a favor de una fuerza que mantenga a raya en el congreso al grupo montonero. Omitir el voto es secundar como ciudadano a los partidos omisos. Si siguen ese camino, ¿de qué otro modo podrían los muchachos engrandecer el país desde las trincheras de la política, rebalsadas ahora de podredumbre?

Él guardó silencio. ¿Pensó que aparte del voto sus ideas políticas deben ser igual secretas? Si mi hijo lo nulifica está bien. La decisión le aportará alguna enseñanza y actuará con mayor conciencia en las presidenciales. Yo mantendré lo mío, despreciando el mando, en espera de otra fumigación. Tuvieron ya su oportunidad dos corrientes. Le toca a la izquierda.


GARBANZOS DE A LIBRO
Laura Esquivel
“El espíritu del país está en juego”

La escritora Laura Esquivel (DF, 1950) declaró que si gana o no gana como candidata a diputada local en el DF ella ganó ya porque ha organizado “a las señoras de otra manera”. La autora de la novela “Como agua para chocolate”, agregó que no se trata sólo de una cuestión electoral sino que “el espíritu del país está en juego”. En cuanto al PRD, que la postula en el distrito 27 con el PT y Convergencia, dijo que tiene “sentimientos agridulces” porque ha logrado beneficios reales para madres solteras y adultos mayores, pero hay perredistas con los que disiente al seguir caminos que ella considera incorrectos. Aun así “el PRD es una opción real”. Hay que construir una nueva salida porque la actual no funciona, sostuvo, cuando la gente muere de hambre y cada vez cuesta más salir a la calle. Dijo que estudió toda su vida en escuelas de gobierno y que todo lo que es como escritora, mujer y madre “se lo debo a México”.

LOS GARBANZOS
Cincuenta mil dólares ganó Jorge Volpi (DF, 1968) con su libro de cuatro ensayos “El insomnio de Bolívar”, enviado al concurso para el Premio Debate-Casa de América, en el que participaron 42 obras… Lola Beccaria (España, 1963), que ganó el Premio Azorín de este año con su novela “El arte de perder”, declaró que las aventuras son necesarias incluso las amorosas en Internet, por medio de la cual puedes caer, sin ningún riesgo, en el adulterio… “No es de extrañar que las Crónicas de Indias sean el origen del realismo mágico”, aventuró el escritor colombiano William Espina, autor de la novela “El país de la canela”, en cuyas páginas se cuenta el descubrimiento del río Amazonas y con la que ganó el XVI Premio Internacional Rómulo Gallegos, dotado de algo así como millón y medio de pesos mexicanos. Los conquistadores españoles, dijo, llegaron por la codicia y por la leyenda de que iban a encontrar sirenas, centauros, gigantes y enanos, y amazonas… Acuse de recibo: “El Búho”, dirigido por René Avilés Fabila, año 10, número 108, junio 2009, con un homenaje a María Luisa Mendoza, entrevistas con Guadalupe Loaeza, Fanny Rabel y Alberto Vital y las firmas de Martha Figueroa de Dueñas, Marcos Winocur, Roberto Bañuelas, Roberto López Moreno, Dámaso Murúa, David Figueroa, Elsa Cano, Patricia Zama, Eve Gil, Martha Chapa, Roberto Bravo, Víctor Manuel Camposeco, MAC y Carlos Bracho.




9.6.09

Martes 9 de junio del 2009

TURBOCRÓNICAS
La búsqueda del lector

Siempre escribo sobre lo mismo, me han dicho dos veces, estimada amiga. Así que le he dado una pensada cuando “no” estoy escribiendo de… lo mismo, o leyendo a mis autores de la vida entera. Esto lo he hecho en los últimos tiempos. ¿Para qué buscar autores si tienes media docena, una docena? Tomas la decisión cuando sientes el pálpito de que te queda poco tiempo.

Hay dos grupos. Los productores de superventas y los creadores de raquitiventas. Soy de estos últimos. De los primeros leí lo suficiente en la adolescencia. Tienen una fórmula, se sospecha, y ya no dicen (¿los envidiosos?) que un equipo los escribe. La receta era sexo, violencia y religión a partes iguales.

Buena cantidad de ellos, presionados por los editores, producen uno al año, dos. Hay quienes guardan volúmenes para las épocas de sequía. Como los cantantes, mueren por mantenerse en el hit parade.

Los raquitiventas son acicateados por sus fantasmas y por sus obsesiones. Entre ellos están los autobiográficos en noventa por ciento. Los superventas emplean diez por ciento de su biografía, según cálculos arbitrarios. Un colega dice que los escritores se subdividen entre quienes escriben diez novelas autobiográficas, noventa y diez, y al agotar el tema invierten la proporción.

Estoy comprobándolo en mí. Escribiré nueve y empezaré los mamotretos de diez-noventa. Lo cual no garantiza superventas ni que abandone mis obsesiones: la libertad y el combate a los abusivos. El superventas agota aquí donde nos tocó entre ochenta mil y ochocientos mil ejemplares. El tiraje promedio es de dos mil.

Pero la oferta es cuantiosa. Un lector ducho lee de cinco a diez libros a la semana, dos mil o cinco mil cada diez años. ¿Cómo hacerle? Buscando a esa docena de autores con los cuales te quedarás el resto de la vida.

Uno es afortunado si consigue hallar a sus lectores, dicen. Puede invertirse la idea, que el lector halle a sus autores tras la búsqueda pertinaz. No leer sólo al mismo. De otro modo se quedará con dos o tres a la mano en las dos o tres librerías del pueblo, o con los libros que te regalan. La búsqueda es de ida y vuelta. A menos que el lector caiga en la clasificación de Stevenson, la de lectores sin talento. Apenas para leer periódicos. Por ejemplo el amigo que coincide contigo. Él leía un diario deportivo de adolescente. Ahora un periodicote de colorines.



GARBANZOS DE A LIBRO
Ernest Hemingway
“Me he pasado la vida
aprendiendo a escribir”

Ernest Hemingway (1889-1961) le contó a la periodista Lilian Ross que se había pasado la vida entera “tratando de aprender a escribir mejor”. En un libro titulado “Retrato de Hemingway” (Muchnik Editores), Lilian escribe que al autor le gustaba escribir cartas para recibir respuestas y no sentirse solo. Hemingway se dio cuenta, al leerlos, que quería escribir como Dumas, Daudet, Stendhal, Flaubert, Rimbaud y Baudelaire, pero que de Válery y de Gide “nunca conseguí aprender nada”. Sobre Faulkner dijo que para él “escribir sería sin duda fácil si uno se encerrarse en un pajar con un botellón de whisky y escribiera cinco mil palabras sin sintaxis en un día”. Pero elogió a Mailer: tenía buena imaginación y si la disciplinaba y controlaba e inventaba sobre la base de lo que en realidad conocía iba a ser un escritor fenomenal. De la crítica, opinó: “Me río constantemente de mí mismo y de los demás, y de todas las cosas, y esto molesta mucho a la mayoría de los críticos, que son muy solemnes respecto al humor”. Lilian Ross publicó antes en “The New Yorker” el perfil de Hemingway.

LOS GARBANZOS
José Saramago declaró que su próxima novela, que aparecerá en otoño próximo no se publicará en la editorial italiana Einaudi debido a que se negó a publicarle “El cuaderno” con textos que publica en su blog (caderno.josesaramago.org) porque llama ahí delincuente a Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia y propietario de esa editorial… La escritora canadiense de relatos Alice Munro, de 77 años, ganó el Man Broker Internacional, premio que se concede cada año en Inglaterra por el conjunto de una obra… El autor de “Los pilares de la tierra”, Ken Follet, informó de que ahora escribe “Caída de gigantes”, una trilogía que recorre el siglo XX de principio a fin. Estuvo en la Feria del Libro de Madrid, donde tocó el bajo eléctrico acompañado de un conjunto de aficionados. Declaró que no se dedicó a la música porque le gusta acostarse temprano… Acuse de recibo: Revista de la Universidad de México, 63, mayo 2009, que dirige Ignacio Solares. Contiene material firmado por Miguel León-Portilla, Jorge Carpizo, Juan Villoro, Federico Reyes Heroles, Rafael Ramírez Heredia, Vicente Leñero, Esther Seligson, Elva Macías, Eduardo Antonio Parra, Vicente Quitarte, Jorge Ruiz Dueñas y Carlos Martínez Assad, entre otros.




4.6.09

Juaves 4 de junio del 2009

TURBOCRÓNICAS
¡Auxilio!

Te confieso, estimado Enrique García Cuellar, que yo también la pasé bomba, dirían poco más al sur del rincón del último rincón de la tierruca, durante nuestra charla ante los micrófonos. Micrófonos que manejas con destreza en tu propio escritorio de director del Diario del Sur, flanqueado por dos lindas costeñas y un observador sigiloso.

El intrincado tema de la gramática me mueve a escribir estas líneas. He estado batallando con muchas cosas y con entes que caminan en dos, diría la Doña, cuando debieran hacerlo en cuatro. Pero vivo ya esa etapa en la cual voy haciendo las paces con las cosas y con los entes, uno a uno.

Instruido a la soconusquense para respetar leyes y reglamentos so pena de ser confinado en El Criminal, lindo nombre y no Cereso, procuro respetar la gramática hasta el punto donde resulta un estorbo para crear frases eufónicas. Entonces la mando redonda por la rectilínea cañería del carajo.

Respecto al uso correcto de “hubo” y no “hubieron” es un error descubierto en noventa y nueve por ciento de los paisanos. Quizá el uno restante llegó de otros lares. Incluso un poeta de altos vuelos dice hubieron y no hubo. Ni hablar de los pomposos miembros de la clase política, heredera del habla de los caciques, sobrevivientes cual cucarachas.

¿Por qué? Por la escuela, me temo. No recuerdo nada aprendido en la primaria y que el descubrimiento me deslumbrara. Que alguien explicara en quinto año por qué hubo y no hubieron. Con una máquina del tiempo regresaría a los once años de edad, y si escucho decir a la profesora hubieron y no hubo ¿qué?

Los periódicos no son escuelitas, dicen los jefes neuras. Así que te ordenan por ejemplo desechar los gerundios y… es hubo no hubieron. ¿Por qué? ¿“Caso” hay tiempo para explicarlo?

Recuerdo muy bien nuestro primer encuentro en Tuxtla, Enrique. Al saber que eras un expertazo díjeme que me dije aprovecha la oportunidad, no seas güey. El síndrome del autodidacto. Te pregunté cómo fundir dos frases en una, dividida por la conjunción copulativa ye.

De ninguna manera peleo con las palabras o con la sintaxis. Amo a las primeras y las mimo. En cuanto a la segunda me voy con tiento como lo hacía en el río de Barrio Nuevo, para evitar el cara a cara con el mortífero cantil. A los doce años, porque ahora los usaría de cinturón, je je.

Ese río se llama ¿Tescuiyapa? ¿Tescuyapan? ¿Tescuyapam? ¡Auxilio!






GARBANZOS DE A LIBRO
Günther Grass
“La situación revolucionaria
podría irse por la derecha”

El escritor alemán Günther Grass 81 declaró que se vive una situación revolucionaria, pero ignora “por dónde va a salir, si por la derecha o por la izquierda”. Agregó: “Yo en lo personal temo que vaya por la derecha”. Hay esperanzas con el presidente Obama, dijo, pero ahí están los grandes grupos financieros que sin legitimidad democrática intervienen en los gobiernos. Las grandes revoluciones europeas, recordó, empezaron con una “tremenda ansia de libertad”, pero acabaron “en sangre y con falta de libertad”, como en Francia y en Rusia. Sobre el oficio dijo que “lo bueno de escribir es escribir”. Para publicar el segundo tomo de su autobiografía, “La caja de los deseos” (Alfaguara), reunió a sus ocho hijos y les dio a leer las partes en las cuales aparecen. Pero él dijo la última palabra. Dos de ellos que de adolescentes fumaban mariguana protestaron. Grass dijo que las relaciones conflictivas con su padre las cuenta en “Pelando la cebolla”, el primer tomo autobiográfico. Sobre el oficio periodístico dijo que muchos escriben “por debajo de su nivel” y “hacen todo de forma muy superficial”, lo que deprime y aburre.

LOS GARBANZOS
Ya aparecieron los números cero y uno del portal de “Revista Justa” (www.justa.com.mx), que dirige Felipe Garrido y con la edición a cargo de Analía Melgar. En el uno aparece la sección Cabos sueltos, del propio Felipe Garrido, y los discursos de Adolfo Castañón y de Javier Sicilia, que recibieron los premios Xavier Villaurrutia y Nacional de Poesía de Aguascalientes, respectivamente. Hay textos de Reyes y de Borges sobre Chesterton, y el audio de Sabines en Bellas Artes… El poema “Little Buddy”, escrito por Bob Dylan cuando tenía 16 años será subastado por Christie´s en Nueva York. Podría venderse en 150 mil pesos… A raíz de la muerte a los 88 años de Mario Benedetti, su novela “La tregua” será relanzada por Alfaguara después de que a partir de 1960 ha vendido dos millones de ejemplares… “Temas y tópicos selectos de finanzas III” (Unach), de Jorge Ávila Nuño, fue presentado por Humberto Lara Trinidad y por Rafael de la Cruz Vázquez, en la Facultad de Contaduría de la Unach, en Tapachula… Acuse de recibo “Tinta seca. Revista de arte y literatura”, 93, mayo-junio 2009, que dirige Miguel Ángel Muñoz. Con las firmas de John Berger, Juan Goitisolo, Saúl Ibargoyen, Álvaro Mutis, Pablo García Baena y Bernardo Ruiz, y un texto de Jade Castellanos sobre “Los días ajenos (novelas rotas)” (Plan C Editores), de Joaquín-Armando Chacón.




25.5.09

TURBOCRÓNICAS
Sostiene Salinas
Sexenios van y sexenios vienen y de cuando en cuando leo cualquier nota respecto a la partida secreta del presidente de la república. Por más esfuerzos imaginativos no la visualizo. Bueno sí, pero la desecho de inmediato. Lo primero que se me viene a la mente es la habitación aquella de tira cómica en la cual Rico McPato entra y, transido de felicidad, se lanza un clavado sobre las monedas y los dólares guardados ahí como lo haría cualquier nuevo rico. De adulto supe que un militar iba detrás del mandatario con un portafolios lleno de billetes. Los imaginaba de a cien, cuando el peso era “fuerte” y lo defendíamos como perros. Ahora deben ser de quinientos y de mil. Si alguien se acerca y solicita ayuda, sin gritos ni sombrerazos, mejor si caquéctico, el número uno, como le llaman sus mamacallos, le hace una seña de beisbolista al hombre del portafolios y este da la ayuda.

Ahora el tema ha vuelto a los periódicos a partir de un pleito comadresco de la familia priista. El ex presidente De la Madrid le dijo a la periodista Carmen Aristegui que el sucesor Salinas se había robado la mitad de la partida secreta. ¿Cuánto será eso? ¿Por qué no tres cuartos? El ambicioso no tiene límites. Si es secreta, ¿cómo supo que fue la mitad? ¿La mitad de la partida de un año o de todo el sexenio? La entrevistadora preguntó cómo es posible eso. El ex respondió: Porque es secreta. Le preguntaron si la fortuna del sucesor viene de ahí. Es posible, dijo. ¿Tan cuantiosa es como para darse por bien servido? Pero ¿para qué sirve la partida? ¿Para gastarlo en chuchulucos? ¿De quién o para quiénes? ¿Pueden veinte millones de miserables salir a la caza de un chuchuluco?

El sucesor hace gala de conocimientos médicos en una carta dolorida e indignada y le dice a la entrevistadora cómo hacer su oficio, sin duda porque los periodistas osan decirle cómo gobernar a los políticos. Aparte la partida secreta aparece en las cuentas públicas anuales, sostiene, auditadas por la contaduría mayor de hacienda. ¡Secreto a voces!

Cierto día un reportero decidió investigar la caja “negra” de los aviones estrellados. Resultó amarilla o naranja. ¿Cuántos sexenios esperaremos para saber qué es, cómo es y de a cómo, y para quiénes, la susodicha partida? Visualicé la punta de una hebra entre los dedos índice y pulgar del ex. La chequera.



GARBANZOS DE A LIBRO
Mario Benedetti
El eslabón entre el cómic
y la buena literatura


Al morir el escritor uruguayo Mario Benedetti (1920-2009), su colega portugués José Saramago escribió que entre las diversas razones por las que hay que leer a Benedetti es que “se ha convertido en voz de su propio pueblo, o sea, en poeta universal”. Su novela más conocida es “La tregua” (1969). Debido a la dictadura en su país, vivió exiliado diez años en Argentina, Perú, Cuba y España, de 1973 a 1983. Regresó a Uruguay para efectuar lo que llamó el “desexilio”. En 2006 falleció su esposa Luz López Alegre. El crítico Emmanuel Carballo escribió que Benedetti “hizo que la gente pasara de los cómics a la verdadera literatura”, escribiendo novelas “sencillas, humanas y fáciles de leer”.

LOS GARBANZOS
A propósito de su más reciente novela, “La viuda embarazada”, el escritor inglés Martín Amis (Oxford, 1949) dijo: “Es curioso pero la literatura jamás me avisó de lo que me iba a pasar al hacerme mayor. Nunca me dio una pista, y yo quería hablar de esto, de envejecer”… La escritora turca Elif Shafak (Estrasburgo 1971), a quien le acaban de publicar en español “La bastarda de Estambul” (Lumen), declaró que en Turquía “se plantean cuestiones tan importantes como el encuentro entre Oriente y Occidente, la fe y el laicismo, el pasado y la modernidad. Nos enfrentamos a un desafío colosal”… Miguel Ángel Muñoz presentó su libro “Gutierre Tibón”. Lo extraño y maravilloso”, editado por el Conaculta. , Gutierre Tibón (1905-1999), historiador y antropólogo italiano, fue un estudioso de las diversas manifestaciones indígenas de diversas etnias… Patrick Modiano (Francia, 1945), autor de unos 30 libros (“Dora Bruder” y “En el café de la juventud perdida”) y ganador del Premio Goncourt y del Premio de novela de la Academia Francesa, opina: “Yo me he dado cuenta ya de que me repito. Siempre es alguien que busca a alguien, que intenta recuperar las huellas de alguien. Y siempre es inconsciente”… Acuse de recibo: “El Búho”, 107, mayo 2009, que dirige René Avilés Fabila. Con las firmas, entre otras, de Eve Gil, Dámaso Murúa, Iris Santacruz, Marcela del Río, Elsa Cano, David Figueroa, Patricia Zama, Roberto López Moreno, Roberto Bravo, Hernán Becerra Pino, Carlos Bracho y Ricardo Garibay.

22.5.09

Viernes 22 de mayo del 2009

TURBOCRÓNICAS
Imaginación y desempleo


A la memoria del licenciado
Armando García Corral

Uno arroja botellas al mar, querido maestro, según la frase hecha. Así que no te “despreocupes”. Cierta vez tuve una pesadilla. M contaba que se acercó a mí diciéndose mi ex alumno en un taller de redacción de la UAM-X. Una mentirijilla, agregó, quien sabe si como acto de contrición o para hacerme sentir ingenuo. Traviesa costumbre de alumnos abusadillos. Nadie tiene la memoria de elefante para recordar el rostro y acaso el nombre de cientos de alumnos, cuantos ve un profesor en su carrera. No ha sido mi caso. El taller fue pasajero.

Respecto a M hubiera sido innecesario echar mano del recurso audaz, no sagaz. Su objetivo era la publicación de una nota sobre cierto grillo de cuarta con ambiciones de ser, vía cebollazos, de segunda. Le hice el favor. El grillo, si permanece en el candelero, debe ser de tercera.

Un poeta propuso cierto seminario sobre tal o cual escritor. Como otros, va por la vida arrojando botellas... La nota es que presentó su presupuesto ¡en dólares! La imaginación es ilimitada. Algunos cambiaron el nombre del taller a laboratorio. El laboratorista no lee el texto del alumno, lo escucha. Esto es, a ver muchacho, de antemano gracias por el pago semestral. Ahora, cuéntame cómo va esa novela. El alumno narra, de viva voz, su trabajo en “la cosa”. El jefe del laboratorio sin escuchar la historia, bien o mal desarrollada, dice de pronto, mira, hazle por acá y por allá, así y asá, y por ahí te sigues...

Un alumno de ese laboratorio ensalzó el sistema. Varias promociones quedaron felices con el procedimiento. Sin leer ni escuchar las críticas de los ignaros compañeros, o del coordinador, cualquier fracasado en materia de ventas de su producción literaria. Los alumnos publican en editoriales de prestigio y ganan premios. Nada de editoriales universitarias con sus bodegas a reventar. ¿Cómo te fue a ti?, pregunté. Bueno, de mi grupo nadie ha publicado y por lo tanto no ha habido premios. Ha de ser por la crisis, dije, dándole una salida al verlo pensativo, consciente de la estafa.

