TURBOCRÓNICAS
Queremos tanto a don Beto
De cara al océano bebíamos cervezas bajo una palapa seca por el sol, la arena fresca y mullida. Un trovador, guitarra embrazada, se acercó a ofrecer canciones. Alberto pidió “Petrona”. A mi derecha, veía la línea perfecta del horizonte, alterada por los barcos pesqueros. Él celebraba sus éxitos y yo mis fracasos. Cuando el músico moreno y de sombrero de jipijapa había entonado cinco, seis veces la misma pieza, y nosotros consumido un cartón, le dije a Beto, compacto y de barba cerrada, oye, esa canción es istmeña, ¿verdad? Sí, dijo. Mis suegros son de Juchitán y a Hilda le gusta mucho.
En la prepa, él era muy popular por su sentido del humor y por su cálido compañerismo. Nuestra planilla candidata a presidir la sociedad de alumnos perdió ante la del compa Felipe Arellano. Alberto fue ingeniero topógrafo, tuvo un negocio de pollos rostizados y duplicó la fortuna heredada del padre, ganadero.
Durante la prepa, en un negocio de compra-venta de amor con surtido centroamericano, quienes serían el Ing. Alberto de la Torre Matalí, el CPT Guillermo Esquinca Ballinas, el Dr. Ricardo Schell Cortés y otro Ing., fornifollador contumaz, cerveceaban compadreando. Este último habló con la “madama” y ordenó su habitual quintento de pupilas, de una en una. ¡Doña Fulana mándeme la otra!, gritaba. Alberto se apalabró con una anciana, escuchimizada y descalza, vendedora de cacahuates.
Estaba oscuro, contaría molesto el adicto al amor, y que la voy divisando en la penumbra.... ¡“Juelachingá”! Como recién salida de la tumba. ¿Era una broma?... ¡No la amuele!, gritó. ¡Está muy vieja! La mujer de los cacahuates abandonó deprisa el cuarto, acomodándose el fustán. Alberto, Guillermo y Ricardo notaron que, convulsa por la risa, a ella le faltaban los dientes incisivos. Tras el numerito, enrolló los billetes y se los encajó entre sus tetas de abuela arrecha.
Ahora mi amigo ha muerto (1941-2010). No lo veré más en La Mesa Redonda. De viejos, bebíamos ahí jaiboles. Él era feliz porque de una ración generosa de trago hacía dos, riendo “a diestra y siniestra”, su latiguillo. Siempre lo vi como un gran conejo robusto y barbón, panza bien erguida. Aunque en etapas sucesivas lo llamamos el Manzanita, don Pollazo y don Beto. Nunca pude secundarlo en la moderación. ¡Por chucho!, exclamaba él, pues yo pedía whiskies dobles. Para despedirlo, escribí estas líneas, oyendo acongojado “Petrona”.
GARBANZOS DE A LIBRO
Laura Emilia Pacheco
“Aboguemos por la crónica,
género adecuado a nuestra realidad”
Habla Laura Emilia Pacheco: “Uno tiene que cuidar las palabras, las formas del lenguaje, para que el lector entienda lo que se le está diciendo. Si uno se atiene a la fórmula, olvidada del sujeto, verbo y complemento, las cosas fluyen bien (...) Existen muchos aspectos que quedaron inconclusos (sobre el terremoto del 85)... Más que reconstruir hay que rescatar historias de bajo los escombros (...) Nunca he escrito sobre algo que no me interese. No me imagino escribiendo con pereza (...) Me disgustan las clasificaciones rígidas (el respeto por los géneros). Desde niña me ha costado plegarme a un reglamento (...) Mis papás tienen personalidades sumamente fuertes (Cristina y José Emilio Pacheco), pero siempre me dieron oportunidad de elegir. Yo trabajo desde joven... (...) Siento afecto por el pasado pero nunca nostalgia... La vida es el presente. Me emociona más el aquí y el ahora (...) Hay que abogar por la crónica, el género adecuado para nuestra realidad”. Con la aparición de su primer libro “El último mundo” (Mondadori) la entrevistó Erick Baena para el suplemento Laberinto de Milenio.