Debo inventar un laboratorio atractivo sobre crónicas de viaje para atraer visitantes, una vez publicadas, a la zona correspondiente. Aunque el sitio no necesite promoción. Aunque tenga asegurada corrientes numerosas de visitantes en pos de las mariposa monarca.


GARBANZOS DE A LIBRO
Toni Morrison
“Obama sabe hablar
y es un buen escritor ”



Toni Morrison (EE.UU., 1931), que obtuvo el Nobel de Literatura en 1993, declaró que el presidente Obama tiene la inteligencia y el temperamento que la situación de ese país reclama. “Es estable y mantiene la cabeza fría”, agregó. “Es articulado y reflexivo y sabe hablar y ¡es un buen escritor!”. Recién divorciada y madre de dos niños, Toni Morrison empezó a escribir de madrugada y a lápiz. Enseguida lo pasaba a la computadora y lo corregía. Ahora, dijo, su escritura es más arriesgada y en sus libros los personajes son más sabios al final de la historia que al principio. La entrevistó El País a propósito de su novela “Una bendición” (Lumen), en la cual narra la historia de una adolescente negra a quien su madre entregó a un granjero.

LOS GARBANZOS
José Emilio Pacheco reveló que los 42 mil euros, poco más de 700 mil pesos, del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana los usará para pagar médicos, pues cumplirá 70 años en junio próximo. Este año aparecerán en Era tres libros de poemas después de nueve años de no publicar. El primero será “Como la lluvia”… El Premio Nobel turco, Orhan Pamuck reveló que su novela “El museo de la inocencia” (Mondadori) es una historia de amor entre un hombre de la alta burguesía turca y una prima lejana de clase inferior… “Las mujeres deben tener sexo sin remordimientos de conciencia o de culpa”, declaró Elena Sevilla, autora del libro “De chica quería ser puta” (Axial). “Si decidieron tener una relación sexual que la tengan pero que no la sufran”… Al recordar su salida de la dirección del Fondo de Cultura Económica (FCE), Gonzalo Velorio dijo: “Yo no tenía nada que ver con el foxismo y Fox no tenía nada que ver con la cultura… Yo no era un funcionario que escribe sino un escritor que funciona”… Un poema de 500 estrofas de J. R. R. Tolkin, el autor de “El señor de los anillos”, podría convertirse en un fenómeno editorial, pero su hijo Christopher ha dicho que la difícil poética del libro disuadirá a muchos lectores… Acuse de recibo: “Las restricciones del cuerpo” (Ediciones sin nombre), de Jorge Ruiz Dueñas. “Un extraordinario poema extenso en la tradición más brillante de la literatura mexicana”, se lee en la contraportada.



13.5.09

Lunes 11 de mayo del 2009

TURBOCRÓNICAS
Mentes suspicaces


A la memoria del licenciado
Armando García Corral.

De algo debe servir la ubicación del sitio donde empezó el brote de la gripe AH1N1. Aunque parece que importa poco si tarda pues en ocasiones lleva años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Después de situarlo en La Gloria, poblado cercano a Perote, Veracruz, y de que el gobierno local arrojó la pelota a la cancha contraria, es decir, a Puebla, el brote pudo haber surgido en Estados Unidos, sospechan. Por el rumbo de Perote opera una granja de puercos de dudosa higiene. El 15 de marzo hubo tianguis en La Gloria, dijo un médico, y el 31 de marzo se formó la cola de Oportunidades. Hubo 616 casos de infección respiratoria aguda. El primer caso de EE.UU. fue el de un niño de diez años (30 de marzo) en San Diego

La información oficial resultó insuficiente y contradictoria. El número de muertos era de diez veces más, empezó a circular el dato por Internet. Si el gobierno escamotea la información, ¿es raro que algunos sectores consideren exageradas las medidas y lucubren con las cifras?

Podría haber cierta liga oculta en el brote de La Gloria, sea lado veracruzano o poblano, con la medida del gobierno capitalino de cerrar los restaurantes. Pero no se dice. A muchos les pareció exagerada, paternalista, la decisión de darle cincuenta pesos diarios a los meseros porque dejaron de recibir propinas. El presidente de los restauranteros tuvo la desfachatez de revelar, en una entrevista por radio, que los meseros no reciben sueldos porque viven de las propinas. No se detuvo ahí. Le aventó el saco a quien le viniera al gemir que ellos iban a perder mil cien millones de pesos. Pedigüeños, quieren su fobaproa.

Esa vinculación entre restaurantes y La Gloria podría estar en que, debido a la crisis económica número 144, desde la segunda guerra mundial, uno de sus habitantes declaró que decenas del rumbo trabajan ¡en hoteles y restaurantes del DF! Durante Semana Santa (6 al 11 de abril) regresaron al pueblo de visita. Como siempre se quejaron de la fetidez emanada de la granja porcina. Transcurrida la semana, se reintegraron a sus empleos respectivos. Por todo lo anterior visitantes de este país, procedentes de distintas partes del mundo, ¿regresaron infectados por la gripe AH1N1?, o ¿un habitante de La Gloria trabaja en San Diego y se trajo el virus?



GARBANZOS DE A LIBRO
Cristina Pacheco
“Un periodista necesita libertad
y confianza para trabajar ”

La periodista y escritora Cristina Pacheco declaró que cuando le preguntan qué necesita ahí donde comience a trabajar ella dice: libertad y confianza. “Lo peor que le puede suceder a un periodista es que le frenen su libertad”, agregó, “porque entonces lo que haga saldrá deforme, pastoso, aburrido y, lo peor, falso”. Respecto a su estrategia dijo que ella no quiere “hacer caer” a su entrevistado. Quiere que “se muestren” y que retrocede cuando siente que un entrevistado está incómodo. De su paso por Siempre!, dijo que José Pagés Llergo fue “un hombre maravilloso” y que ha seguido “con fidelidad sus lecciones”. “Para mí los días de entrega o la hora de llegar a mi trabajo son sagradas”, afirmó en una entrevista con José Luis Martínez para el suplemento Laberinto, de Milenio.

LOS GARBANZOS
El escritor y periodista israelí Amos Oz reveló que utiliza dos plumas, una azul y la otra negra. “Una sirve para mandar al demonio al gobierno y la hora para contar historias”… “Cuando murió mi hermano Óscar nada me consolaba”, declaró el poeta Javier Sicilia poco antes de recibir el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes por su libro “Tríptico del desierto” (Era), “y bajé del librero a Celán, a Sabines, y encontré mi dolor retratado y eso me alivió”… Claudio Magris (Italia, 1939), autor de la novela “Danubio” citó a Chesterton en una entrevista: “Los que escriben artículos de fondo son siempre los conservadores porque juzgan un hecho de hoy con la mentalidad de ayer”… “Yo no igualo el arte con la mentira”, dijo el escritor norteamericano Tobías Wolff. “Los novelistas inventan la verdad, eso es algo distinto”… El poeta Jorge Ruiz Dueñas (Guadalajara, 1946) renunció “por razones personales” a la dirección del Archivo General de la Nación… Acuse de recibo: “Concierto para varias voces y un intérprete”, de Dionicio Morales (UAM-Xochimilco), entrevistas con escritores, artistas plásticos y dramaturgos. “En este libro, Dionicio Morales se desnuda y desnuda a sus interlocutores, de modo que el tercero en discordia ––el lector–– atestigua, como en un confesionario, las charlas íntimas que dejan de serlo al ser publicadas”, escribe Ignacio Trejo Fuentes en la cuarta de forro.





4.5.09

Domingo 3 de mayo del 2009

TURBOCRÓNICAS
La fe de los escépticos

La influenza me pescó fuera de base. A mil kilómetros de distancia hacia el sur. Para enterarme he leído periódicos y visto la tele. Como soy hipocondríaco sobra decir que permanezco superatento a cualquier síntoma extraño. Mi organismo ha sido marciano desde siempre. Una vez creí padecer de hemofilia. Estaba en la primaria. El chisme llegó a oídos del profesor Ábrego, de sexto. Esa enfermedad le da sólo a los de noble linaje, dijo, y la clase entera rió de mí, un peloduro. Ya antes me había dado leucemia por haber leído un artículo en aquella revista de textos condensados tamaño octavilla.
Ahora hay bastante información dispersa. El lector debe crear su propio esquema mental. Discernir. Estar atento a los datos. Como siempre, son proporcionados a cuentagotas. En Tapachula, adonde viajé a coordinar un Taller de Narrativa, las señoras se formaron de inmediato a pedir que vacunaran a la familia. Ante la puerta del hospital se enteraron de que no hay vacunas, sino antivirales. ¿Saben que se los aplicarán sólo si tienen la enfermedad? A lo mejor no. Se habla de un número de muertos determinado, pero el lector ignora cuántos enfermos de pulmonía, por ejemplo, mueren por esta época, en promedio. Como para restarlos de quienes podría haber sido infectados por la cochina influenza.
Del cubrebocas también hay información contradictoria. En las épocas de alta contaminación ambiental en el DF, recuerdo, los conocedores informaron de que los poros eran más grandes que cualquier virus. Lo mismo se ha informado esta vez. ¿De qué tamaño es un microbio? A un conocido le apodaban el Virus, pero él medía como uno setenta de estatura… Queda rezar, aunque ¿y los que no sabemos hacerlo?
En Tapachula, durante una epidemia de conjuntivitis un colega inventó el siguiente saludo. Se meten las manos a las bolsas y se dan dos toques de hombro con hombro. El problema, le dije, es el requiebre culiempinado. En la tierruca, si te califican de mampo, aunque no lo seas, ya te amolaste. La habladuría te acompaña hasta la tumba. El colega decidió guardar reposo hasta que pasara la epidemia. Aunque esta malvada influenza es cosa seria. Así que sólo queda subir las defensas. La fe, dicen, las sube. Pero ¿cuál fe tenemos los escépticos?


GARBANZOS DE A LIBRO
Juan Marsé, Premio Cervantes
“No soy intelectual, sólo un narrador”

Habla Juan Marsé, que acaba de recibir el Premio Cervantes 2008: “Para la famosa pregunta ¿qué entendemos hoy por novela?, dispongo de mil famosas respuestas, que nunca a la hora de trabajar me han servido de gran cosa. No me considero un intelectual, sólo un narrador. Los planteamientos peliagudos, la teoría asomando su hocico impertinente en medio de la fabulación, el relato mirándose el ombligo, la llamada metaliteratura, en fin, son vías abiertas a un tipo de especulación que me deja frío y me inhibe. Bastante trabajo me da mantener en pie a los personajes, hacerlos creíbles, cercanos y veraces…” En cuanto al oficio, dijo: Procura tener una buena historia que contar y procura contarla bien. Es decir, esmerándote en el lenguaje. Porque será el buen uso de la lengua, no solamente la singularidad, la bondad o la oportunidad del tema lo que va a preservar la obra del moho del tiempo.”

LOS GARBANZOS
“<> o <> son los títulos tentativos de la novela en que estoy trabajando muy contento”, declaró José Agustín, luego de abandonar el hospital en el que estuvo veinte días, debido a las fracturas de cráneo y de seis costillas. José Agustín cayó al foso de la orquesta de un teatro en la ciudad de Puebla al estar firmando autógrafos…Una juez dictaminó que sí pudo haber plagio del Nobel Camilo José Cela con la novela “La cruz de san José”, Premio Planeta 1994, a María del Carmen Formoso, que escribió “Carmen, Carmela, Carmiña”. La demanda fue presentada hace más de diez años. Cela falleció en el 2002. En una última instancia se confirmará o revocará la sentencia… “La cultura tiene que impulsarse y parte de ella está en el libro”, dijo el rector de la UNAM, José Narro Robles, rector de la UNAM en la Fiesta del Libro y la Rosa para celebrar el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor… Acuse de recibo: “Horal”, número 1 de marzo del 2009, editado por Coneculta-Chiapas, dirigida por Jane de Guadalupe de la Cruz Palacios, con firmas de Mario Nandayapa, Enoch Cancino, Óscar Bonifaz, Armando Ramírez, Plácido Morales, Gloria D’Amico, Efraín Bartolomé, José María López Sánchez y Ricardo Cuellar.- “Horal”, 2, abril del 2009, con firmas de Elena Poniatowska, Carlos Navarrete, Andrés Fábregas. Ameht Rivera, Juan Bañuelos, Dolores Castro, Angélica Altúzar, Ricardo Cuellar Valencia y Otto-Raúl González.

27.4.09

Lunes 27 de abril del 2009

TURBOCRÓNICAS
De lecturas y de concursos
En cuanto al desorden en la lectura creo que es aparente, amigo David. ¿Habrá otra manera de leer? Es mejor hacerlo en desorden que leer un libro y medio al año, diría cualquier promotor de la lectura. Puede haber orden, obligado, en la escuela. Pero no deja de ser imposición. Lo peor en la lectura es, la imposición. Cuando uno lee por gusto ahí le va alternando. Lo ideal es leer narrativa y ensayo o narrativa y poesía o narrativa y una biografía. Más las especialidades que nos atraigan. Ahora estoy interesado en la vida y costumbre de los animales. Sirven para las analogías. Ya sabes: Fulano era nervioso como un colibrí, o bien Perengano era tan holgazán como un león, pues duermen casi veinte horas y las cuatro restantes las destinan a comer y al fornifolleo.

Lo decepcionante es abandonar la lectura de un libro porque no nos atrape. Siempre está uno esperando que mejore en la siguiente página, y no es así. Pero el tiempo se acaba y tienes muchos libros pendientes de lectura. Un amigo y colega de Monterrey no deja inconclusa la lectura de ningún libro, dijo cierta vez. A menos que le devuelvan lo que pagó…

La presentación de los trabajos cuenta, desde luego. Stephen King recomienda: “Cuando preguntan qué es lo primero que debe tomar en cuenta un escritor joven que empieza a enviar cuentos (a las revistas), hay que responder: <>. Enviarlo en papel blanco de buena calidad, no del que se borra. La copia tiene que ser a doble espacio, con tu dirección en la esquina superior izquierda de la primera página. (…) En la esquina de la derecha pon la cantidad aproximada de palabras..., y sin trampas. La mayoría de los directores de revistas adivinan la longitud de un relato mirando el tipo de letra y hojeándolo”.

Yo he sido jurado de concursos. Primero leo los bien presentados y dejo al final los otros. Las bases de los concursos son cada vez más específicas. Los integrantes del jurado se apegan con rigor a las bases. Es la mejor manera de cumplir la encomienda. Nunca falta un concursante lleno de tiquismiquis que organiza un pequeño escándalo. En el libro de Leñero que te recomendé, “Gente así” (Alfaguara) hay un relato sobre el tema basado al parecer en la vida real.





GARBANZOS DE A LIBRO

Antonio Tabucchi
Pide a los periodistas
italianos que se rebelen


El escritor Antonio Tabucchi (Italia, 1943) convocó a la prensa internacional para que acuda el 7 de mayo a la ciudad de Pisa, donde comenzará un juicio contra él por la demanda por casi 19 millones de pesos (en euros). El presidente del senado italiano, Renato Schifani, lo acusó de supuestos daños a la imagen por un artículo del escritor publicado en L´Unitá, periódico italiano. El autor de “Sostiene Pereira” declaró que está “muy preocupado por el clima de censura y los ataques a la libertad de prensa” en Italia. Pidió a los periodistas de su país que se rebelen y denuncien la situación al Consejo de Europa. El primer ministro Berlusconi, dijo, es propietario de 80 por ciento de la información en televisoras y periódicos.

LOS GARBANZOS
A propósito de su libro “Anatomía de un instante” (Mondadori), Javier Cercas (España, 1962) declaró que es cierto que el rey Juan Carlos paró el golpe que pretendía dar el coronel Tejero en 1981 pero que “eso no significa que debemos santificarlo”, porque “él también se equivoca e hizo cosas que no debería haber hecho”, como alentar a los golpistas con sus indiscreciones. Cercas se dio a conocer con su novela “Soldados de Salamina”… “La sabiduría es arrollada literalmente por quienes llevan el volante de la política, de la burocracia y de las leyes, de la justicia”, dijo el poeta, promotor cultural y director de la gaceta virtual “La Otra”, José Ángel Leyva… “Pata de perro” (Conaculta), la biografía del fotorreportero Héctor García, escrita por Norma Inés Rivera, fue presentada en Bellas Artes por Alberto Carbot, director de la revista “Gentesur”, Humberto Musacchio, Marco Antonio Cruz y por la propia autora… Julián Ríos, que acaba de publicar una novela basada en la muerte de Lady Di, “Puente de alma” (Galaxia Gutemberg) dijo que lo que amenaza hoy la literatura no es la literatura de entretenimiento, que ha existido siempre, “el honesto fabricante de productos de ocio”, no. La amenaza, agregó, es la falsa literatura, aquello que quiere hacerse pasar por ello cuando no lo es… Corín Tellado (1927-2009) declaró en cierta ocasión: “Creo en lo que veo, las flores, las plantas, en el río, en el agua, en los seres humanos que merecen la pena, pero no en los que son basura”.



21.4.09

Martes 21 de abril del 2009/13 horas.

Por fin una buena: En un desayuno de la Fundación René Avilés Fabila, Carlos Bracho me pasó el dato de que vio en un Sanborns mi libro "Morir de periodismo" (Axial). René aseguró haberlo visto en tres librerías de esa cadena. Mejora su distribución. A nueve meses de haberlo presentado, a los amigos les costaba hallarlo. También está ahí la novela de René y espero que también la de David Martín del Campo.

MARTES 21 DE ABRIL DEL 2009

TURBOCRÓNICA
Alma tricolor a ritmo de batucada

Desde luego algo faltaba algo en el acto de masas, pero ¿qué? Las fuerzas redivivas ocupaban la totalidad de las casi dos mil butacas del Teatro de la Ciudad. Por lo pronto, según el formato siglo XXI, descubrí algo novedoso, las entrevistas. Novedoso para mí. Quién sabe cuántos sexenios hacía que dejé de asistir a tales espectáculos. Como reportero había cubierto docenas de actos de masas estruendosos, con tantos discursos inanes que tardé otra cantidad de sexenios semejante para desintoxicarme. Ignoro en qué medida esos discursos atizaron mi neurosis galopante.

La costumbre me llevó esta vez, por la derecha, a las primeras filas. Sin embargo el atril del orador estaba a la izquierda. Es donde se sitúan reporteros, fotógrafos y camarógrafos. Ahí actuaba el entrevistador. En la pantalla, atrás del presidium, se veía el desfile inútil de los entrevistados. Nadie hacía caso de las palabras de quienes opinaban. El murmullo como de manga de grillos se elevaba de los asientos, rebotaba contra el techo y se esparcía sobre el público.

El presidium kilométrico ocupaba, a lo ancho, todo el escenario, o casi. Eran diecinueve caballeros sentados y dos chicas de pie, estatuas en vida, a ambos extremos. Estoicas dos horas. La del extremo derecho, de espaldas, llevaba una especie de velo blanco y su postura, semiencorvada, la hacía figurar como una anciana.

Al protocolo se le dio prisa. Los oradores, sentados, informaron de los trámites. De pronto eran interrumpidos por gritos de apoyo al precandidato. Si tuvo opositores estaban, bien disciplinados, mordiendo un palo de pitute. Cumplidos los trámites, se le pidió al ya candidato a diputado federal priista por el décimosegundo distrito de Chiapas que subiera al estrado y perorara.

Entonces, el jolgorio subió de tono y secos tamborazos hicieron vibrar los muros y agrietaron el aire denso. Una foto gigantesca del candidato se desenrolló en cámara lenta al fondo del escenario de piso a techo. Eso es lo que no saben hacer los panistas, murmuró el primo Guillermo López Ríos.

Fue cuando reparé en que habían suprimido la marimba y las matracas y los cencerros, suplidos por dos o tres tambores como de banda de prepa. ¿La modernidad? Pero no eran simples tambores. El candidato lo dejó claro. Alto, enhiesto, sonriente, el alma tricolor transida por la dicha, Sami David agradeció ¡la batucada!

marcoaureliocarballo. blogspot.com


GARBANZOS DE A LIBRO

Cees Nooteboom
“Viajar no es hacer turismo”

“Las personas viajan mucho, pero eso no es el arte de viajar”, declaró el escritor holandés Cees Nooteboom. “Muchos europeos compran paquetes de dos semanas y se van. Eso es mero turismo. Pero viajar es posible aún. Por ejemplo, me invitaron a Chiapas, pero después hice un viaje personal para ver Palenque. Siempre me muevo según mi albedrío.” El autor dijo que sus libros traducidos al español han sido reeditados en ediciones de bolsillo, lo que los pondrá al alcance del lector latinoamericano. Dijo que le pareció absurdo ver en Buenos Aires uno de sus libros editado por Siruela en 40 dólares. Nooteboom ha visitado México ocho veces y ha escrito sobre Oaxaca y sobre otros lugares. Lo entrevistó José Abdón Flores para Laberinto, suplemento de Milenio.