LOS GARBANZOS
“En América Latina, el paisaje de la literatura escrita por mujeres está ocupado en primer plano por escritoras que no tienen verdadero valor literario”, declaró la escritora argentina María Luisa Valenzuela (Buenos Aires, 1938), “y eso distrae de muchas otras que sí son excelentes y profundas”... El Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas (Coneculta-Chiapas) tiene un pabellón en la Feria Internacional del Libro de Palacio de Minería (del 17 al 28 de este mes) con su acervo editorial, informó el director de Publicaciones, Óscar Wong... Beatriz Escalante presentó su novela “La escuela del amor” (Plaza y Janés) en la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, acompañada de Evelyn Lapuente y Angélica Rosado.... Acuse de recibo: El Búho, núm. 115, febrero 2010, director René Avilés Fabila, con las firmas de Luis Ortiz Macedo, Luz García Martínez, Jorge Bravo, Miguel Ángel Muñoz, Perla Swartz, Raúl Hernández, Marisa Trejo Sirvent, Jorge Hernández Cruz, Martha Figueroa de Dueñas, Roberto Bañuelas, Víctor M. Navarro, Ulises Velázquez, Luis Fernando Escalona, Patricia Zama, Roberto Bravo, Carlos Bracho, Victor Manuel Camposeco, y otras. Una entrevista de Mario Casasús al dibujante Palomo y textos de los ganadores del III concurso literario de El Búho.
MAC publica cada semana tres columnas. "Turbocrónicas" es una crónica sobre sucesos de los cuales él es testigo. "Garbanzos de a libro" trata de escritores y libros y "Figuras de la semana" es un recuento informativo semanal de las actividades de personajes de la cultura, el espectáculo y de la sociedad en general, incluidos hasta los políticos.
22 de febrero de 2010
19 de febrero de 2010
Mi querido ex compañero de prepa, Cuauhtémoc Gálvez Calderón me escribió: El periodista Pedro Ferriz Decón ha lanzado una invitación para que nos unamos a su campaña de eliminar diputados y senadores plurinominales.La votación se hace a través de la página: www.noalospluris.mx Saludos.
Y yo le contesté:Lo haré. Pero te cuento que estoy en contra de los pluri y de los que no, de los senadores, de los gobernadores, de los alcaldes, de los presidentes de la república y de mi papá. Estoy en favor de del anarquismo pacífico y de vivir en una isla desierta, siempre y cuando pueda conectar mi compu y libro electrónico. ¡Muera la trillada pregunta de qué libro te llevarías a una isla desierta! Abriría una página para esa campaña, la mía, pero el anarquismo dicta que cada uno haga lo que le salga del forro del alma. Saludos.
Y yo le contesté:Lo haré. Pero te cuento que estoy en contra de los pluri y de los que no, de los senadores, de los gobernadores, de los alcaldes, de los presidentes de la república y de mi papá. Estoy en favor de del anarquismo pacífico y de vivir en una isla desierta, siempre y cuando pueda conectar mi compu y libro electrónico. ¡Muera la trillada pregunta de qué libro te llevarías a una isla desierta! Abriría una página para esa campaña, la mía, pero el anarquismo dicta que cada uno haga lo que le salga del forro del alma. Saludos.
15 de febrero de 2010
TURBOCRÓNICAS
El amor según los escritores
Isaac Bashevis Singer: Escribir sobre el amor excluyendo el sexo es tarea inútil. Milán Kundera: Toda escena de amor genera una luz fuerte que pone de manifiesto la esencia de los personajes, resumiendo su situación vital. Henry Miller: Mi vida sexual ha sido rica y no veo por qué dejarla fuera de mi obra. Gore Vidal: Tennessee Williams tenía el don de seleccionar hermosos cuerpos unidos a cabezas rellenas del confeti de la locura. Elena Garro: Cuando estás en una etapa dichosa sí escribes bien, pero si estás acosada por la desdicha y las deudas no. Ernest Hemingway: Cuando mejor se escribe es cuando estás enamorado. Lillian Ross: Hemingway decía: <> Patricia Highsmith: A veces las personas de las que estamos enamorados son una especie de caucho que nos aísla de la chispa de la inspiración. Katherine Ann Porter: No sé si uno escribe mejor enamorada, pero se siente tan bien que cree que está escribiendo mejor.
Honoré de Balzac: Deseo vivir como novio de aldea, con sencillez y rusticidad. Con una mujer de treinta años, que trajera trescientos o cuatrocientos mil francos y a quien yo le gustara, estaría dispuesto a casarme, con la condición de que sea cariñosa y tenga buena presencia. Ella pagaría mis deudas y yo recuperaría el dinero en cinco años con mi trabajo. Thomas Bernhard: Si no hubiera escapado de Jamie en el punto más alto de mi relación hubiera sido devorado por ella y, por consiguiente, aniquilado. Lawrence Durrel: No quiero volver a casarme, pero no me opongo a enamorarme. Si no estoy enamorado estoy muerto. Georges Simenon: Nunca he creído en el matrimonio. Por razones familiares me casé la primera vez en el juzgado y en la iglesia. Por el nacimiento de John, me casé con D. en Reno, ante un magistrado de película del oeste. León Tolstói: El matrimonio no sólo no es felicidad sino sufrimiento. Es el precio a pagar por la satisfacción del deseo sexual. Un sufrimiento en forma de esclavitud, de saturación, de repugnancia, de todo tipo de vicios morales y físicos del cónyuge, que hay que soportar: maldad, estupidez, falsedad, vanidad, ebriedad, pereza, la avaricia, codicia, libertinaje.