Los Garbanzos
Al autor de “Parque Jurásico” y de una veintena de novelas de las que vendió 150 millones de ejemplares, Michael Crichton (1942-2008), dejó una novela póstuma “Latitudes piratas”, que editará Plaza y Janés… Un Adolf Eichmann pobretón, sin poder y despreciado es personaje de “Una llama misteriosa”, escrita por el escocés Philip Kerr, ubicada en Argentina, país donde se refugiaron ocho mil criminales nazis, gracias al gobierno de Perón… Durante cuatro meses circulará en los hospitales generales del Gobierno del Distrito Federal una antología de l4 mil ejemplares del Programa “Para leer en libertad”, tanto en las salas de espera como para los pacientes hospitalizados, informó Paloma Saiz Tejero, coordinadora de ese programa. Los textos son de Sabina Berman, Felipe Garrido, Guillermo Samperio, Jorge F. Fernández, Juan Hernández Luna, Beatriz Escalante, el autor de esta columna, Héctor de Mauleón, Enriqueta Ochoa, Marco Antonio Campos y Alejandro Licona… El escritor Miguel Ángel Muñoz ingresó al Seminario de Cultura Mexicana y de inmediato inauguró la exposición “Catorce artistas y un poeta”, con 28 obras entre dibujo, pintura y grabados. “Yo invité a 14 de los creadores que a mí más me interesan y más me gustan”, comentó. “Hay gente de España, República Dominicana y Uruguay”… Acuse de recibo: El Búho, 106, abril 2009, dirigida por René Avilés Fabila, con las firmas de Marcos Winocur, Jorge Bravoi, Mario Casasús, RAF, Roberto López Moreno, David Figueroa, Francisco Turón, Dámaso Murúa, Edwin Lugo, Roberto Bravo, Hernán Becerra Pino, Por supuesto y Ángel Gånivent.





12.4.09

Domingo 12 de abril del 2009

TURBOCRÓNICAS
El vasto ejército de la mediocridad

Hablemos del oficio. Recuerdo varios consejos. El de Flaubert a su hermana cuando él le exige el señalamiento de sus errores en lugar de elogiarlo. La sentencia de Bioy Casares, la mancuerna de Borges. Los primeros cuarenta años del escritor, dijo, eran los difíciles. A un poeta británico le pidieron consejos para un escritor joven. Si el chavo puede vivir sin la escritura, respondió, que la abandone.

Da gusto saber que tomaste mi análisis crítico del mejor modo, estimado David Gómez. He conocido toda clase de reacciones, y uno se queda pensando si ha empleado el tono correcto. No dispongo de otro. ¿Cómo emplear el tono melifluo si detesto a los melifluos? Mampos, decimos en Barrio Nuevo. Si infancia es destino, mi educación fue paramilitar, te recuerdo. El tono que empleas tú resulta agradable, pero no se me da.

Tengo ejemplos. Una señora reclamó por qué ella no podía usar adjetivos y García Márquez sí, hasta con prodigalidad. Luego de digerir semejante desplante y echando mano de mi escasa tolerancia para atender a cretinos altaneros, le dije que desmontara sus adjetivos y los reinstalara cuando procedieran. Te los encuentras como a esa tipa. Al recomendarles ojo avisor con los adverbios, de plano se desconciertan. El adverbio y el adjetivo impide narrar. Hay quienes, en su empleo, se refocilan. A otros ni les importa, amparados en la regla no escrita según la cual estás en tu derecho de escribir como te salga del forro del alma.

Tu actitud inteligente permitirá los avances y te sentirás cada vez más satisfecho del resultado. Aunque no haya texto perfecto. Además tus lectores deberán hallarte. Cuando leo o escucho a un lector criticando a un autor me digo ese pobre diablo no ha hallado a sus escritores favoritos. Ellos también hacen esa búsqueda minuciosa. Uno lo ha hecho. Uno los ha buscado porque antes de escribir se lee, y mucho. Encontrados o hallados, uno merece plantarse porque a veces la búsqueda ha sido de toda la vida. Entonces relees.

El escritor tardío tiene cierta desventaja. Debe escribir el doble, el triple, y corregir a paso redoblado. Robarle tiempo al tiempo. Es parte de la divisa de que si has resuelto ser escritor ya no puedes vivir como los demás. Si deseas recuperar el tiempo perdido, porque si no, pues no, y nos damos de alta en el vasto ejército de la mediocridad.



GARBANZOS DE A LIBRO

Juan Rulfo
Nuevo libro de 17 ensayos
sobre sus lectura

Juan Rulfo se consideraba un profesional de la lectura más que de la escritura, declaró Víctor Jiménez, director de la Fundación Juan Rulfo. Agregó que a veces leía dos libros por noche y amanecía leyendo. “Soy un vicioso de la lectura”, comentó. Jiménez dijo que Rulfo llevaba una bitácora en la cual escribía ensayos sobre sus lecturas y biografías de sus autores. Acerca de la biblioteca del autor de “Pedro Páramo”, Jiménez dijo que solía prestarlos que era como si los regalara. Así que los 10 mil volúmenes que hay en su biblioteca no es indicio seguro de la totalidad de sus lecturas. Entrevistaron a Jiménez para el Reforma a propósito de la aparición de “Retales” (Terracota), textos de Rulfo sobre otros tantos colegas que aparecieron en la revista El Cuento, entre 1964 y 1966.

LOS GARBANZOS
Gabriel García Márquez negó que haya dejado de escribir en una entrevista para el diario El Tiempo, de Bogotá. “Mi oficio no es publicar sino escribir”, dijo. “Yo sabré cuándo estén a punto de boca los pasteles que estoy horneando.” Su representante, Carmen Balcells, habría declarado que el autor había dejado de escribir… José Agustín se reponía de fracturas de cráneo y de seis costillas que sufrió al caer en el foso de la orquesta del Teatro de la ciudad de Puebla, mientras firmaba autógrafos. Había acudido a un festival de documentales… Haruki Nurakami, a quien le gustó “Babel”, del cineasta González Iñárritu, anunció que su novela “Tokio blues” será interpretada por la actriz Rindo Kikuchi, que aparece en la película del director mexicano… Habla el escritor chileno Luis Sepúlveda, autor de “La sombra de lo que fuimos”, Premio Primavera de Novela 2009: “Es cierto que los más perjudicados por la cercanía con Estados Unidos son los mexicanos. Pero mientras los yanquis se preocuparon de cometer atrocidades en todos los continentes, ya que los ocho años de Bush olvidaron a América Latina, las democracias florecieron en esta región”… Acuse de recibo: “Revista de la Universidad de México”, número 62, abril 2009, que dirige Ignacio Solares, con las firmas de Carlos Monsavais, Elena Poniatowska, José Pascual Buxó, Américo Sarralde, Adolfo Castañón, Beatriz Espejo, Julio Derbez, Vicente Leñero, Federico Patán, Angelina Muñiz-Huberman, Víctor Cabrera, Alberto Paredes, Hugo González, Gerardo Laveaga y Vicente Guarner.



28.3.09

Sábado 28 de marzo del 2009

TURBOCRÓNICAS
Aprendiz de espía

Dejé de torturarme ya con tiquismiquis cuando hablo en público a causa del miedo escénico. Ahora busco a quién le antipatizo entre las mil cabezas del monstruo. Siempre hay uno, o varios. Avanzo en los resultados del morboso ejercicio. Esta vez lo ubiqué frente a mí y hasta atrás. Destacaba por sus greñas rubias y largas. Ignoro si de botica o natural. A esa distancia, como en el cine, debo usar gafas. Entre el público veinteañero, él parecía de treinta. Cuando se pare y pase frente a mí, sin que haya concluido la sesión de preguntas, advertiré otra peculiaridad. Era chaparrito. Una de esas estructuras engañosas. Torso largo y piernas cortas. Sentados, dan la impresión de ser altos.

Estaba ante alumnos del último semestre de la carrera de periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UNAM. Treinta por ciento de la veintena trabaja ya en periódicos diarios o para la Gaceta de la UNAM. Luego de contarles de manera oral, en dos cuartillas mi paso por el oficio más lindo del mundo entramos a las preguntas. La mayoría bien centrada en casi todo cuanto van a encontrar fuera de las aulas. Entonces el treintón de melena rubia planteó la suya. ¿Qué opinaba de la guerra zapatista en los Altos de Chiapas.

La prueba definitiva para cualquier reportero es cubrir una guerra, les había dicho. Pone en juego conocimientos y temple. Me exalté, dije, y sentí el deseo frenético de viajar a cubrir el conflicto, como el de Nicaragua. Pero ya formaba parte de un semanario y mi trabajo era de redacción y escaso reporteo. Debí someter mis impulsos.

Cuando salíamos por el pasillo atestado de estudiantes, entrando a los salones y saliendo de ellos, le comenté al maestro anfitrión, Armando Rojas Arévalo, el detalle del güerejo. No olvides, respondió, que en cada salón hay un oreja del gobierno. ¿No olvides? Pero si ¡no me había advertido! Gracias a la imaginación paranoica de nacimiento entendí por qué el rubio salió deprisa, como atacado por una pila nudosa de lombrices. Había salido a rendir, puntual, su informe acerca de otro peligro para el país. Sin embargo, el profesor dijo que no. El estudiante se disculpó porque se sintió mal.

Si el supuesto falso alumno fuera oreja le recomendaría que no pierda tiempo y lea mis mamotretos. Ahí aparece mi ideario político. Pero si le da güeva, declaro aquí que soy un anarquista pacífico, pintado de nihilista. ¿Para que se expone, oyéndome, a que se le revuelvan las tripas?


GARBANZOS DE A LIBRO

Knut Hamsun
Se niega a permanecer en su tumba

Al cumplirse 150 años del nacimiento de Knut Hamsun (1860-1952) pareciera que los noruegos tratan de reconocer sus méritos literarios por encima de su posición pro-nazi. El escritor ganó el Nobel de Literatura en 1920 y dio el premio a Joseph Goebbels. Autor de “Hambre”, “Pan” y “Por las sendas donde la hierba crece”, entre otras, Isaac Bashevis Singer (Nobel) declaró que toda la ficción del siglo 20 proviene de Hamsun. Ingar Setten Kolloen, autor de una biografía de Hamsun, dijo que no pueden dejar de quererlo “aunque tenemos todos estos años de odiarlo” y que “es un fantasma que no quiere permanecer guardado en su tumba”. Algunos críticos han encontrado el punto medio al decir que se le de la misma atención a su talento literario que a su lado oscuro. La nota es de Walter Gibbs para el New York Times.

LOS GARBANZOS
“Respecto a Pinochet siempre contesto que tendría que pasarse la eternidad mirando a sus víctimas y entendiendo lo que hizo”, declaró Ariel Dorfman, escritor y periodista argentino que salió de Chile exiliado a Estados Unidos y que ahora escribe teatro… La Iglesia católica ha recomendado boicotear la película “Ángeles y demonios”, basada en una novela homónima de Dan Brown, el autor de “El código Da Vinci”, porque “perjudica el sentido religioso común”, informó en un comunicado el Vaticano… “Las democracias no funcionan si la gente no vive bien”, declaró el novelista peruano Santiago Roncagliolo (44 años), Premio Alfaguara 2006, que acaba de publicar “Memorias de una dama” (Alfaguara). “Las democracias duran sin ningún tipo de disturbio en los países donde hay una distribución de la renta justa y todos están contentos”… El escritor británico Irving Welsh (50 años) dijo que su novela “Trainspotting”, hecha película tres años después, prohibida a los jóvenes en 1993 cuando se publicó, “ahora les obligan a leerla”… Acuse de recibo: “Revista de la Universidad de México”, 61, marzo 2009, que dirige Ignacio Solares, con firmas de Guillermo Sheridan, Vicente Quitarte, Silvia Molina, Ignacio Padilla, Enrique Serna, Eduardo Milán, Daniel Cazés, Xavier Quitarte, Fabricio Mejía Madrid, Sealtiel Alatriste, Joaquín-Armando Chacón, Hernán Lara Zavala, David Martín del Campo, Miriam Moscona y Vicente Leñero.




27.3.09

Viernes 27 de maro del 2009

TURBOCRÓNICAS
Los caníbales gordos
Mario Vargas Llosa acaba de aconsejar a los colegas escritores incinerar sus restos y arrojar las cenizas al océano o la esparcirlas en las montañas. La propuesta se le ocurrió cuando una diputada argentina iba a promover la repatriación de los restos de Jorge Luis Borges. Ahora descansan en un cementerio de Ginebra, Suiza. Sin embargo, la viuda María Kodama declaró que ella respetaría el deseo del autor de “Ficciones”. Sus restos seguirán donde están. La diputada dio marcha atrás.

“¡Mil veces preferible alimentar a los peces o a los pájaros que a esos inescrupulosos caníbales que engordan con los despojos de los buenos escribidores!”, tecleó Vargas Llosa. En esos casos, señala también, los políticos no pierden la oportunidad de “darse un baño de cultura” y de pronunciar discursos y de accionar las cornetas y usar adjetivos como el de “poeta ínclito”.
Casi de modo paralelo leí la crónica de Vicente Quirarte “Viaje al país de Lovecraft” en la Revista de la Universidad de México, (marzo 2009). Ahí le rinde homenaje a Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) y cuenta cómo se preparó para visitar la tumba del creador de historias terroríficas, en el cementerio de Providence, Rhode Island, Estados Unidos.

A lo largo de la historia cientos de jóvenes escritores han hecho ese peregrinaje por diversos cementerios del mundo para rendir homenaje a sus escritores admirados. Una rosa roja aparece cada año en la tumba de Óscar Wilde. Algunos de esos escritores reconocidos iban a los cementerios, pero a leer los nombres inscrito en las lápidas. De esa manera hallaban el nombre apropiado, según ellos, de sus personajes.

¿Qué sucederá si todos los escritores siguen el consejo de Vargas Llosa? ¿Hacia dónde encaminarán el peregrinaje los futuros novelistas o cuentistas para venerar a sus queridos maestros? Grandes escritores tienen museos, pero no todos. Puesto a escoger entre un museo nutrido de objetos simbólicos y una fría lápida, prefiero el museo. Aquí en el DF, René Avilés Fabila promueve el Museo del Escritor, el único en el mundo. Ha reunido decenas de documentos y primeras ediciones de libros y plumas fuentes y máquinas de escribir. A base de tocar muchas puertas, como se dice, ya le han ofrecido varias sedes. Pero él insiste, el Museo del Escritor debe estar en el Centro Histórico.

15.3.09

Domingo 15 de marzo del 2009

TURBOCRÓNICAS
Buche de camaleón

El DF está en obra negra. En Balderas y Morelos pulen los muros de Estadística como se llamaba en el siglo pasado. El fino polvo flota dentro de la estación Balderas del Metro. Así que cruzo a la banqueta sur de Morelos. A media cuadra encuentro a Rafael Cardona y a Abraham García Ibarra. Éste lleva un abrigo de terciopelo blanco. Cardona va de negro, de los zapatos a la gorra. Hace años compré una parecida. Estaba leyendo “En el camino”, de Kerouac. Te van a decir el Cachuchas, dijo Petunia desalentándome. Arrumbé la gorra. Cardona se dirige a su chamba. Abraham, al Club de Periodistas. Vamos a La Habana, les digo. De allá venían. Pero Abraham acepta.

La Pavita quiere conocerte, le digo a Cardona. Para darte las gracias por el cebollazo en la tele a su papá. ¿Quién es su papá?, pregunta Cardona. Pedro de Urdimalas, le digo. Pedro, autor de “Amorcito corazón”, tenía una vaca ¡en la sala de su casa!, recuerda Rafael. Quería leche fresca para sus hijos.

Al entrar a La Habana, me intercepta Salvador Estrada. Está con los colegas del Diario de la Tarde, dice. Me gustaba ese vespertino pero desapareció en el siglo pasado. Saludo a Armando Rojas Arévalo, y de lejos a dos o tres de ellos. Abraham ya se ha sentado al fondo, bajo una tele. Él pide una coca y yo café. Se acerca un colega de Sonora. No toma asiento. Se lleva a Abraham. ¿Cambiará de rumbo si encuentra a un cuarto colega?

Intento corregir una Turbo, pero llega Mireya Vega, del Conaculta, a quien debo entregar las 29 entrevistas para “De Quijotes y Dulcineas”. Le he dado unas cuantas fotos para el libro. Seguiré buscando el resto. Petunia ha hurgado en media docena de cajas. Me interesa la de Lola Beltrán y Juanga bailando rock.

El café no me ecualiza. Lo conseguiría con un par de jaiboles dobles o triples. En casa apenas he corregido un capítulo breve de mi octavo mamotreto. Aturdido he salido a mi cita en La Habana.
Recuerdo este Diario personal. Me comprometí a escribirlo a diario. Aunque sea unas cuantas líneas. ¿Tiene caso? No puedo corregir un mamotreto, escribir una Turbo y dos columnas más a la semana y ¡el Diario!

Me han ofrecido dos espacios escritos y otro en radio. Sin paga, claro. ¿Cómo se llama ese animal que vive de comer aire? Camaleón, dijo la Pavita. Cuando menos el aire borroso de Balderas tiene polvillo de piedra.




GARBANZOS DE A LIBRO

Consuelo Sáizar
“EL PROTAGONISMO ES DEL ARTISTA”


“Vengo a servir a los creadores”, dijo Consuelo Sáizar (Nayarit, 1961), al asumir la presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) en sustitución de Sergio Vela. Siempre ha creído, agregó, que el protagonismo es de ellos y que el servidor público debe ayudarlos a concretar sus ideas, impulsarlos en sus sueños y alentarlos en sus proyectos. Por el momento no hará cambios en el personal porque “quiero entregarme a un equipo de profesionales y encontrar derroteros para llevar a cabo planes y proyectos”. Sus siete años en el Fondo de Cultura Económica (FCE), dijo, le ayudaron a valorar y aceptar la invitación a presidir el Conaculta. Al frente del FCE estará Joaquín Diez-Canedo Flores, que dirigía la editorial de la Universidad Veracruzana y que estuvo ya en el FCE de 1998 al 2008. Días después, el primer nombramiento fue el del ex director de la Facultad de Derecho de la UNAM, Fernando Serrano Migallón, como nuevo secretario Cultural y Artístico.
*
LOS GARBANZOS
“Desde luego pondré énfasis en la creatividad editorial”, declaró el nuevo director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Joaquín Diez-Canedo Flores. “Pero no me gustaría que fuera a costa de sacrificar su presencia comercial”… El director y guionista de la película “Lejos de la tierra quemada”, Guillermo Arriaga, declaró que cada historia que ha escrio responde a una estructura distinta y a una necesidad narrativa diferente, pero siguen ahí “los mismos temas, las mismas obsesiones”… “Tengo trabajo para quince años”, declaró Daniel Sada al presentar su novela “Casi nunca”, Premio Herralde de Novela 2008, y anunció que prepara, una novela, un libro de cuentos, un libro de ensayos y una obra de teatro… Acuse de recibo: De Juan Cervera Sanchís (Sevilla, 1933): “Obra poética (hasta 2008), Tomo III, Bohodón, Ediciones; “Sonetos del amor, de la vida y la muerte” (Diputación de Sevilla); Las 1001 caras de Jano y “Profecías del polvo” (Cuentos, Proyecto Cultural Chojobos), y “Coplas para el olvido” (Jake al rey).






9.3.09

TURBOCRÓNICAS
Detrás de un gran hombre,
una mujer… callada


Los tips para que escribas la biografía de Ibargüengoitia o de M fue “un decir”, Raúl. Como no me alcanzará el tiempo soy selectivo. Leo nomás biografías de escritores y de músicos y pintores. Si tuviera que escoger entre Ibargüengoitia y M, escogería al primero. Te cambio a M por Spota.
Alrededor del tema he hecho pocas reflexiones. Los especialistas escriben que hay pocas biografías en este país y que el género está semi virgen. No dan razones. ¿Está desinteresado el mexicano porque lee medio libro al año? También hay una contradicción. ¿Por qué si durante setenta años los priistas nos dieron héroes y patria, nadie se interesa en sus respectivas biografías?

Yo hubiera querido saber algo extra de Cuauhtémoc aparte de la incineración de sus extremidades inferiores y de su frase histórica. ¿Cómo se dirá cama (lecho de rosas) en náhuatl? Ahora salen con que Maximiliano era mampo. Ni me va ni me viene. Pero desearía saber por morboso que, si Cortés y sus hombres diezmaron con lluvias de plomo a nuestra raza de bronce e importaron el sarampión y la sífilis para asestarle el remate, ¿qué efectos a medio siglo produjo el contoneo de Maxi en nuestra población, tan dada a copiar doctrinas y modas exóticas?

Me desvío. Hay un principio elemental respecto a la biografía. El obituario periodístico. Si muere un personaje y el lector apenas se entera de la edad y de su trayectoria, no de su vida ¿cómo esperar que el leeperiódico se interese acto continuo en las biografía de, vamos, de un político de derecha o de izquierda, encaramado ya en su pedestal?

¿Sabes por qué? Por el curriculum. Con sus excepciones, en el curri no aparece ni el nombre de la esposa ni el de los hijos. Menos el de sus amantes. Así que cuando un futuro prócer muere, consigues el curri y con eso te vas... Ya nadie marca a la funeraria y pide hablar con la viuda (Que la “pongan”, dicen allá en la península). Como detrás de un gran hombre hay una mujer callada es cuando ella aprovecha para declarar que el muertito era así o asá. Terrenal.

Ni modo. Te queda, Raúl, la imaginación y entonces lucubras: De este figurín, dentro de doscientos años, van a decir que iba a los mejores figones afranchutados, pero en casa le gustaban los huazontles o los chiles rellenos de chile chipocle con sus frijolitos de la olla.





GARBANZOS DE A LIBRO

Mario Vargas Llosa
“Incinérense para no engordar a caníbales sin escrúpulos”



Escribió Mario Vargas Llosa: “Un consejo, amigos escritores: nadie puede poner lo que escribió a salvo de futuras manipulaciones, distorsiones y vejaciones. Pero sí es posible, en cambio, precaverse contra póstumas emboscadas como las que estuvo en marcha y felizmente fracasó contra los huesos del pobre Borges. Háganse incinerar y que esparzan sus cenizas en lugares inalcanzables, como el bosque o el mar. ¡Mil veces preferible alimentar a los peces o a los pájaros que a esos inescrupulosos caníbales que engordan con los despojos de los buenos escribidores!” Ese es el último párrafo de su artículo “Piedra de toque”, publicado en El País (22.II.2009), titulado “Farsa elogiosa repugnante”. Ahí celebra que María Kodama se haya negado a repatriar los restos de su esposo, Jorge Luis Borges, de Ginebra, Suiza, a Buenos Aires, Argentina, a solicitud de una diputada peronista y auspiciada por el gobierno. “No querían perder la ocasión de darse un baño de cultura”, escribe también, y habría habido discursos, cornetas y adjetivos como “poeta ínclito”.

LOS GARBANZOS
El escritor Jorge Volpi declaró que haber derrotado al PRI ha sido quizá lo más brillante en estos veinte años, pero hay una gran cantidad de oportunidades perdidas y un recrudecimiento de la inseguridad y de la violencia ligada al narcotráfico… “A veces te entran ganas de matar a alguien, pero no puedes”, dijo Amelia Nothom (41 años), que se hiciera famosa con su novela “Estupor y temblores” y que ahora publica “De Adán y de Eva” (Anagrama). “Lo prohibe la ley. Pero la literatura te lo permite. Puedes jugar con eso y te sientes bien. ¿Por qué no desahogarse así?”… Edmundo Paz Soldán, escritor boliviano, que acaba de publicar “Los vivos y los muertos” (Alfaguara) opina: “El gran salto que tiene que dar Bolivia es considerarse un país andino amazónico. Hasta ahora sólo somos un país andino y esa es la limitación del proyecto de Evo”… Random House pondrá a la venta al año unos 65 títulos en español en los Estados Unidos, incluidos autores traducidos del inglés como Comarc McCarthy, Ken Follet y John Grisham, dirigidos a una población de 45 millones de hispanohablantes que llegarán a ser 132 millones en el 2025.




1.3.09

TURBOCRÓNICAS
Tiran línea en dólares

Espero la publicación de la biografía con ventajas para ti, estimado Raúl. El adelanto en “efe” a cuenta de regalías es la clave. Pero el asunto funciona con un producto, valga la palabreja, que garantice las ventas. No es lo mismo una biografía sobre Carlos Fuentes que “Historieta de la carmelita descalza que engatusó a Feldespato el cándido y otros relatos" (UAS), por mencionar un título mío harto desconocido.

En una editorial, me ofrecieron cinco mil varos por “Manual del narrador. Claves para aprender a escribir”, o te esperas a que se venda el libro y te pagamos al año. Me la juego, pensé, no obstante la suerte del Águila Negra. Él había ido al Fondo de Cultura Económica (FCE) por un cheque de ciento veintinueve pesos por regalías ¡de varios libros!

El mío se vendió. Había sido “best seller” ese año en la FIL, como puede serlo en un país donde se lee medio libro al año en promedio, o uno y medio. Pero cambiaron al editor y cuando pedí cuentas ¡yo les debía! Ojalá te vaya mucho mejor en Europa, aunque África empiece en España, para los franceses.

Aquí el gobierno del DF va a comprarme tres cuentos para un libro de esos de obsequio, ahora en hospitales. Perplejo, pensé ¿cuáles cuentos? No los escribo hace años. Aunque, irresponsable, publiqué seis libros de relatos, mientras Juan Rulfo uno sólo. Pasé de la poesía al cuento y del cuento a la crónica. No sé si haya algo más acá en orden descendente de importancia. ¿El artículo? ¿Cuándo se ha visto a un reportero con capacidad de análisis? Hay excepciones, pero no soy de ésos.

Ahora los artículos son de opinión y de análisis. Así que podría aprender a escribirlos de opinión en uno o dos sexenios. Musacchio, el enciclopedista, dice que esas subdivisiones han sido inventadas por los profesores de periodismo para impartir mayor número de clases. ¿El profesor ganará menos por hora impartida que el articulista por texto?

Lo importante es el tecleo. Lo sé. Aunque te juro que no siento ganas de decirle a la clase política cómo debe hacer su trabajo. Igual cuando veo (sin leerlo) un artículo de ellos tirando línea a los descerebrados no sé si despreciarlos un punto más o vomitar. Publican y aparte de todo cobran en “dóllares”.

GARBANZOS DE A LIBRO

Jorge López Páez
“Nadie me quita los sueños
con la Lotería, aunque no gane”

Jorge López Páez (Huatusco, Veracruz, 1922), que obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008 en la rama de literatura, declaró que durante treinta años dio un taller de escritura en la UNAM. Con el pago que recibía compraba series de la Lotería Nacional. “Una vez me gané 2,400 pesos”, reveló. “Es todo. Pero los días que paso, pensando en qué puedo o no hacer, desde que compro el billete hasta el sorteo, a quién ayudar, nadie me lo quita”. Jorge López Páez recibió de la UNAM una medalla y un pago extraordinario de mil pesos, el doble de su salario habitual. Acaba de terminar su novela “A huevo, Kuala Lumpur” y se prepara a escribir un nuevo cuento. Estudió en el DF desde los trece años luego de que asesinaron a su padre, sin que haya sabido si por un pleito de tierras o por lío de faldas. Se graduó de abogado en la UNAM. Trabajó en la burocracia y sus mejores años, 18, fueron en el Comité de Acción Editorial de la Organización de Estados Americanos (OEA), aunque lo acusaron de “imperialista”. Lo entrevistó Silvia Isabel Gámez para el Reforma.

LOS GARBANZOS
Al recibir el Premio Joaquín Antonio Peñalosa al mérito editorial, Víctor Roura, jefe de la sección de Cultura de El Financiero, denunció que esa área del periodismo está “amenazado hoy en día por el desprecio o la indiferencia de los propietarios de la mayoría de los grandes medios de comunicación”. Con una bolsa de 150 mil pesos, Roura recibirá el premio en el Festival Internacional de Literatura “Letras en San Luis”, que se efectuará del 19 al 22 de mayo” en la capital potosina… El escritor portugués Antonio Lobo Antúnes anunció que en cuanto termine la novela en que trabaja escribirá otra más y será la última. “Se acabaron las novelas y las crónicas”, comentó, “todo, no publico nada más”… A propósito de haber obtenido el Premio Novela de Primavera con su libro “La sombra de lo que fuimos” (Espasa-Calpe), el escritor chileno Luis Sepúlveda (Chile, 1949), dijo que con la dictadura militar en su país les robaron “el tiempo y la juventud”. Agregó que las historias que le interesan, y que aparecen en el libro, “son las de los perdedores”. Luis Sepúlveda es autor de “El viejo que leía novelas de amor”, traducida a 70 idiomas.




23.2.09

Lunes 23 de febrero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Glándulas de saraguato

Hay que darles el beneficio de la duda, querido amigo, a quienes te fallan. El sospechosismo es condenado ¿por los grillos o por la Iglesia? Me cuezo aparte. Siempre he pensado marciano y estoy cada vez peor. El estudio de la condición humana ha destruido mi fe en los seres racionales. En cuanto a los irracionales, un perro policía me pescó furioso de una pantorrilla y me zarandeó como muñeco de ventrílocuo. Tenía diez años. El perro no, yo.

Primero los animales y enseguida el ser humano y una larga, extensa lista dizque de amigos y jefes. Sobre la marcha fui diciéndome, el problema es de él, del cuate, me transa, quiere verme la cara... Allá él. Se quedará sin amigos. Prefiero perder un doscientón, a precios actuales, que mantenerlo a mi alrededor sableándome cervezas y desempances. En la cofradía de bolos hay quienes te dicen de antemano que no tienen ni para pagarse una. De ellos empiezo ya a sospechar. Genuinos, los teporochos.

Te platico: Había un amigo a quien le decían el abogado Trastupijes. Desapareció dos sexenios del DF. Un día habló y lo invité a desayunarse donde otro amigo iba a pagarme un préstamo. Sin cobro de intereses. Qué época. Me daba el lujo de prestar dinero. La hipoteca del mes. En cierto momento, sin que hubiera podido ponerlo sobre aviso, porque no teníamos nada vergonzoso qué ocultar, mi cuate extendió el sobre con la pasta. Trastupijes alcanzó a ver su contenido. Con ojos choriceros, dicen las tapatías cuando las barren con la mirada. Así que terminamos el desayuno y tras despedir al otro amigo, el lic me sableó un doscientón.

Amagó con invitarme a una comida y yo calculé que si le daba la suma iba a ahorrarme diez veces más, lo que apoquinara a la hora de la cuenta en la hipotética comida porque él esgrimiera cualquier sobado y obvio truco. Olvidé la tarjeta platina, no me alcanza, argumentos así. Le di el billete y jamás volvió a hablarme.

No tengo remedio pues compro Melático. Luego de redondear mi sueño soconusquense (una palapa en Barrio Nuevo con vista al Tacaná), craneaba invitar a la Plebe a Las Vegas todo pagado. Una docena con el Muco al frente. Tres sexenios después craneo un viaje al centro médico de moda (en USA o en Europa, “so vale ver”) y someternos a un tratamiento que nos permita vivir pujantes otro sexenio. Sobreviven seis. Podrían hasta implantarnos glándulas de saraguato. Siempre y cuando no sea collar.




15.2.09

15 de febrero del 2009

TURBOCRÓNICAS
¿Cómo se aceita el mosquetón


B tardó insurrecto doce horas, hermanazo Marco Tulio. Al día siguiente escuché su ingenua reconsideración. Yo había preparado una soflama de tres cuartillas, y sólo usé media. No necesité persuadirlo. Aunque ni a él ni a mí nos queda claro lo del servicio militar, intuyo que importa pagar impuestos. Los argumentos de él fueron de peso mayúsculo… a su edad. Rechazaba reducir a la mínima expresión la mata negra de su cabellera hirsuta y rasurarse cuando se lo ordenaran y no cuando lo juzgara necesario. ¿Cómo iba a recibir agrias órdenes, habituado al trato meloso de su mami?
Cuando desfilé, a los dieciséis, en la ahora prepa 1, aprendí a desarmar y a aceitar y el mosquetón. También las palabras apatía y negligencia. Si ahora tú me das un mosquetón y ordenas acéitalo, te diría, sin vergüenza, lo olvidé. No aceito ni la compu. Pero siempre recordaré el significado de las dos palabras. Palabrejas que el teniente a cargo tenía a flor de labio, yendo y viniendo frente a la imberbe tropa. Los apáticos y negligentes éramos los tembleques chamacos onanistas a sus chirriantes órdenes.

La cartilla militar, licencia de manejo y credencial de elector documentan la mayoría de edad. Los chicos aprenden a obedecer y a mandar. Pero ¿quién los convence del pago de impuestos? En casa, yo. Si no ¿cómo exigir escuelas con excusados limpios y banquetas seguras, invadidas ahora por motociclistas pizzeros, y transporte donde te quepan las pompas o no resbales sobre palanganas aceitosas, como sucede en la línea dos del Metro?

Ahí donde te piden la cartilla debieran exigirte la declaración de impuestos. Estoy de acuerdo con el servicio, aclaro, no con que la exigencia del documento. ¿Hay alguien menos patriota que el ciudadano con cartilla? Sí, quien elude los impuestos. ¿No los pagas porque te gobierna una pandilla de roedores? (“Mamíferos pequeños, unguiculados –¡uñitas!–, con dos incisivos en cada mandíbula, largos, fuertes y encorvados hacia fuera, cuyo crecimiento es continuo y sirven para roer”, informa el tumbaburros).

Tema aparte. Pagas y reclamas cuando entres a los baños de la UNAM o te deslices a diestro y siniestro en la línea dos o te extorsione el del alcoholímetro porque bandeas por la banqueta. Reclamas y votas (el raticida) y los botas. Si no, queda la revolución, pero ¿con qué, si no sabes desarmar y aceitar la carabina?




GARBANZOS DE A LIBRO

Julio Cortázar
Once cuentos, 4 autoentrevistas,
875 cartas en su nuevo libro


En mayo aparecerá “Papeles inesperados” (Alfaguara), de Julio Cortázar (1914-1984), con once relatos sin publicar en obra alguna, un capítulo inédito de “El libro de Manuel”, once nuevos episodios del personaje de “Un tal Lucas”, cuatro autoentrevistas y trece poemas inéditos. También 875 cartas. A cargo del libro estuvieron la viuda y albacea Aurora Bernárdez, de 86 años de edad, y el estudioso Carlos Álvarez. Hallaron el material en cinco cajones atestados. También varios textos sobre cronopios, entre ellos “Un cronopio en México”, sobre un viaje efectuado en 1975. El libro aparecerá para recordar los 25 años del fallecimiento del autor de “Rayuela”.

LOS GARBANZOS
El director de la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, Fernando Macotela, declaró que con el gasto de la FIL de Guadalajara él haría siete ferias. Pero son autosuficientes y eso les da “una enorme libertad”. Sobre los precios bajos en las ferias dijo: “Siempre fueron un mito… Son para mostrar nuevos productos y por razón natural son más caros…” Las ferias sirven para “entrar en contacto con los autores”…. Lo entrevistó Héctor González para Laberinto, suplemento de Milenio… El gobierno le rindió homenaje al historiador yucateco Silvio Zavala por haber cumplido cien años de edad el 7 de febrero. Silvio Zavala donó su biblioteca de 20 mil libros al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y su archivo a la biblioteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia… “Soy un poeta de una sola obsesión, que es el misterio de Dios en el alma humana”, declaró Javier Sicilia al ganar el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes con su libro “Tríptico del desierto”… Jorge Volpi obtuvo el Premio Mazatlán de Literatura 2009 con su libro de ensayos “Mentiras contagiosas… En su editorial, se informó que “El Universo del Buho”, que dirige René Avilés Fabila, recuperó el nombre de “El Búho”, después de diez años de publicarse al margen de “Excélsior”. En el 104, de enero-febrero, aparecen las firmas de Patricia Zama, Citlali Ferrer, Martha Bátiz, Martha Chapa, Marisa Trejo Sirvent, Roberto López Moreno, Dámaso Murúa, Roberto Bravo, Hernán Becerra Pino y Carlos Bracho, entre otros.


9.2.09

Lunes 9 de febrero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Pato Lucas II


Presa de una emoción ¿inexplicable?, sentado en la orilla del asiento, miré la película “Che: el Argentino”. Las fallas de la historia ni por aquí. ¡La obviedad del título! Claro, no hay nada perfecto y no soy crítico de cine. ¿Cuánto medía de estatura Ernesto Guevara? Según el de la tecla, Gael García Bernal sería un chaparro junto al guerrillero y Benicio del Toro más alto. El Che era asmático pero descreo de que haya tenido los pies planos como, sospecho, los tiene Beni. ¿Para qué hablar de Fidel? Del Fidel en la película. Se parecen sólo en la voz, reconoció el colega Carlos Ferreira, fidelista.

Si le hubieran quitado quince minutos al editarla parecería menos lenta en ciertos momentos. Hollywood nos tiene acostumbrados a la celeridad con que se pasa de una escena a otra. ¿Y qué decir de la ausencia de los inverosímiles efectos especiales? En el plano de la estancia del Che en Nueva York, Petunia se quejó de los subtítulos ilegibles sobre el fondo blanco. Hace años ese problema quedó resuelto. A los subtítulos se les rodea de un color azul o negro.

B y M asistieron a la función casi casi a regañadientes. B dará su servicio militar este año y M el año siguiente. No tenían alternativa. A la salida les pregunté su dictamen. Así así, dijo B, mientras que M le dio siete. El de la tecla, nueve. No califiqué nueve y medio por lo ya criticado y por los cabos sueltos. Por ejemplo, Camilo Cienfuegos le pidió al Che que lo esperara para tomar Santa Clara. Pero el Che no pudo. ¿Cuál fue la reacción de Cienfuegos? Podría verse en la segunda parte. Hecha por Hollywood, esa batalla hubiera sido truculenta.

El Che frisaba entonces los treinta años y el de la tecla dieciséis. Como su padre, el mío no el del Che, poseía una agencia distribuidora de diarios y revistas, permanecí al tanto. Pero no recordaba lo que evocó el Pato Lucas (a), ingeniero Raúl Damián, compañero de prepa. Estábamos zumbándonos unas espumosas en La Mesa Redonda. Ya cincuentones. Acababa de saber que dos compañeros se disputaron, años atrás, el primer lugar como los mejores estudiantes, le dije. Tú no te quedabas atrás, dijo el Pato Lucas. ¿Yo? ¿Nerd? No, me dijo, cuando nos graduamos y todos querían de padrino al gobernador priista, propusiste a Fidel Castro… Sin duda yo bien podía encarnar al Pato Lucas II, opinaron los sensatos.


GARBANZOS DE A LIBRO

José Saramago
No logra entender México,
contaminado por la corrupción



El escritor portugués José Saramago (86 años), Nobel 1998, manifestó su esperanza de que algo ocurra en México. Un país que no logra entender, dijo, porque tiene una cultura extraordinaria y una potencia material y espiritual, pero contaminado por la corrupción, la policía y las autoridades. Mientras no se “arranque” el narcotráfico, agregó, él ignora qué podría hacerse. También dijo que es una auténtica revolución que haya un presidente negro en Estados Unidos, pero no hará milagros porque “está rodeado de tiburones”. Saramago habló en una videoconferencia desde Lanzarote, España, donde vive. Sobre su reciente novela “El viaje del elefante” (Alfaguara) dijo que el humor gana en esas páginas un protagonismo ausente en sus demás libros.


LOS GARBANZOS
Habla José G. Moreno de Alba, premio Nacional de Ciencias y Artes 2008, en Lingüística: “Cualquier palabra que se emplee para ofender resulta una mala palabra, pero sin la intención tiene la belleza de cualquier otra”… Para celebrar sus 75 años, Gabriel Zaid publicará nueve títulos de sus libros en la colección DeBolsillo de Mondadori y como novedad “El secreto de la fama” (Lumen), 18 ensayos… María Kodama declaró que ha tenido que recurrir a la Interpol para que se investigue el tráfico ilegal de manuscritos robados o falsificados de su esposo Jorge Luis Borges… A propósito de su novela “Sólo un muerto más” (Tusquets), el escritor Ramiro Pinilla (España 1923) dijo que algún día contará sobre el genocidio de siete años que siguió a la Guerra Civil de España y durante los cualeds murieron 200 mil personas mediante sentencias firmadas por Franco… “Las dictaduras no son posibles sin una complicidad colectiva”, declaró Tomás Eloy Martínez (Argentina, 1934), que acaba de publicar “Purgatorio” (Alfaguara), en el que habla del exilio argentino. “La fuente de esa complicidad es, creo, la ignorancia. El gran recurso de los autoritarismos es obligarte a ignorar, a que sólo sepas lo que ellos quieren que sepas”.




2.2.09

Lunes 2 de febrero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Por quién dobla la campanilla


Para Luisito Carreño,
a quien ya le develaron un busto, je je.

Tu artículo sobre el plagio, estimado René Avilés Fabila, me pareció un recuento minucioso de lo sucedido en ese materia. Terminé de leer la nota sobre la multa a Alfredo Bryce Echenique, por haberle plagiado dieciséis textos a quince colegas, y sentí en las sienes el repique de la campanilla. Me refiero a la campanilla de los boxeadores que al escucharla saltan del banquillo, sin darse tiempo a pensar en calidad de qué volverán a su esquina cuando doblen de nuevo.

De golpe se me ocurrió aporrear el teclado cuyo remate sería un exhorto al admirado maestro para que me plagie. De tal manera que un juez deposite en mi tarjeta de débito 3, 530 dolarucos. Cuando dividí 56,500 dólares entre quince reparé en que a uno de ellos le tocaría el doble. ¿Quién será ese cuate? Humillado por los tabuladores, pensé también, que podrían plagiarme buen número de ocasiones a mitad de precio. ¿Procederá? ¿No recibiré una segunda humillación, ahora del juez? La multa ¿es multa o es indemnización?

Pospuse el tecleo del texto en espera de una entrevista con declaraciones del autor de “La vida exagerada de Martín Romaña”, y del juez y del autor de los dos artículos. En el colmo de la ilusión esperaba opiniones de autores, editores y expertos en derechos de autor. Sé apenas lo elemental. Si acreditas lo que te fusilas ¿qué tanto incurres en el plagio? También ¿qué tanto gana el acreditado porque aumentan sus puntos académicos? ¿Cuáles se consideran casos de intertextualidad? ¿Quiénes son y cómo operan los rastreadores de falsificaciones en Internet? Tema vastísimo. Yo hubiera querido información para lanzar por Internet la propuesta a Bryce.

Por tu artículo, René, me entero de que han sido acusados de plagio desde Reyes hasta Fuentes, pasando por el lobo mayor Paz. Pero qué necesidad. Ahora bien, sé distinguir un texto de Bryce de uno de Vargas Llosa, por citar a dos paisanos entre sí. Con el primero me deleito, con el segundo pienso. Lo cual, como lector, me hizo decidir que no perdería el tiempo leyéndole al primero de ellos ningún plagio. Pero ¿qué hago con mis otros autores favoritos? Si desde el principio me desagrada el texto, ¿debo sospechar un plagio? ¿No suponer ya que tuvo mala tarde como los toreros? Odio el sospechosismo.




GARBANZOS DE A LIBRO

Salma Rusdhie
Hay política en su nueva novela
porque habla del poder


Salma Rusdhie dijo que en su novela “El encanto de Florencia” (Mondadori) hay política porque parte del libro versa sobre el poder. Agregó que le interesa reinvindicar a Maquiavelo, “objeto de muchos malentendidos”. Reconoció que hay un intento deliberado por alejarse de los temas que aparecen a diario en los periódicos, porque él es antes que todo un contador de historias. Comentó que después de veinte años de haber publicado “Los versos satánicos” se empieza a hablar del libro que escribió no de una entelequia. Se trata de una novela cómica, dijo, inspirada en “El castillo”, de Kafka, pero la gente vio en ella un panfleto, un alegato. Ese panfleto ocasionó que Jomeini ordenara la muerte del escritor anglohindú y que viviera años protegido por agentes de Scotland Yard. Lo entrevistaron para El País Semanal.
*

LOS GARBANZOS

Al obtener el Premio Villaurrutia 2008, dotado de 200 mil pesos por su libro “Viaje a México. Ensayos, crónicas y retratos” (Iberoamericana Vervuert), Adolfo Castañón (1952, DF), declaró: “Siempre he tenido la filosofía de que todo lo que viene de los libros va para los librios, así que todo lo que percibo en términos económicos tiene un efecto bibliográfico, bibliófilo y libresco”… Eduardo Mosches presentó el número 109 de la revista que dirige “Blanco Móvil”, dedicado a los escritores del Pacífico. Participaron Ernesto Lumbreras y Jeremías Marquines… “Tenemos que repensar nuestra moral, con qué valores vivimos y qué nos mueve a vivir, y qué valores difundimos y por cuáles nos guiamos”, declaró el sacerdote jesuita Enrique Maza a propósito de su libro “Rostros del hombre” (Océano)… Paco Ignacio Taibo II anunció la publicación de un relato sobre la Decena Trágica y el asesinato de Francisco I. Madero y una novela titulada “La verdadera historia de la batalla del Álamo”… Eusebio Ruvalcaba coordinó la antología “Prohibido fumar. Cuentos contra la represión” (Lectorum), en cuyas páginas hay textos de Claudia Guillén, Leo Mendoza, Marcial Fernández y Fedro Carlos Guillén, entre otros… Basada en la novela “Memoria de mis putas tristes”, de Gabriel García Márquez, el francés Jean Claude Carriére escribirá el guión de la película que se filmará en la ciudad de Campeche, informó el titular de la Comisión Estatal de Filmaciones, Manuel Ortega Lliteras.

26.1.09

Lunes 19 de enero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Alma de mercachifle

Al volver al DF de mi Taller de Narrativa en Tuxtla Gutiérrez (TG) traje ejemplares de “Soconusquenses. Crónicas y semblanzas” (SCS). Años sin publicar y de pronto, ¡zas!, dos mamotretos. Si tuviera agente me dirían como a Charles Fountain, publica cada dos años. ¿Cómo dosificar la edición de tus libros si tienes ochenta años de edad? Importa escribir. Un adicto suyo le leería cien novelas en dos años a dos horas diarias.

Coneculta-Chiapas editó mil ejemplares de SCS. De regalías recibes cuatrocientos setenta y cinco ejemplares. Te retienen veinticinco para promoción. El Consejo se queda con la mitad y veinticinco más para promoción. (www.conecultachiapas.gob.mx) Necesitaría hacer ocho viajes a TG.

Ya tienes tu dotación, dijo Petunia. Ahora ¿qué? Podría ofrecerlos en Gandhi, pero es un lío. Hace años acompañé al ex combatiente Enrique Maldonado. Le aceptaron la novela “Entre el amor y la guerra”. Sus experiencia en la segunda guerra mundial y su paso por Japón donde le abrieron la barriga a lo ancho con un corte fino de bayoneta. Agotó el libro. Quiso cobrar. No tenía facturas.

¡El Metro! Antes escribiría media cuartilla para aprendérmela de memoria y ejercitar el tono cadencioso del vendedor ambulante. No tengo alma de mercachifle. Puedo estar culiatornillado horas escribiendo gratis, pero vender es como ir a dar a uno de los círculos del infierno.
El primer ejemplar de SCS se lo regalé al administrador del Gran Hotel Humberto. Dos a los simpáticos y diligentes empleados de la Cafetería Avenida. Diez a los talleristas. Uno a Édgar Miranda, todólogo del Coneculta-Chiapas. Él va por mí al aeropuerto y me lleva de regreso. Quise obsequiarle uno al empleado de la línea aérea, pero lo vi jetón porque yo intentaba abrir con las manos el paquete flejado con la ominosa cinta canela, para sacar cuatro ejemplares y dar el peso.

Nunca eché una botella con nada escrito a ningún mar. Estaba esperando Internet, creo. Pero llegó y me pescó abstraído tecleando mamotreto tras mamotreto y crónica tras crónica. Cuando mi agente, Petunia, se dio cuenta de que no vendía nada y si vendía no cobraba, renunció y buscó chamba. Los dos niños aceptaron dichosos vender mis libros en las presentaciones a cambio de la comisión del diez por ciento. Gracias a ese entrenamiento de hace diez años ahora quieren ser todo menos reporteros o narradores.

GARBANZOS DE A LIBRO

Giller Leroy
“Hay crisis pero sin explosión
de creatividad”

Para Miguel Badillo, de manera solidaria.

El escritor francés Giller Leroy declaró que “los Fitzgerald (Francis Scott y Zelda) eran una pareja de ensueño”. La crisis de ahora, agregó, se parece a la que ellos vivieron y contaron en los años veinte del siglo pasado, pero que no hay “la gran explosión de creatividad” de entonces, cuando se forjó una nueva pintura, una nueva literatura y se cimentó el lenguaje del cine. Dijo que mientras la obra de Zelda se ha ido apagando porque su obra no pasó el examen del tiempo, la obra de Francis Scout ha ido creciendo. Leroy fue entrevistado para Babelia, suplemento de El País, a propósito de su novela “Alabama song” (RBA), Premio Goncourt 2007 en la que recrea la vida de la pareja de escritores. La misma editorial publicará “Pizcas de paraíso”, libro de cuentos de Zelda y de Francis.

LOS GARBANZOS
“La escritura está en el corazón de nuestras conversaciones conyugales”, reveló Siri Hustvedt, esposa de Paul Auster, que acaba de publica la novela “Elegía para un americano” (Anagrama). “Siempre hemos estado en el trabajo del otro y siempre hemos sido el primer lector de la obra de cada uno. En mis libros no hay mucho trabajo para el editor. Si no me gustan las sugerencias que tienen que aportar no las sigo. El lector en quien más confío es Paul”… La última novela de Paco Ignacio Taibo I, “Tres tuertos en el agua”, podría aparecer antes del primer aniversario de la muerte del escritor, el 13 de noviembre del 2008, informó su hijo Benito Taibo… Entre regalos, préstamos y ventas de saldos se han “acercado a lectores habituales y recién ganados”, en el 2008, unos 5 millones de libros, informó Paloma Saiz Tejero, del Gobierno del DF… Acuse de recibo: “Tinta seca. Revista de arte y literatura”, 91, enero-febrero 2009, que dirige Miguel Ángel Muñoz, con textos de John Berger y de Francisco Calvo Serraller, y una entrevista a Margaret Atwood. También “Solar. Una nueva luz en la cultura”, 63, diciembre del 2008, que coordina Mario Saavedra con textos de Rigoberto Menchú, Lucía Cavalchini, Rocío Galicia, Fernando de Ita, Mario Saavedra y entrevistas a Juan Manuel Roca (de Reneé Acosta) y a Luis Martín Garza (de Gonzalo Valdés Medellín).

18.1.09

18 DE ENERO DEL 2009

TURBOCRÓNICAS
Los fascistas del lenguaje

Lo de “bien buena” en lugar de “muy buena” era incorrecto hace mucho tiempo, querido amigo Guillermo. Ahora “bien” es una de las diecisiete acepciones del vocablo aprobada por la Real Academia Española, cada vez más permisiva. En la séptima acepción aparece como sinónimo de “muy”. Si hubiera un desocupado que hiciera la lista encontraría cientos, miles de expresiones equivocadas. Por eso el lenguaje de tan vivo cambia cada segundo, para bien o para mal. El cretino y la cerilla tiene mucho que ver en el asunto. Los chinos podrían estar a salvo respecto a la cerilla.

El refrán de que el sordo no oye pero compone es un ejemplo a partir del mismo refrán, porque debiera ser “El sordo no oye pero cómo descompone”. Te daré dos ejemplos. El primero podría atribuírselo al cretino. Un “wey” escuchó la expresión “seguir adelante” y la tergiversó al repetirlo como “salir adelante”. Si le piensas ésta frase resulta una cretinez. Un problema, una desgracia, entorpece o detiene tus planes, digamos. Con ganas y esfuerzo y talento “sigues adelante”. ¿Cuál salir adelante? Podrías salir por la puerta de atrás si se tratara de evitar una trampa en la puerta de adelante y continuar tu camino hacia la meta. La otra puedo atribuírsela al ente sordo por la cerilla que al oír la analogía “oscuro como la cueva de lobo” la cambió, dada su cretinez y sordera, a “oscuro como boca de lobo”. Para ver qué tan oscura está la boca del lobo te verías obligado a abrirle la carraca y asomarte, y a ver si sales de ahí con nariz y labios.

Respecto al buen estado de las orejas de los chinos es lucubración mía porque acabo de leer la noticia de que tienen un servicio callejero semejante al del rapabarbas “con paisaje”. Llegas y dices quiero destape de cañería de los oídos. El otorrinolaringólogo usa algo como cera liquida caliente. En China debe haber cotonetes, pero de que el mundo tiene a su buena cantidad de hedonistas los tiene. Es como, habiendo tantos modelos de navajas de úsese y tírese, muchos gustan de que el peluquero le afeite y le mime los cachetes mientras sestean.

Así que, al respecto, debes ser tolerante o de lo contrario te conviertes en un fascista del lenguaje. Nadie es perfecto. Al principio crispa y debes morderte uno. Impaciente e intolerante puedes quedarte como Hitler, chiclán, y entonces procedería contigo lo de “wey”.

marcoaureliocarballo. blogspot.com

GARBANZOS DE A LIBRO

Carlos Cuarón
“Los políticos mexicanos
son en especial imbéciles”


El escritor y director de cine Carlos Cuarón declaró que todos los países están llenos de “políticos imbéciles”, pero en el caso de México son “especialmente imbéciles”, y que lo ha pensado y dicho toda su vida. La gente en el poder, agregó, “es megalómana” y “enferma de poder”, sin excepciones, y como utilizan al pueblo para llegar adonde están “entonces el mexicano vive muy agachado”. Rius, citó, ha escrito y dibujado “comics enteros”. Este país, al que llamó adolescente en busca de identidad, es “una sociedad corrupta, donde la única institución sólida es el narco”. En lo particular dijo que el mexicano no le perdona el éxito a nadie y que un ejemplo de ello es Hugo Sánchez. Reiteró que los argentinos son más instruidos y cultos porque hay una librería en cada cuadra mientras que en México hay una en cada ciudad. A propósito del éxito que ha tenido su película “Rudo y Cursi” de la que escribió el guión y dirigió, Carlos Cuarón fue entrevistado por Minerva Hernández para el Reforma.

LOS GARBANZOS
El autor de la novela “Península península” (Alfaguara), Hernán Lara Zavala, recibió la Medalla Yucatán por su trayectoria. La otorga el gobierno de ese estado… El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, autor de “La vida exagerada de Martín Romaña”, tendrá que pagar 56, 500 dólares de multa por el plagio de 16 textos a 15 autores. El abogado dijo que apelará la sentencia… Maruja Torres, que acaba de ganar con su novela “Esperadme en el cielo” el Premio Nadal (18 mil euros) declaró que en la novela, cuyos personajes principales son los escritores desaparecidos Manuel Vázquez Montalbán y Terenci Moix, “la única que sale mal soy yo misma: pedante, sentada con el control de la tele, siempre cerca de la nevera, y pensando en el Premio Príncipe de Asturias”… “Yo quiero que me entienda todo el mundo”, declaró la escritora española Ana María Matute (83 años). “Yo no quiero torturar al lector… Hay muchos escritores a los que les encanta torturar al lector… A mí me gusta que me entiendan…” La directora del FCE, Consuelo Sáizar, informó de que con motivo de los 75 años de esa institución celebrarán los 75 años de edad de José Emilio Pacheco; los 75 de Gabriel Zaid y los 80 de Eduardo Lizalde.

12.1.09

Lunes 11 de enero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Urgen insultos femeninos

Tus inquietudes son procedentes como gran lector que eres, lo cual denota interés en el lenguaje, querido amigo Guillermo. Pero el asunto que planteas sería un caso para alguien como el maestro Arrigo Cohen, ya desaparecido. No digo que no haya más lingüistas. Por ahí andan, por ahí están, quemándose las pestañas en sus respectivos cubículos. No ha surgido alguien como el maestro Arrigo Cohen y antes como Nikito Nipongo (a) Raúl Prieto. No me atrevería a compartir la idea de que “güey” viene de “to wait for” (güeit), “esperar” en inglés. Sin duda la influencia gringa es avasalladora, pero lo más probable en ese caso es que quién sabe, diría otro experto en la materia, el licenciado Cantinflas, quien desapareció antes de morir don Mario Moreno.

Sin haberle cavilado gran cosa la moda cundió, supongo, como suele esparcirse el virus de la gripe. En ese sentido resultó peor el virus del “güey” que el otro del “o sea”, ¿recuerdas? Son muletillas y en cuanto a eso ninguno de los maestros mencionado hubiera podido hallar su origen. Digamos ¿quién fue el primero que expresó en este país: ¡Álzalas, güey!...? Pero tanto uno como otro se haría tirado de los pelos al escuchar hace meses a los locutores diciendo “pederastía” en lugar de pederastia.

Cuando un chavo le dice güey a un amigo porque ignoren que viene de buey, sin testículos, puede ser sólo asunto de ignorantes y hasta de cretinos. Incluso lo interpretan como galardón. Pero cuando una chava le dice güey a otra chava es como ¿para qué? Ahí, aparte de ignorancia o de cretinismo, las feministas se mantienen indiferentes, piensa uno. Es decir, les hace falta imaginación, creatividad, dicen ahora, para descubrir o acuñar insultos desde la perspectiva de la mujer. Por ejemplo no han creado el equivalente a la mentada de madre. El mayor insulto entre ellas, creo, es llamarse perras, y de ahí no pasan.

Tu teoría me llevó a pensar que, si hubiera sido así, resulta más acertado buscar el origen en la interjección “hi”, que se pronuncia “jay” casi “jey”, tal y como nos enseñaron en la prepa. Saludo gringo. De ahí a güey sólo es cosa de no saber inglés y de tener mal oído. Incapaz de efectuar una labor de lingüista, le pregunté a Petunia qué opinaba del caso. No se hagan bolas, dijo ella, güey viene de buey. Punto y se acabó.





GARBANZOS DE A LIBRO

Jaime Labastida
“No me importa ser
políticamente correcto”

El escritor Jaime Labastida, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008 en la rama de Historia, Ciencias Sociales y Fiolosofía, declaró que le parece “muy escasa” la influencia de los intelectuales en el sistema. Quienes influyen, agregó, es porque tiene “un puesto en el ‘star system’ intelectual”. Si no tiene reconocimiento internacional o no tiene derecho de picaporte en Los Pinos, a ese intelectual no se le toma en cuenta. Como ejemplo de influyente citó a Octavio Paz y a Carlos Fuentes. Pero José Emilio Pacheco y Carlos Monsivais carecen de esa influencia. En cuanto a la opinión de él, criticando regímenes priistas y panistas, indicó, “nadie me ha hecho caso”. Al respecto, dijo: “No me importa estar marginado ni ser políticamente correcto ni ser recibido en Los Pinos, adonde nunca fui, nunca me interesó ir ni antes ni ahora…” Lo entrevistó Roberto García Bonilla para Laberinto, suplemento de Milenio.

LOS GARBANZOS
Eulalio Ferrer (88 años), que acaba de publicar su primera novela “Háblame en español”, declaró que cuando volvió a Santander de visita tras su exilio en México fue al cementerio a echar claveles a las tumbas comunes de los muertos en la guerra civil. Cuando el vigilante lo increpó al preguntarle qué hacía, Ferrer, quien es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, dijo que estaba echando claves sobre su tumba. “Pero si usted está vivo”, le dijo el guardia. “Sí porque de no haberme ido de España estaría enterrado aquí”. Lo entrevistaron para El País… “Como agua para chocolate”, novela de Laura Esquivel, se publicará en España (Suma de letras) en una caja que contiene doce fascículos, que son los doce capítulos del libro… El escritor italiano Roberto Saviano, a quien la mafia siciliana ha amenazado con matar, dijo que estudia a los grupos criminales mexicanos y africanos para escribir sobre ellos… Acuse de recibo: “El Güilo Mentiras” (gobierno de Sinaloa y UAS), de Dámaso Murúa. El autor escribe en la contraportada que primero escribió diez cuentos mientras vivía Florencio Villa, el Güilo Mentiras, y enseguida pudo reconstruir el resto “porque me apoderé por suerte de su lenguaje pícaro y ocurrente”.

29.12.08

Sábado3 de enero del 2009

TURBOCRÓNICAS
Malditas sean las tarjetas

Petunia pidió que fuera por ese cheque aunque lo cobrara dos días después. Le habían rechazado su tarjeta no obstante el saldo favorable. Aparte, un contador pidió otro recibo de honorarios pues el anterior estaba vencido. Por esas razones (no llegaríamos ni a Lechería) decidimos quedarnos el fin de año en el DF. Cobras el cheque, dijo Petunia, y vas al banco y lo cambias. No se puede, dije. No se ha podido. Debo depositarlo. Ella insistió.
Invité a mi hijo Brunobrú a que me acompañara. El otro, Mariolín, de plano se rehusó enajenado, boquiabierto, ante su X-Box. Ambos se niegan a acompañarme en el tercer sexenio de sus respectivas existencias. Lo hicieron durante el segundo sexenio. B prefería La Habana y M el café De Carlo, en la Roma. La pasamos bien cafeteando en La Habana. B me dijo cómo hacerle para abrir un texto de Ornán Gómez enviado en calidad de zip.
Recogimos el cheque y ya de regreso, cuando lo conduje hasta el último vagón del Metro, B dijo que era el de los mampos. Me quedé de a seis, diría cualquier capitalino. B se subió cierta vez a la línea tres y empezó a ver cómo entraban parejas de hombres. Al poco rato, agregó, estaban besándose. Extrañado, le dije que “eso” no era oficial. Ambos estábamos al tanto de los vagones exclusivos para mujeres, y de los camiones y al parecer convoyes del Metrobús, pero ¿de homosexuales?
Años atrás, decidí tomar siempre el último vagón de cualquier línea porque ahí hallaba dónde sentarme a leer. No había visto nada semejante.
Esta vez tomamos, semivacío, el último vagón de la línea dos. Un adolescente extraño venía de pie a mi lado. Yo intentaba releer “Herzog”, de Saúl Bellow, después de varios sexenios. El chamaco emitía ruidos extraños con la garganta, como de enfermo de los bronquios. Iba de un lado a otro, riendo, cual si tuviera lombrices incluso en el cerebro. Me desconcentraba. En Xola iba a bajarse, pero ahí subió alguien con quien supuse había quedado en verse. Tipo mayor, de bigote y de ojos como pintados… Tomaron asiento de ladito. Sus rodillas, en contacto. Reían. Se picaban el ombligo.
¿Iba yo ahora a buscar asientos vacíos en el primer vagón? El epifenómeno me importa un diputado, pero distraen con sus arrumacos.
Cuando llegamos a casa, dejé de pensar en todo esto y en que deposité el cheque. A Petunia le habían clonado su tarjeta Banamex, dijo ella. Le robaron todo su aguinaldo.


GARBANZOS DE A LIBRO

Jorge Ibargüengoita
pensó en volver al teatro

Mientras escribía su novela “Isabel”, que dejó inconclusa, Jorge Ibargüengoitia (1928-1983) pensaba en volver a escribir teatro, declaró su viuda la pintora Joy Laville. También iba a escribir una historia sobre su familia. A juicio de Joy, “Los pasos de López” es la mejor novela de su esposo, muerto en un avionazo en España. Comentó que le gustaba cocinar y que entre sus amigos era famoso por la paella que preparaba. Aun cuando bebía (tequila), en París donde vivió el último año de su vida tomó poco. Era muy disciplinado, escribía de diez de la mañana a dos y media de la tarde. En las tardes leía recostado en un sofá. Era muy alegre, dijo Joy, aun cuando se le consideraba malhumorado porque le gustaba ser “muy directo”. La entrevistó Salvador García para La Jornada Semanal a propósito de aniversario 25 de la muerte del autor de “Los relámpagos de agosto” (Mortiz).

LOS GARBANZOS
Al publicar su primer libro de ensayos “Vuelo sobre las profundidades” (Lumen), José Agustín declaró que la narrativa nacional “está bien” con autores jóvenes brillantes, medianamente jóvenes, ancianos y “figuras ya mayores que yo, consolidadas por completo, algunos petrificados”… “Eclipse”, el tercer volumen de Stephenie Meyer (35 años), lleva vendidos ya 1.3 millones de ejemplares en los último trimestre del 2008, informó Alfaguara. “Amanecer”, la cuarta entrega, apareció en inglés en agosto pasado. Con “Crepúsculo” y “Luna nueva”, la Meyer ha vendido en total unos 25 millones de ejemplares en el mundo… Fernando Savater, que acaba de publicar “Misterio, emoción y riesgo”, artículos, (Ariel), dijo que por fin empezó a releer, sobre todo los libros que leyó antes de tiempo… El escritor cubano-estadounidense Jorge Dávila Miguel perdió la mitad del Premio Juan Rulfo 2008 porque había publicado su cuento “La mensajera” diez años antes. Así que el único ganador es el mexicano Ignacio Padilla con “Los anacrónicos”… “Las monjas de entonces (de su niñez) únicamente enseñaban su propia ignorancia”, declaró Ana María Matute (83 años) al publicar su novela “Paraíso inhabitado” (Destino).

28.12.08

Domingo 28 de diciembre del 2008

TURBOCRÓNICAS
Nombres de artista

Todo empezó, querido maestro Dámaso Murúa, por mi curiosidad ante el uso de los seudónimos. Me intrigan, despiertan mi curiosidad. Quizá porque en periodismo son mal vistos, pues lo escrito adquiere rango casi casi de anónimo. En narrativa se dan casos. Antes del movimiento feminista, mujeres inglesas publicaron su nombre con siglas para que el lector los creyera varones, como tú sabes. Incluso la Rowling empezó a firmar la saga de Harry Potter, con el JK previo.
Cierta vez cometí la rancherada de acaparar la charla de cuatro a la mesa, presente un articulista mexicano nacido en España, adicto a los seudónimos. Era mi oportunidad para descubrir por qué un periodista los emplea. Cuando llegué a aquel changarro todos bebían mezcal. Pedí lo mismo. De recién nacido, me habían dado biberones con mezcal de pechuga.
A otro invitado no le enfadó que acaparáramos la charla sino que, para no ser tan rústico, yo evocara una fiesta suya. Cuando llegué a su apartamento, platiqué, todos estaban sentados en el suelo fumando mota. El periodista de los seudónimos había sido profesor de mi amigo y ex colega, entonces embajador en la tierra de James Joyce y de John Banville. Ya te imaginarás, Dámaso. El embajador se quejó con el otro comensal, René Avilés Fabila, de que yo me había portado políticamente incorrecto al revelar su adicción a la yerba. Tardaría poco en vengarse.
Aquel periodista me dio explicaciones sobre el uso de los seudónimos, pero a la mañana siguiente no recordaba una. Al principio creí que el mezcal me había destruido buen ramillete de neuronas. Pero conforme ha pasado el tiempo creo que ninguna explicación me satisfizo.
Hay quienes llevan nombre de artista como lo es el de Dámaso Murúa, cuyo apellido significa muralla en vasco, según me has ilustrado. El mío significa Roble uno y Lobo el otro (López). Si naces artista y llevas un nombre vulgar, te lo cambias y ya. Cuando Elena Garro me recomendó con Carmen Balcells para que yo publicara mi primer libro, Carmenchu comentó que yo iba en caballo de hacienda con ese nombre. No pasó nada. Sigo igual. La obra no estaba a la altura del nombre. Así que me propuse trabajar como acémila.
Aquella noche perdí dos sesiones de trabajo, a causa del mezcal y porque el embajador me dejó bien bolo en una casa vecina, no en la mía. Como celebraban un triunfo de los Pumas, me dieron cobijo. Del mezcal pasé a las caguamas.


GARBANZOS DE A LIBRO

Daniel Sada
“O seduzco o irrito”

Habla Daniel Sada (Mexicali, 1953), Premio Herralde de Novela 2008 con “Casi nunca” (Anagrama): “Mi literatura puede causar puntos de vista muy extremos: seducir o irritar… No soy un best seller, pero con este premio creo que hay la oportunidad de abrir el círculo… Lo primero en que pienso es en el narrador. Me lo imagino como un narrador indiscreto y metiche que hace conjeturas… El punto de vista es para mí importantísimo. A veces tardo seis o siete meses en hallarlo… Han dicho que mi prosa puede asfixiar de tan pulida que está, pero así soy, mi mundo es verbal. Voy a triunfar o a fracasar con lo mío, no con ideas prestadas… Para mí son muy importantes los ritmos en la prosa. Es una aspiración de todas las artes. Incluso en la pintura y en la escritura hay que buscar una cadencia rítmica…” Lo entrevistó Héctor González para el suplemento Laberinto del Milenio.

LOS GARBANZOS

“Aunque Obama puede ser mejor que Bush, el imperio es el imperio y todavía es el imperio, y el emperador tiene que actuar en función del imperio”, declaró Juan Marsé (Barcelona 1933), Premio Cervantes 2008…
Ignacio Padilla, mexicano, y Jorge Dávila Miguel, cubano, ganaron el Premio Juan Rulfo de Cuento 2008, convocado por Radio Francia Internacional, con “Los anacrónicos” y “La mensajera”, respectivamente. La bolsa compartida es de 5 mil euros…
El escritor japonés Haruki Murakami (Kyoto, 1949) dijo que su ídolo y su modelo es Dostoiewsky y que como sucedió con el escritor ruso desea escribir sus mejores libros después de los 60 años de edad. “Cuando escribo, desciendo a las profundidades de mi mente”, comentó. “Cuanto más bajo más peligroso resulta”. Algunos títulos suyos son “Tokio blues”, “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” y “After dark” (Tusquets)…
Acuse de recibo: “El Búho”, número 103, diciembre 2008-enero 2009, dirigida por René Avilés Fabila, con homenajes a Rubén Bonifaz Nuño, Alfonso Reyes, Paco Ignacio Taibo I y Alí Chumacero y textos de Carlos Bracho, Martha Bátiz, Roberto Bravo, MAC y Bernardo Ruiz, así como de Luz García Martínez, Marcela del Río, Perla Schwartz, Salvador Camelo Torres, Martha Figueroa de Dueñas, Roberto López Moreno, Citlali Ferrer y Patricia Zama.

21.12.08

Domingo 22 de diciembre del 2007

Aquí van dos de mis tres columnas semanales:

TURBOCRÓNICAS
Amores perros
Debo confesar que después de cubrir parte de una guerra, la de Nicaragua, las conferencias de prensa me dejan frío. Bueno, jamás sentí ninguna emoción cubriéndolas. Experimenté cierta descarga de adrenalina al entrevistar a un boxeador, el Púas Olivares; a un actor de cine, Emilio El Indio Fernández, y a un ex cómico, Mario Moreno. Pero cuando miré al colega chií de la televisión independiente iraquí lanzarle sus zapatos uno tras otro a George Bush, dudé entre saltar de mi asiento, como dan ganas en el instante en que anota el tri, o servirme un jaibol triple.
Poco sé de la cultura árabe aparte de media docena de películas y de los cuentos de “Las mil y una noches”, leído en la niñez. También me gusta el jocoque seco con aceite de olivo, mexicanizado con cebolla y chile verde picado, y los huevos de cazuela con chorizo árabe. Allá en la tierruca había una familia de árabes muy bravos. Los mataron a todos, me temo. Le decían “los turcos”.
Un amigo resolvió ser mexicano a los dieciocho años de su edad. Nacido en la Narvarte de madre mexicana y padre libanés, creció a punta de huevos rancheros y de frijoles, tanto de la olla como refritos con salsa verde o roja de molcajete. Lo vi zamparse tacos de lengua y de ojo, bien resguardada la corbata y empinando el trasero. ¿Qué haría yo de árabe?, contestó cuando le pregunté si había sido una decisión difícil.
Bush cabeceó muy ágil los dos lanzamientos y su comentario (“calza del diez”) tiene una carga de humor a la gringa que me dobla de la risa. Pero se necesita ser un genuino desfachatado para viajar al país que has invadido de manera tan torpe. Igual de torpes actuaron los de la CIA, incapaces de conocer de antemano la trayectoria de Muntader al Zeidi (29 años). El periodista anunció desde siempre que deseaba arrojarle los zapatos a George “John Wayne” Bush. Pero no había hablado de la frase estentórea con la cual acompañaría sus dos proyectiles arrojadizos: “¡Toma tu beso de despedida, perro!”
Bush debe debatirse entre si le pide o le ordena al gobierno de Irak la libertad del héroe de la resistencia iraquí. Entre más tiempo transcurra (16.12.2008) Muntader al Zeide saldrá del bote listo para iniciar una carrera política. ¿Estilo Peje? Lo pienso así porque tengo mis dudas acerca de que un periodista pierda la objetividad y la imparcialidad. Claro, “no” hubiera querido estar en los zapatos de Mountader.


GARBANZOS DE A LIBRO

Arturo Pérez-Reverte
“Escribo porque me divierte”

Arturo Pérez-Reverte (España, 1951) declaró que un libro puede ser complejo, culto, con personajes densos y al mismo tiempo muy divertido. Agregó que al empezar a escribir novelas él fue contra la crítica que pedía novelas intimistas, sin acción y sin personajes. Esas novelas, dijo, fueron pasajeras y planas y murieron con el tiempo. “Yo escribo porque me divierte”, comentó, “si fuese infeliz escribiendo no lo haría”. En cuanto a lecturas dijo que “Los tres mosqueteros” lo llevaron a “El conde de Montecristo” y de ahí a “La cartuja de Parma”, a “Rojo y negro” y a “Madame Bovary”. Reconoció que un día se quedará atrás, porque nadie evoluciona de manera permanente. “El club de Dumas” lo hizo cruzar la barrera de las grandes ventas y lo situó como novelista internacional. Lo entrevistaron para el suplemento Babelia de El País.

LOS GARBANZOS
La Real Academia Española y Alfaguara editarán en un año 400 mil ejemplares de “La región más transparente”, de Carlos Fuentes, a cien pesos, que incluye un glosario de mexicanismos. También se informó que de “El Quijote” se llevan vendidos 2.6 millones de ejemplares y de “Cien años de soledad” 1.1 millones… Habla Daniel Sada (1953, Mexicali), Premio Herralde con su novela “Casi nunca”: “Tengo 35 años escribiendo y creo que he encontrado una manera de hacer las cosas, pero todavía no tengo muchas certezas con mi voz, todavía sigo explorando”… El “Nuevo tesoro lexicográfico del Español” será de 11 volúmenes y más de 10 mil páginas y servirá de base al “Diccionario histórico del Español”, que prepara la Real Academia Española… “Siempre me ha interesado sacar lo literario de mis propias experiencias”, declaró Manuel Vicent (España 1936), que acaba de publicar su novela “León de ojos verdes” (Alfaguara)… Acuse de recibo: “Once miradas sobre René Avilés Fabila” (UAM-Xochimilco), de María Eugenia Ruiz Velásquez, compiladora. Los textos son de Carlos Bracho, Felipe Gallardo, Eve Gil, David Gutiérrez Fuentes, Andrés de Luna, Dionicio Morales, Jorge Munguía Espitia, Carlos Ramírez, Bernardo Ruiz, Ignacio Trejo Fuentes y Betty Luisa Zanolli Fabila.

16.12.08

Martes 16 de diciembre del 2008

Martes 16 de diciembre del 2008
Querido Mariolín: He tenido que recurrir a este medio dadas tus ocupaciones, ahora acentuadas con los exámenes de la prepa. Se me ocurrió el medio porque al día siguiente de tu charla por teléfono de cinco horas treinta y siete minutos, le comenté el suceso a tu mamá. Le pregunté si ella consideraba que el asunto “estaba mal”. Sí, me dijo con un gesto de desaliento. Le dije que acaso era mejor que platicaras con una amiga cinco horas treinta y siete minutos en lugar de salir de noche a tomar un café por ahí. La inseguridad. El alcoholímetro. Los pederastas. Tu mami P. me dio a entender que no era flirteo sino que estabas estudiando para el examen del día siguiente. Quedé perplejo, pero me repuse de inmediato.
No era mala idea, si tomamos en cuenta las distancias que deben recorrerse en la megaurbe. Choques. Atropellados. Aviones que te caen en la cabeza. Pero entonces ¿por qué me habías preguntado mi edad para dársela a tu interlocutora cuando pasé al baño del estudio? Supuse que entre capítulo y capítulo del examen se valía hablar de fruslerías, como lo es la fruslería de mi edad. Entonces le pedí a tu mami que te recordara cuáles son las reglas para el uso de mi compu y de mi silla de trabajo. No recuerdo si te he platicado que destruyo una de esas sillas cada año, culiatornillado escribiendo. Ya no son como las de antes, pero sí más caras. Desde luego tú antes que nadie tienes derecho a usarla porque tú la armaste. Sabes que odio los instructivos. Pero me parece arriesgado que hagas malabares en ella, en la silla, como si fuera la patineta de tu papi. De rodillas sobre el asiento y meciéndote con los codos en el respaldo, el auricular en la oreja. Tu mami P. se fue encendiendo. Chaparrita y todo pero de pronto la vez como del tamaño de Uma Thurman. Ya sabes por las que atraviesa. P. no Uma. Entonces me dijo que a ella no le gustaba regañar. Por supuesto le dije que no quería que te regañara sino que te educara.
Lo del regaño tenía jiribilla. Ella me acusa de pasarme el tiempo regañándola, pero no regaño es crítica. Una de sus malas interpretaciones y una de mis deformaciones profesionales. De haberse casado con un diputado...
Hubiera querido recordarle la frase de Schopenhahuer, pero en casa es ya frase manoseada. “No hay malos padres”, habría dicho Schopenhahuer, según el colega el Diablo Ibarra, “hay malas madres”. Así que díjeme que me dije hablaré con Mariolín cuando regrese de su examen. Pero no creas tú, Mariolín, que la respuesta materna me satisfizo. No. Sentí una descarga interna de humor negro y de bilis, y no pude trabajar y mejor me fui a la peluquería. Después de una caminata de media hora y con los pelitos haciéndome la vida imposible en la nuca llegué al Depor. Pero ¿qué crees? Estaba cerrado. Entonces caminé de regreso a casa otros quince minutos. De vez en vez me sacudía el cabello y me rascaba y me metía los dedos en las orejas porque los malditos pelos parecían como manipulados por tu mami. La gente sólo me miraba. Claro, ni modo que me preguntaran: ¿Está usted bien? o ¿Se siente poseído por la Santa Muerte? Eso de se siente bien sólo ocurre en las películas. Aquí te ven con desprecio. Si te ven.
Luego del baño, de donde me quisieron sacar primero tú y enseguida tu mami porque había llegado el plomero a cambiar no sé qué bitoque, díjeme que me dije sólo dos pálidos jaiboles van a drenarme el humor negro y la bilis. Pero dobles los jijoesú, diríamos en Los Mochis. No, mejor triples. La falta del perro embotellado me hizo servirme dos fajazos de mezcal con agua tónica. Mezcaltónic. Una mezcla que espero haber descubierto yo.
Me cayeron tan bien que me hicieron sentir que podía aguantar otros treinta años al lado de tu mami. Pero al mismo tiempo se me ocurrió darle una lección. Antes iba a hablar contigo. De que podías usar el teléfono del estudio y mi patineta, pero no cinco horas treinta y siete minutos. Fue imposible. La presencia de tu amigo Diego, Macedo o Chato… Debes decirme quién es cada vez que llega uno de ellos. No me gustaría decirle Macedo a Diego o viceversa. La lección fue que me puse a leer en la mesa, pero me temo que nadie se dio cuenta, ni tu mami ni tu abuelita. Ellas sólo hablan del Palacio de Hierro. Cuando tu mami reclamara, pensaba emitir un rollo de media cuartilla sobre la gente grosera. Decirle que nacimos groseros, nacimos animalitos, y es necesario recibir una buena cepillada a lo largo de la vida. Claro, la educación se mama, pero es necesario ponerse al día porque nuestros padres son superados no en veinticinco años, en cinco o seis. Superados en cuanto a buenas y malas maneras. Se sabe que entre más te educas más grosero puedes ser.
Por eso te pedí tu correo. ¿Será el último intento para comunicarme contigo? No. Queda mi blogspot. ¿Esperaré a que acuses de recibido? Tampoco. No quiero correr el riesgo de que la máquina me rebote el correo. He observado que tu caligrafía es como del siglo XXII. En mi blogspot puedes escribir lo que quieras. Sin duda estas líneas serán terapéuticas. Para mí. El mezcaltónic me hace bien a la corta porque a la larga…
Tu padre que te quiere un poco más civilizado de lo que está en manos de tu mami civilizarte.

14.12.08

Domingo 14 de diciembre del 2008

Muy bien allá ustedes. Aquí van dos textos:

TURBOCRÓNICAS
Camorra de payasos
MARCO AURELIO CARBALLO
¿Qué tanto espías?, preguntó Petunia y empecé a contarle. Una mujer gordinflas de tez color humo le había apretado los bajos al payaso. No vi el rictus en él, pero sí cuando empinaba el trasero. La mujer le había estado diciendo entre dientes que debía “caerse” con la cuota. Estaba harta de darle plazos. No iba a permitirle una semana más. El bufón, de traje bombacho amarillo huevo, azul Oaxaca y rojo mamey, se había quejado del restaurante. Las propinas eran escasas y pinchurrientas. Los padres de aquellos niños eran unos clasemedieros amolados por la crisis. ¿Así dijo, clasemedieros?, preguntó Petunia, ofendida. No, le dije, pero es lo mismo. El payaso pidió otro restaurante, uno de colonia menos popof porque ahí, “saliendo el payaso y soltando la risa”. Eso sí lo dijo, le aseguré a mi vieja.
Estábamos en un restaurante de plástico, donde nos desayunamos cada domingo. Petunia leía un libro de Mario Muchnick, los chamacos revistas y las secciones de espectáculos del diario, y yo el suplemento cultural. Es la mejor hora para leerlos porque bebo medio litro de café y paladeo una dona de moka. Luego salimos deprisa a la primera función de la película escogida mediante consenso peculiar. Petunia escoge y yo apruebo. Los chamacos apenas si tienen voz y voto jamás.
¿No estás haciendo ficción?, preguntó Petunia. Después de enajenarte cada semana con Los Soprano ves mafiosos por todas partes. ¿Cómo se te ocurre que los payasos sean manejados por la Camorra mexicana? Ignoro por qué me inquietan los payasos, contesté. Pero tropezarme con ellos cada domingo en el Sanborns de Altavista me revuelve el desayuno. Como los chamacos leen desde niños, ni caso le hacían cuando se acercaba con su sonrisa de Guasón. De pronto una vejiga fálica, con las cuales hace perros salchicha rojos o verdes, rechina cerca de cualesquiera de mis orejas desabrochadas y me desconcentra y neurotiza.
El payaso me inquieta como esos tipos con gafas oscuras. Nunca tengo la certeza de que al mirarlo a los ojos ellos sepan que estoy al tanto del espionaje impune. ¿Será porque los payasos pintados del rostro son como si llevaran una máscara? Quién sabe. Pero sí miré cuando aquella mujer con cara color del humo le apretaba, impía, los bajos. Lo demás no recuerdo si lo dijeron porque de pronto escucho voces de personajes. Como un bing bang cráneo encefálico, reclamando un relato o una crónica.

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GARBANZOS DE A LIBRO

Leonardo Da Jandra
Denuncia persecución
al oponerse a un campo de golf
MARCO AURELIO CARBALLO
El escritor Leonardo Da Jandra declaró que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) lo persigue desde hace cuatro años al demandarlo por una supuesta invasión de terrenos en la bahía de Cacaluta, en Oaxaca. Sin embargo la asamblea de comuneros concedió en propiedad ese terreno, desde 1981, a Leonardo y a su compañera Agar, pintora. El origen de la persecución está en que Da Jandra se ha opuesto a que se construya un campo de golf alrededor de la laguna del Zacate, que dañaría buena parte de la reserva del Parque Nacional Huatulco y afectaría a venados, tigrillos, osos hormigueros, jabalíes águilas pescadoras y pájaros carpinteros. En un artículo publicado en la revista “Día Siete”, Guillermo Fadanelli escribe que Da Jandra obtuvo “la persecución y el menosprecio” al publicar seis libros (“Entrecruzamientos I, II y II”, “Samahua”, “Huatulqueños” y “La almadraba”) dedicados a la tierra donde ha vivido la mitad de su vida.

LOS GARBANZOS
Ignacio Solares dijo que el antídoto al veneno de la barbarie es la cultura, al recibir el Premio Nacional de Periodismo Cultural “Fernando Benítez”… Después de ganar el Premio Herralde con su novela “Casi nunca” (Anagrama), Daniel Sada (Mexicali, 1953) dijo que para descansar de la novela escribe cuentos y que el libro podría estar en el 2010 “si trabajo con disciplina”… “Mi literatura es producto de mi experiencia del mundo y ese mundo procede de dos extremos: el campo mexicano donde me crié y el extranjero, donde aprendí a amar más lo mío y a disfrutar y hacer mío lo otro”, declaró Silvia Molina, a propósito de su novela “En silencio, la lluvia” (Alfaguara). La entrevistó Ricardo Pohlenz… El presidente del Conaculta, Sergio Vela, dijo al cumplir ese Consejo 20 años que se necesita fortalecer mecanismos “para que haya más y mejor turismo cultural”… Acuse de recibo: “Ciclo literario”, números 77 y 78, correspondientes a octubre y noviembre del 2008, dirigido por Lorenzo León Diez con firmas de Alfredo Coello, Stanley Kunitz, Minh Tran Huy, Eva Loechner, Omar Fabián, Tomás Hache, Araceli Mancilla, Kart Hackbarth, Antonio Mestre-Domnar, Susana Wald y Adalberto Moreno, así como del propio León Diez.

marcoaureliocarballo.blogspot.com

11.12.08

JUEVES 11 DE DICIEMBRE

Jueves 11 de diciembre.- Confirmo que el DF está en obra negra. Pulen los muros de lo que era Estadística en el siglo pasado, en Balderas y Morelos. El finillo polvo flota incluso en la línea tres del metro. Así que cruzo a la banqueta sur de Morelos. A media cuadra me topo con Rafael Cardona y Abraham García Ibarra. Éste lleva un abrigo de terciopelo blanco. Cardona va de negro, de los zapatos a la gorra. Hace años me compré una parecida. Estaba leyendo “En el camino”, de Kerouac. Petunia me desalentó. Van a decirte el Cachuchas, dijo. Arrumbé la gorra. Cardona se dirige a Radio Fórmula. Abraham al Club de Periodistas. Vamos a La Habana, les digo. Sólo acepta Abraham. De allá vengo, había dicho. Le digo a Cardona que la Pavita quiere que se lo presente. Ella desea darle las gracias por lo que bien habló de su papá. ¿Quién es su papá?, preguntó Cardona. Pedro de Urdimalas, le digo. Rafael recuerda que Pedro, autor de “Amorcito corazón”, tenía una vaca en la sala de su casa. Quería que sus hijos bebieran leche fresca.
Al entrar a La Habana, me intercepta Salvador Estrada. Dice que está con los del Diario de la Tarde. Me gustaba ese vespertino que desapareció en el siglo pasado. De pronto se para Armando Rojas Arévalo. Saludo de lejos a dos o tres de ellos. Abraham ya se ha sentado al fondo, bajo una tele. Él pide coca y yo café. Llega un tipo. Es un colega de Sonora. No toma asiento. Abraham se despide. Intento corregir un par de Turbo. Llega Mireya Vega, del Conaculta, a quien debo entregarle 29 entrevistas que conforman “Los sentimentales”. Le he dado unas cuantas fotos para el libro. Seguiré buscando el resto.
El café no me ecualiza, desde luego. Me urge un par de jaiboles dobles o triples. Sólo así. En casa apenas he corregido un capítulo breve de mi octavo mamotreto. Petunia ha buscado en media docena de cajas aquellas fotos. Le digo que me interesa una en la que Lola Beltrán y Juanga bailan rock. No aparece por ningún lado. Aturdido he salido a mi cita en La Habana.
Pero al regreso recuerdo este diario. No sé para que me comprometí a cumplir escribiendo a diario, aunque sea unas líneas. ¿Tiene caso? No puedo corregir un mamotreto, escribir una Turbo a la semana y dos columnas más y ¡el Diario!
Pero debo seguir. Me han ofrecido otros espacios. Uno en el “Expresso de Oriente” y otro en “Los periodistas”, así como en radio para el 2009. Sin paga, claro. ¿Cómo se llama ese animal que vive de comer aire? Claro el aire en Morelos y Balderas tiene cuando menos polvillo de piedra.

10.11.08

Lunes 10 de Noviembre del 2008

El siguiente texto lo leí en un auditorio de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) ante cinco personas adultas y medio centenar de preparatorianos desmadrosos:

Identidad, periodismo, literatura, el Soconusco*


––¿Cuál es su nacionalidad? ––preguntó
el comandante Strasser, del Tercer Reich.
––Soy borracho ––contestó Rick Blaine.
––Eso hace de Rick un ciudadano del mundo ––dijo sonriente Renaud, el prefecto de la policía.

Diálogo de Casablanca en el “Rick´s Café Americain”.

Sin duda tuve conciencia de quién era yo, pero en especial de dónde venía, de dónde estaban mis raíces, cuando viví en España. Desde siempre intuí cuál iba a ser mi destino, aunque sí tenía dudas sobre la identidad. ¿De dónde era yo? ¿Del DF, de Chiapas, de la región del Soconusco? ¿Por qué huí dos veces de casa? Lo cual significó también huir de Tapachula. Después de varios viajes, ya de adulto, me amparé en la divisa de muchos aventureros. Aventurero en el buen sentido de la palabra, y en el malo qué caray. Esa divisa consiste en sentirse ciudadano del mundo.
Llevaba autoexiliado en el DF unos tres sexenios cuando viajé a España, pero no actuaba como chilango. La tierruca había sido todo ese tiempo un imán poderoso, si bien había quedado lejos para mí. A una hora y veinte minutos en avión, a dieciocho horas por carretera, a dos noches en tren... Incluso conocí la capital del país antes de conocer la capital del estado. Uno es de donde está la nómina, dicen algunos. La patria lo determina la dieta, dicen otros. Esa frase del ombligo enterrado suena para mí a frase infortunada, pero todavía no sé por qué. Ahora con el uso de las células madres podría hacerse un reportaje sobre ombligos, tan perforados por la moda. Es decir, sobre los cordones umbilicales y su desperdicio.
Así que en España sobrevino la revelación, la epifanía, le llaman. Yo no era de otra parte sino del Soconusco, de la costa de la selva. Lo descubrí soñando. No despierto, uno de los síntomas de la adicción a la escritura. Soñaba dormido con la tierruca, o situado en la tierruca. Mis sueños nunca pasaban por el DF. Se iban directo al Soconusco. Soñaba con su gente, con mi gente, con mis amigos, con el clima, con el mar. Despertaba en Madrid y me asomaba a la ventana y no veía el Tacaná, ¡coño!
Recién alfabetizado, como a los seis años de mi edad, cuando no había tele, aunque sí radio, la legendaria XETS, un ciclón acuarteló en casa a la familia. Vivimos en la Segunda Calle Oriente de 1940 a 1950, antes de mudarnos a Barrio Nuevo, a doce calles al norte, en la Once Oriente y Tercera Norte. Mis hermanas Silvia, María Eugenia y yo nos aburríamos con el encierro en cada ciclón. A Elena le bastaban sus muñecas. Enrique no nacía aún. Excepto haber visto por la ventana, estupefactos, cómo el ventarrón arrancaba un par de almendros de la Segunda Calle Oriente, el monótono ir y venir de las ráfagas de lluvia nos provocaba un tedio infinito. Sin duda mi madre, Enriqueta, se lo dijo a mi padre, Abraham. Así que papá nos llevó a casa varios libros. Me gustó uno sobre la historia de un pirata de ya no recuerdo cuál de los siete mares. El malvado se la pasaba tomando por asalto barcos mercantes. Blandía su espada, atravesaba a las víctimas, las degollaba, y quizá hasta les arrancaba las entrañas y se las arrojaba a los tiburones.
La historia me flechó. Las emocionantes aventuras de los personajes y la actitud perversa del abusivo pirata, las recordaré siempre. La historia versaba, en el fondo, sobre la lucha eterna entre el bien y el mal. No tengo ningún recuerdo de cómo era el capitán, pero jamás olvidaré el rostro siniestro del pirata. La cara imaginada por mí coincidía con su rostro feroz en las ilustraciones del libro. Voy a ser escritor de historias de aventuras, pensé desde entonces. Como ya no hay piratas y no tuve la suerte de bogar ni siquiera en una canoa por las aguas del Pacífico, a veintidós kilómetros al oriente de Tapachula, he escrito sobre aventuras… amorosas. También sobre el episodio peliagudo de haberme casado, la primera vez, con doña Bruja. ¿Hay algo más aventurado para un reportero y narrador que casarse? Lo dudo.
En la actualidad si me preguntan por qué escribo, lo cuento de ese modo, de manera directa y concisa. Es decir, escribo porque a los seis años, al leer una historia de piratas, yo me dije si existe el trabajo de leer y de escribir voy a conseguir ese trabajo. ¿Se imaginan? ¿Una chamba según la cual se la pase uno leyendo y escribiendo en horas de trabajo y… en horas de descanso? ¿Qué podía pensarse en Tapachula de un individuo deseoso de ser justo eso, a mediados del siglo pasado, si ni siquiera había librerías? Pues que estaba lurias, deschavetado… Pero la venturosa circunstancia de leer aquel libro enraizó la vocación de escritor en el terreno fértil, aún no labrado, de mi alma.
A la distancia observo que mi vocación se bifurcó en dos rutas, la del periodismo y la de la narrativa. Pero ¿podría haber sido de otra forma? No. De chamaco vendí revistas y diarios, y de joven mi padre me ascendió a repartidor de las suscripciones. Mientras la ciudad dormía la siesta, yo efectuaba el reparto en una bicicleta, seis meses bajo el sol y seis meses bajo lluvias torrenciales o bajo lloviznas mampas.
Aquí en Tapachula se editaba el Diario del Sur y El Sol del Soconusco. Además disponía del Excélsior y de El Universal, que me ayudaban a establecer diferencias en el tratamiento de los diversos géneros periodísticos. Aunque ignorara a ciencia cierta en qué radicaba la diferencia.
Mi padre tenía en casa una colección de obras selectas de grandes escritores. Siempre a la mano. Sin censuras de su parte aunque también sin orientación alguna. Quizá no había libros prohibidos porque, a esa reducida biblioteca, le faltaban el “Marqués de Sade” y el “Kamasutra”, las “Mil y una noches”, en su versión original, y Henry Miller. Así que yo iba de “El Conde de Montecristo”, de Dumas, y de “Eugenia Grandet”, de Balzac, a “Crimen y castigo”, de Dostoiewsky. De postre leía las páginas deportivas y policiacas de los diarios, del DF por supuesto, y en los diarios locales, la nota roja, toda la primera plana y toda la última.
El fracaso en la escuela fue el detonador de mis escapadas de casa. Reprobé el quinto de primaria y el tercero de secundaria, y años después abandoné muerto de tedio la carrera de economía. Sin embargo hubo otro germen incubado en la niñez y que hizo crisis en la adolescencia. El entorno me golpeaba. La atmósfera en general me asfixiaba. Yo sentía ganas de subirme al primer tren para huir hacia el norte, hacia Nueva York, e iniciar mi proyecto de ser un trotamundos empedernido. Después escribiría mis aventuras excitantes, quizá en Tapachula.
De adulto he tratado de establecer por qué las peores tres horas del día para mí son las que van de la comida al crepúsculo. Todavía no lo he descubierto. Quizá sea un caso para mi psiquiatra… cuando lo tenga. Un caso de personalidad adictiva. Adicto a los libros y al trago. Adicto a las mujeres y a las mojarras. Al salir de la niñez, empecé a ir al cine con mis ganancias en la venta de periódicos. Dos películas diarias en el llamado Teatro Figueroa y tres en el Cine Tapachula. De niño, con mis padres, veía también tres películas en el Cine Lírico, de techo de lámina. Los tres cines ya desaparecidos. A los cuentos y a los novelas empecé a sumar las historias de las películas. Sin querer, siguiendo mis proclividades y guiado por la intuición, me preparaba a ejercer el oficio con el cual había soñado despierto de niño a partir de aquel ciclón. Ya de adulto, poco antes de la hora de la comida, principié la linda tarea de trasegar espumosas sin permitir la llegada del abominable engasamiento. Por supuesto, los compañeros de prepa más avanzados apadrinaron ese rito de iniciación en La Mesa Redonda. Quién sabe qué tanto haya de cierto, técnicamente hablando, cuando digo que crecí los últimos cinco centímetros con la botana de la cervecería de don Pablo Solares.
Después de una niñez dichosa, la asfixia me acogotaba en la adolescencia, aunque no tenía la menor idea sobre las causas. La traidora de mi novia se acababa de casar con su profesor de sexto año de primaria. Pero ¿eso era todo? ¿Nada más esa pérdida, para mí tan monumental entonces como los cinco mil y pico de metros del Tacaná? Medio siglo después opino que también repercutió la conflictiva relación con mi padre, y el dinero y el lenguaje.
En síntesis casi todo el mundo aquí tenía como propósito fundamental hacer pisto. Lo cual denotaba progresar, fundar negocios o explotar cualquier cosa explotable. No importa si mujeres… Acumular riqueza y propiedades y aparecer radiante en las columnas periodísticas junto a las chicas juncales y los chicos biempeinados de la alta sociedad. El pueblo se dividía en pobres y ricos. Lo sé ahora. Los clasemedieros éramos nosotros. Una clase media baja en ascenso. Si no vestías a la moda dispendiosa, si no tenías reloj o carro de equis marca, eras un pobre diablo, un muco. Un “perdedor”, dicen ahora los integrantes de la primera promoción de gringos nacidos en México, ¿o será ya la segunda?
Para sembrar la cultura y que brote y florezca, la sociedad debe pasar antes por varias etapas. El comercio y los servicios, o la industrialización, el desarrollo urbano, las universidades… La cultura llega al último, y es necesario cuidarla, regarla, fertilizarla. Fumigarla para aniquilar las plagas que planean sobre las siete artes o pululan agazapadas en espera de socavarla.
Mi primo el arquitecto Julio Carballo Ancheita sugirió que le pidiera una orquesta sinfónica a un gobernador del estado. Yo iba a entrevistarlo para la revista Siempre! El mandatario contestó “¿Orquesta o desagüe para Tapachula?”. Titubeé. Debí responderle orquesta por como incumplen sus promesas los políticos. Me zafé recordándole que el reportero era quien hacía las preguntas. A casi dos sexenios de distancia, Tapachula sigue sin desagüe, pero ya tenemos una orquesta juvenil en el estado, cuyo pianista es el tapachulteco Guillermo López Espinal.
En cuanto al lenguaje, empecé a dudar de mi cociente intelectual. Yo era un oligofrénico, sospeché. Un babotas. No le entendía a mucha gente y si preguntaba o quería que me explicaran, mis relaciones sociales empeoraban. ¿Por qué razones quería entender con nitidez todo cuanto escuchaba? ¿Por qué no entendía las frases mal pronunciadas o las frases incompletas? ¿Porque soy un perfeccionista? Así que me planteé la disyuntiva de escapar del Soconusco o permitir que se me atrofiara el magín y por consiguiente la lengua.
¿Hubo cambio al respecto en el DF? No del todo. Por ejemplo, al principio, los albures me desconcertaron. Siempre los tuve por una práctica ociosa de la mente. Ya hubiera querido tener sesos de sobra para dominar el cálculo diferencial, o para memorizar las fórmulas de la química. Harto, inventé una respuesta antialbur para todos los casos. Entonces desconcertaba a los albureros porque era como un tapabocazo, y les echaba abajo su perniciosa inspiración.
Uno de mis peores defectos, el de preguntar a diestra y siniestra, iba a servirme como reportero. Me había iniciado en el periodismo al editar un periódico mensual en la prepa. Ese defecto debe haber influido en la escuela, en las clases que reprobé o en las que terminé por no presentar exámenes. No entendía y no preguntaba para no dar lata. Pero es que entre más profundizo, más lejos quiero ir. Para aprender, debes entender primero, obvio. La narrativa acentuó ese defecto. Ahora, reporteando la vida, amplié mi campo de acción. Lo llevé a extremos en los cuales puedo ser insoportable si alguien me contesta la primera pregunta. En correspondencia, ante cualquier pregunta para mí, respondo lo más claro y completo posible. Sólo procuro no caer en el rollazo.
Salí de mi pueblo para, entre otras cosas, curarme de los restos de regionalismo, anidados en las tripas y en el alma. Lo conseguí, creo. También he procurado separar el trigo de la paja. Ahora tengo plena conciencia de que, con escasez (apenas dos diarios y medio centenar de libros), puse en el Soconusco los cimientos de todo cuanto soy, para bien o para mal. Infancia es destino dijo el clásico.
En el DF empecé de reportero porque ese oficio, supuse, me llevaría al otro, al de la narrativa. Disfruté siendo reportero, el oficio más lindo del mundo, dicen los maestros, y por poco me quedo en eso. El trabajo se efectúa con una gran libertad de movimiento. Pero hay otro en el cual la libertad es absoluta, y ese oficio es el de escritor de historias.
¿De dónde vendrá ese espíritu necesitado de actuar en plena libertad? Aparte de los genes, del ADN, el asunto está en haber nacido en el Soconusco, sospecho. ¿Serán así todos los costeños? Pero ¿y si le agregamos a esa peculiaridad el hecho de haber nacido en la costa de la selva?
Cierta vez René Avilés Fabila me invitó a comer en su casa de Tlalpan. Al llegar Petunia y yo nos pasaron al jardín cubierto con un pasto como de California, bien recortado. Vi que René prendía el fuego de la parrilla de carnes. Entonces yo usaba botas, de vaquero urbano porque eran de marca. Uno utiliza tales botas para reportear los actos políticos, donde actúa la infame turba de los búfalos. Los reporteros llaman así a la cargada de acarreados a los actos políticos. En esos actos se corre el riesgo de perder uno o dos zapatos con los pisotones. En aquella comida, me puse al tú por tú con la señora madre de René. Es decir, le entré al tequila para poder brindar porque ella se negaba a hacerlo con mis pálidos jaiboles. Doña Clemencia acababa de darme un gran consejo, apropiado para quien, al escribir, no lo hace a nombre del presidente ni de sus respectivas lombrices. Es decir para quien no escribe en tercera persona del plural como lo hacen los políticos. Por ejemplo cuando dicen: “Estamos aquí reunidos…”, y blablablá. “Los que escriben en primera persona”, dijo la señora Fabila, “deben cuidarse, del yoísmo, pero también del meísmo”. Del ¿qué?, pregunté, aferrado al caballito de tequila, ya bien bolo por el agave. “Con el me, me, me…”, precisó ella.
Los tequilas acababan de calentarme el hocico, hubiera dicho Rafael Ramírez Heredia. Pero yo sentía helados los pies no obstante mis botas Christian Dior. El pasto estaba ya húmedo y, el cielo, negro y sin estrellas. Al hablar, generábamos exhalaciones neblinosas. René y Rosario acercaron la parrilla de los bisteces para caldear nuestro entorno. Doña Clemencia me parecía cada vez más brillante. Ella había sido profesora de literatura. Hablamos de escritores y del oficio de escribir. Se habían ido casi todos los invitados. Quedábamos René y Rosario, doña Clemencia, Petunia y yo. Frío de las quichas, diríamos en soconusquense, tuve la ocurrencia de subir las botas a la parrilla, donde aún fulguraban rojos los tizones ardientes. Si yo hubiera estado en la sala de una casa, debió pensar la señora, habría subido las botas a la mesa de centro. Qué bueno que sirvieron la comida en el jardín. “¿De dónde eres, dijiste?”, preguntó doña Clemencia al verme en una posición como la del héroe Cuauhtémoc, torturado por los españoles, progenitores de nuestros agentes judiciales. Aunque yo sí me sentía en un lecho de rosas gracias a los tequilas. Soy de la costa de la selva, le contesté a la señora, orgulloso y empezando a sentir calientitas las extremidades inferiores. “¡Ah!, exclamó ella. “Ahora me explico… ¡Salud!”
En ocasiones me pregunto si alguien puede reclamar grados de libertad tan altos como en el periodismo (y en la narrativa), o me pregunto en cuáles otras actividades podría uno actuar con tan altos grados de libertad. En mi caso, nomás muerto, claro. Porque imagino el infierno a mi conveniencia.
Por eso no entiendo a los periodistas con la ambición de ser diputados. Les ha de atraer la rutina y el cobro de las dietas. Lo mismo levantar el dedo entre siesta y siesta del perrito, la matutina. Bien curulecos, les dicen por la curul en la cual dormitan. No les importa vivir tres años sometidos al líder que los pastorea y, si cualesquiera de ellos resulta elegido líder de los diputados, les importa un presidente municipal el sometimiento al mandatario en turno. Peor debe ser el caso de los periodistas metidos a políticos en un estado donde prevalece la jodidencia. La entidad federativa de un país de los llamados emergentes por los políticamente correctos. El trato injurioso y humillante del cacique sigue prevaleciendo por estos rumbos, con sus excepciones. Así despojan al pobre de lo último, la dignidad. Sigo sin entender a los periodistas aspirantes a diputados, pero como narrador intento comprender la condición humana. Por ejemplo, es de sabios cambiar de oficio o de profesión. Para ser periodista se necesita gran solidez de conciencia. Mas, para ser reportero, aparte de la conciencia, se necesita un aguante de mulos. En cuanto a los temerosos a ser libres, deben sufrir de un síndrome fatal, así como existe el horror a los espacios abiertos, o el pánico a las alturas.
Pero efectuar cuanto uno quiere, incluso cumplir el deseo de ser diputado, sin que importe el sometimiento al cacique del siglo 21, vestido de traje y corbata, efectuar cuanto uno quiere, repito, es una manera de perseguir y de lograr la felicidad. “Dale chance”, suele decir el ingeniero Roberto Filemón Cruz de León, catedrático de esta universidad, mi ex compañero de prepa, cuando alguien critica a un amigo mutuo. <>, dice Cruz de León, <>. Un político y abogado oaxaqueño declaró en Tuxtla Gutiérrez que la felicidad debe perseguirse de oficio. Sin embargo hace falta acuñar proverbios en favor de la libertad, en favor de ser lo más libre posible. Quizá existan esos proverbios, pero un autodidacto vive con la falla académica de llegar un poco tarde al conocimiento. En mi caso prefiero perseguir de oficio la libertad, a partir de una frase de Flaubert: “La felicidad es algo monstruoso, y quienes la buscan y la hallan son castigados”. Hay otra, de Saramago: “Entre más viejo, más libre. Entre más libre, más radical”.
Aparte de los libros de casa, pedía otros por correo. Al autodidacto, un escritor nos lleva a otro. A veces yo los hallaba por mera intuición en las librerías del DF.
Tardé poco en darme cuenta de que los escritores mexicanos hablaban de la realidad, pero de la realidad de ellos. Leía las novelas de la revolución mexicana como leía las novelas rusas o las francesas, imaginando un mundo lejano y ajeno. Entonces al volver la vista hacia atrás no hallaba a ningún escritor de cuentos o novelas del Soconusco. Vamos, ni de narrativa ni de historia ni de filosofía. Quizá los hubiera pero en bibliotecas particulares. Por eso, cuando el doctor Alfonso Díaz Bullard publicó La choca, su novela, salí corriendo a comprarla y en la primera oportunidad lo entrevisté a él como autor.
Nadie más había a la vista. Eso me desconcertó. Ese desamparo provocó sentirme inseguro. ¿Acaso iba a empezar desde mero abajo? ¿Acaso iba yo a ser si no el primero sí de los primeros? Pronto dejé de hacerme esas preguntas y me puse a escribir. Estaba tardándome. Después, sobre la marcha conocería a dos excelentes narradores de mi edad, a Arturo Arredondo y a Víctor Manuel Camposeco. Ellos también salieron de Tapachula. Ahora hay más narradores jóvenes: Hernán Becerra Pino, Gabriel Hernández, Wilbert Sánchez, Max Elnecavé, Godofredo Rodríguez, José. A. Flores, Rubí Mandujano…, y aquellos a quienes no he tenido oportunidad de conocer. También está Gustavo Gonzalí, que ya no se cuece al primer hervor, como dicen.
Dada la centralización en el DF de los periódicos en los cuales yo deseaba trabajar, no iba a escribir mis historias aquí en la tierruca. Cuando regresaba, recorría los sitios de mi niñez. Incluso compré una casa que me quitó el banco en la primera crisis. Soñaba con tener ahí mi estudio. Llegué a visualizarlo de tal modo que sólo faltaban los muebles. Por la ventana norte vería el Tacaná y por la ventana sur el Pacífico, o la carretera al puerto. Viviendo en el exilio capitalino, sólo necesité venir de vez en cuando. Sin duda, mi temperamento y mi personalidad y carácter se habían forjado ya en la niñez y en la adolescencia. Tanto los buenos años como los malos. A la ciudad la traigo conmigo y viaja adonde viajo yo.
He ubicado muchas historias en el Soconusco, aunque no todas. Sin embargo el resto de historias con personajes de otros rumbos está escrito desde la perspectiva de un soconusquense, medio pulido por los viajes. Esto es algo semejante al enviado especial de un periódico al extranjero. El cronista redacta luego de reportear un suceso, luego de sentirlo con la idiosincrasia de un observador procedente de cierto país. De ese modo, la hechura de la crónica periodística o literaria de un alemán, sobre el derrumbe de las Torres Gemelas de Manhattan, sería muy distinta a la hechura de la crónica de un soconusquense.
Cuando empezaba como reportero en una agencia de noticias, mi jefe de redacción, un español refugiado, Joaquín Sanchís-Nadal, me aconsejó que viajara a la madre patria, en cuanto pudiera. <>, dijo, <>. Cuando pude viajar, viví un año en España. El maestro Sanchís-Nadal tenía razón. En Europa adquirí perspectiva, fijé mi vocación en el alma y empecé a soñar, dormido, con el Soconusco, mi verdadera patria.

*Plática de MAC en el Segundo Festival Cultural del Soconusco, en el auditorio del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de Chiapas, en Tapachula, el 6 de noviembre del 2008.
Sus libros más recientes son Morir de periodismo (2008, Axial) y Soconusquenes. Crónicas y semblanzas (2008, Coneculta-Chiapas).
marcoaureliocarballo.blogspot.com

31.10.08

VIERNES 31. OCTUBRE. 2008


Giro en Hidalgo hacia División del Norte y entre El Rey del Taco y un banco, custodiado por un policía con metralleta, un ciclista serpentea a toda velocidad por entre dos personas que están en la banqueta y el poli. Me vuelvo a verlo porque he estado a punto de ser embestido. Se trata de un mozalbete derrochando energía y habilidad porque, gambeteando, evitó encajarme la rueda en la entrepierna. Intento sintonizar una estación en mi radio portátil pero apenas se escucha. Es increíble. Hace dos días le puse pilas nuevas. Me quedan dos... En el deportivo, reparo en que se me ha olvidado el traje de baño. Así que no puedo ir a la alberca y tumbarme a leer el periódico. Deprimido, entro al vapor donde apenas alcanzo a leer un artículo, con el diario a la altura de las rodillas porque ahí es imposible usar las gafas. De pronto, un anciano gordinflas me hace plática. Es arquitecto, dice, y ha construido muchos puertos. No cesa de hablar y presume de que él le ha aconsejado a los presidentes y a AMLO todo lo que deben hacer en materia de puentes y de política y de ignoro cuántas cosas más. Abandono deprisa el vapor y el deportivo, luego de un baño de soldado, para encerrarme a trabajar en lo mío. Intento recordar si es viernes 13. No.

Ahora aquí va otro texto de los publicados en el semanario Los Columnistas:
FUEGO AMIGO
Invento siniestro
Un joven llamado Luis Echeverría estaba partiendo leña a golpes de hacha, leí en alguna parte. A la luz del sol le brillaban la piel y los músculos del torso desnudo. “Así es como se preparan los futuros presidentes de este país”, le explicó un político mexicano a un visitante gringo o europeo. Años después vi las fotos del presidente López Portillo lanzando jabalina o saltando del techo de una camioneta hacia el cofre y enseguida hacia el suelo, se supone. También vi fotos de Luis Donaldo Colosio corriendo en Los Viveros de Coyoacán. Con dos balazos detuvieron su marcha hacia Los Pinos.

Entonces llegaron los presidentes de derecha y el panorama cambió. Vendedores de refrescos enfundados en flamantes atuendos de vaquero. Botas de quién sabe cuántos cientos de dólares. Pinta de rancheros apuntalados del alma con el prozac y acaso de otras partes, vía los comprimidos azules. Cuando menos los cachorros de la Bola tenían lectores profesionales y les pasaban resúmenes de las grandes obras literarias clásicas o modernas. Juan Rulfo escribía discursos para el presidente López Mateos, a mil dólares la cuartilla, espero. Casada con una profesora, este mandatario atildado nunca hubiera dicho Borgues, so pena de recibir una tanda de reglazos o de ser confinado al rincón provisto de sus correspondientes orejas de borrico. La Primera Dama no hubiera travestido a Rabindranath Tagore (Nobel de Literatura 1913) para convertirlo en señora de bigotes y de pelo en pecho.

Recién salidos del empacho de los Juegos Olímpicos, quienes pagamos impuestos, nos enteramos de cuánto millones de pesos costaron dos medallas de oro. A continuación veo en una foto al presidente en turno con el brazo en cabestrillo porque se cayó de la bicicleta. Han divulgado fotos en las cuales él aparece montado en bicis de a de veras, erguido y con el manubrio lejos de sus manos. Pero los rumores empezaron a correr de inmediato. Primero, se había caído de la bicicleta fija. Segundo, la Primera Dama le dijo algo así como te lo dije, pues ella le aconsejó ponerle dos rueditas a la rueda trasera. Ahora entiendo una de las declaraciones peculiares del Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez “La bicicleta fija”, dijo, “es el invento más siniestro de la humanidad”.




30.10.08

30 DE OCTUBRE 2008

He tenido abandonado este diario. He tenido mucho trabajo. He suspendido la corrección de mi octavo mamotreto para escribir diez cuartillas sobre una dizque conferencia. Pero se me ha ocurrido que podría insertar aquí, una vez a la semana, una columna que publico en el semanario Los Columnistas que circula en el estado de Chiapas. La publicación la dirige Erisel Hernández. Con la originalidad que me caracteriza he titulado la columna Fuego Amigo. Presumo de carecer de capacidad de análisis, pero haré mis pinitos... "Publicaré" aquí una diaria hasta desahogar lo que llevo publicado, que no es mucho, como cuatro textos. Aquí va el primero:
FUEGO AMIGO
El ex gober patriota

Aquel funcionario municipal acababa de comentar con el tono de alguien dotado de gran sentido del humor que Ciudad Juárez, Chihuahua, estaba lleno de veracruzanos. Desde hace tiempo, los chihuahuenses empezaron a llamarlos “juarochos”. Esa emigración forma parte de los grandes grupos de mexicanos del sur en la búsqueda frenética del sueño gringo. Muchos no consiguen cruzar la frontera y resuelven quedarse en territorio chihuahuense. Acaso robotizándose ocho horas diarias en las maquiladoras.

Íbamos a un restaurante donde comeríamos con funcionarios del Instituto de Cultura del municipio de Chihuahua y con el escultor Sebastián. Luego de la comida iríamos al aeropuerto para el regreso al DF, tras participar en el Encuentro Nacional de Artistas y Creadores. Con el funcionario municipal hablé también de las maquiladoras. Aun cuando dan empleo a cientos de mexicanos, se les critica el pago de bajos salarios para fabricar productos que rinden superiores ganancias a si pagaran del otro lado salarios en dólares. Entonces el funcionario contó un hecho que hizo repiquetear el detector de notas informativas del viejo reportero. El interlocutor forma parte de un gobierno municipal panista y ese reportero (yo meroles) estaba al tanto, por supuesto. Luego entonces podría tratarse de información con jiribilla. Pero ¿y qué? La nota es la nota, decimos los reporteros. De ninguna manera funcionó el otro detector, el cual me alerta sobre revelaciones malintencionadas. Sin duda el hecho debe ser bien conocido en ese estado norteño y debe estar documentado.

El funcionario municipal dijo, ya muy serio, que le reconocía al ex gobernador priista Patricio Martínez su gran capacidad para los negocios. Pero no la ética con la cual procede... Incluso llegó a ser mandatario sin que su oficio esencial fuera el de la política. ¿Debió haber ido Patricio Martínez más allá, siguiendo la trayectoria del ex vendedor de cocas? Su paso por el gobierno de Chihuahua le sirvió para aguzar su talento de hombre de empresa. A su salida organizó un negocio astuto. Montó una maquiladora asociado con un empresario gringo, justo en la línea fronteriza. La maquiladora está del lado mexicano, pero las bodegas del otro lado. Según la interpretación de la ley correspondiente, en este caso no hay pago de impuestos al fisco mexicano por el producto maquilado.

¿Quién dijo que el dinero tiene patria?



30 DE OCTUBRE 2008

Max Mendizábal: Voy al Siempre! cada quince días, pero no me han entregado su libro. ¿Con quién lo dejó? ¿A quién se lo pido? En las últimas semanas hubo ahí trabajos de albañilería. Preguntaré por el libro el próximo lunes 3 de noviembre. Saludos: MAC.

20.10.08

Lunes 20. Octubre. 2008.

La siguiente es una respuesta a un correo electrónico de mi amigo y condiscípulo de prepa, Guillermo Esquinca Ballinas:
“Querido maestro: Gracias por tus informes.
“Respecto a la muerte de Mario Levet, lo lamento mucho. En efecto, era condiscípulo universitario y amigo de Rafael Ramírez Heredia.
“Fíjate que en ‘Soconusquenses. Crónicas y semblanzas’ aparece una crónica en la que Mario Levet es figura principal. Lamento el doble su desaparición porque ya no leerá mi engendro.
"Esa crónica tiene el título de 'Las placas de La Mesa Redonda, las conferencias nunca dichas y de cómo, a partir de unas semillas de chipilín, Mario Levet y yo saldamos cuentas pendientes debido a nuestras diferencias sociales'.
"Por cierto ese libro y treinta y tres más los presentará el Coneculta-Chiapas el 19 de noviembre, tipo siete de la noche, en el ex palacio municipal de Tapachula y es posible que me inviten y es posible que vaya. Es decir, lo que son las cosas, sería mi segundo viaje en noviembre a la tierruca porque se supone que iré 6, 7 y 8 de ese mismo noviembre, invitado por la UNACH, tu universidad."

19.10.08

19.Octubre.2008*

Con la publicación de mi séptimo mamotreto “Morir de periodismo” (Axial) me han ofrecido dos espacios para publicar y también quebrarme las piernas a bastonazos. Gratis. Lo de publicar. Lo de las piernas ahí les iré contando… Las ofertas se hicieron con tragos de por medio. Protesté. Argumenté. Nada. Es decir, (tono de indignación), ¿cómo?, ¿cobras? De haber sido digamos francesas habrían acelerado el abaniqueo y pedido, desfallecientes, sus putas sales. Mas, eran dos caballeros. Uno de pelo quisquín y simpático, diríamos en el Soconusco, y el otro, bien peinado y simpático. Dijeron sí a todo, pero de paga, cero. Flaqueé. En el primero caso, a un lado cantaba el genial Paco Chanona y yo bebía perro embotellado, lingotazos de whisky. En el segundo, asistía a una comida de homenaje a colegas y me había zumbado seis cañazos de ron blanco. Lija para el hígado, dicen los temerosos. Como si conocieran las tribulaciones del poeta devenido narrador y reportero. La paga está en el trabajo, dice Stevenson, y lo saben los editores. Me detuvieron la crisis y la frase de José Pagés Llergo, mi último maestro: “Un periódico se hace con un vivo y diez pendejos”.

Los grandes músicos suben a Internet su trabajo y hay un movimiento gestándose que eliminará a editores y a libreros. Se llevan noventa por ciento de las ventas y diez por ciento el autor. Está bien. Ellos invierten cuanto resulta necesario, mientras el autor gasta en papel y lápices y yo, aparte, en perro embotellado, el mejor amigo del hombre, según Vinicius de Moraes. De haber sido músico y poeta, estaría peor. De haber sido señorita puta… Los editores pagan la imprenta, y a los publicistas, al sastre y al dentista, a la sirvienta y a la amante. ¿Y a quien escribe? ¡Toma! Aunque tenga dos hijos, B y M, descubriendo la vida, y la buena, ambicionan. Hay dos clases de escribidores. Quienes viven de ser diputados o gerentes, y quienes deseamos vivir de cuanto hacemos, mal o bien, como los carpinteros. Aquellos, con fabulosos sueldos en sus respectivos enchufes, no cobran por el artículo. Hasta pagan, dicen. Son esquiroles. Pero a veces, paradoja, les pagan muy bien.

Así que resolví entrarle a un blog. La red te pesca del cogote y vas, alelado, de portal en portal. Odio perder tiempo pues vine, creo, a escribir mamotretos. Aparte, cada semana leo 25 entrevistas y las reduzco (a quinientos caracteres cada una) para redactar “Figuras de la Semana” y “Garbanzos de a Libro”. La fuente de “Turbocrónicas” y de “Crónicas non sanctas” es la perruna vida formidable.
¿Podría ofrecer un artículo? Presumo de carecer de capacidad de análisis, y sobran articulistas, noventa y nueve por ciento narcolépticos. Más allá de la política no hay vida, suponen. Me decidí por el Diario. Nada nuevo. Pero ahí cabe de todo, como en la novela. ¿Qué ganaré? Nada. ¿Importa? La paga está en el trabajo. Podría ser terapéutico. Luego te encuentras en tu paso por la vida a cada ejemplar… Dispongo, para mi teclado, de tres dedos furiosos como de ginecobstreta. ¿Cuántos se necesitan para el cuerno de chivo?

¿Me leerá alguien? No sé. También ignoro si me leen en los periódicos y quiénes, y si están de acuerdo o no. Escribo para la décima segunda parte de la humanidad, y un poco más. Los signos astrológicos, je je, y los ascendentes. El libro es como una botella arrojada al mar y… etcétera, dicen los cursis amantes del lugar común. Aquí espero la frase para Internet. Los apotegmas (al corte de Benito Juárez o de Ignacio Zaragoza) no se me dan. ¿Mi Diario será como un blog lanzado al ciberespacio y cualquier güevón enajenado podrá leerme en Australia, digamos? Vale, dirían en España, Órale, aquí donde me tocó. ¿Y si el australiano contesta güevona tu señora madre?... Como todo “esquizo” tengo dos madres, una santa. Petunia se niega a ser la tercera. Podrían descubrir su edad.


Pero no había maliciado que esos dos editores podrían fusilarse mi Diario. ¡Coño!

*Esta especie de declaración de principios aparecerá publicada en la revista Gentesur, que dirige Alberto Carbot. Ahí publico mis Crónicas non sanctas.

10.10.08

Viernes 10 de octubre del 2008, 19 horas.

Hoy mi hijo mayor me creó este blog. Sin embargo escribiré sólo estas líneas porque en cosa de minutos iré al aeropuerto por Petunia.