GARBANZOS DE A LIBRO
Fernando Savater
Avanzan las religiones
porque retroceden las ideas políticas
El periodista y filósofo Fernando Savater declaró que la embestida de los eclesiásticos en el mundo, un retroceso, obedece a que “las ideas políticas” han perdido peso y la gente “se agarra” a lo que se suponía superado. Lamentó esa “quiebra” en México, donde la religión tiene aún “un peso muy importante”. Agregó que “los bandidos generosos sólo existen cuando hay estados débiles”. En Suecia los delincuentes son denunciados, mientras en México los “salvadores salidos del lumpen son admirados”. Respecto a la amenaza de suprimir la filosofía de la enseñanza, comentó que la filosofía es en el terreno intelectual lo que la democracia en la política. Luego entonces suprimirla “indica una disposición muy poco democrática del gobierno”. También dijo que la democracia es laica o no lo es porque lo otro son teocracias. La religión es privada, un derecho, no una obligación de nadie, menos de la sociedad. Se busca convertir en delito lo que es pecado. Fernando Savater estuvo en México para presentar su libro “Historia de la filosofía. Sin temor no temblor” (Espasa). En sus páginas sostiene que esa historia ha sido la lucha entre creyentes y pensantes. Todos han rechazado la fe en un dios que les impone ser niños a perpetuidad.
LOS GARBANZOS
La XXI Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería tendrá más de mil actividades: 478 presentaciones, 291 conferencias, 104 lecturas, y homenajes (René Avilés Fabila (día 28, 13 horas). Será inaugurada el 17 de febrero y como entidad invitada Michoacán. Participarán Hugo Iriart, Carlos Montemayor y José Luis Rivas, premios nacionales de ciencias y artes 2009... “El chateo es un fenómeno apasionante, pero cuando chateo intercambio microensayos”, dijo Carlos Monsivais, a propósito de su nuevo libro “Apocalipstick” (Debate)... “Sólo cuento”, con 30 autores, (Sergio Pitol, Vicente Leñero, Juan Villoro, Enrique Serna), es el primer tomo de una colección, informó Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM... En Jalapa, Carlos Fuentes inaugurará el 24 de febrero el encuentro literario “Letras de Chile en México”. Estarán Jorge Edawrds y Hernán Lavín Cerda, y Sergio Pitol, Jorge Volvi y Juan Villoro... Acuse de recibo: “Sobre las manos de Dios”, de Israel Hernández, libro de autoayuda, editado por Editorial Becerra, de la que es propietario el escritor Hernán Becerra Pino, quien aparece en la portada, estrenando guayabera y Mont Blanc, con el autor, de traje y corbata.
El amor según los escritores
Isaac Bashevis Singer: Escribir sobre el amor excluyendo el sexo es tarea inútil. Milán Kundera: Toda escena de amor genera una luz fuerte que pone de manifiesto la esencia de los personajes, resumiendo su situación vital. Henry Miller: Mi vida sexual ha sido rica y no veo por qué dejarla fuera de mi obra. Gore Vidal: Tennessee Williams tenía el don de seleccionar hermosos cuerpos unidos a cabezas rellenas del confeti de la locura. Elena Garro: Cuando estás en una etapa dichosa sí escribes bien, pero si estás acosada por la desdicha y las deudas no. Ernest Hemingway: Cuando mejor se escribe es cuando estás enamorado. Lillian Ross: Hemingway decía: <
Honoré de Balzac: Deseo vivir como novio de aldea, con sencillez y rusticidad. Con una mujer de treinta años, que trajera trescientos o cuatrocientos mil francos y a quien yo le gustara, estaría dispuesto a casarme, con la condición de que sea cariñosa y tenga buena presencia. Ella pagaría mis deudas y yo recuperaría el dinero en cinco años con mi trabajo. Thomas Bernhard: Si no hubiera escapado de Jamie en el punto más alto de mi relación hubiera sido devorado por ella y, por consiguiente, aniquilado. Lawrence Durrel: No quiero volver a casarme, pero no me opongo a enamorarme. Si no estoy enamorado estoy muerto. Georges Simenon: Nunca he creído en el matrimonio. Por razones familiares me casé la primera vez en el juzgado y en la iglesia. Por el nacimiento de John, me casé con D. en Reno, ante un magistrado de película del oeste. León Tolstói: El matrimonio no sólo no es felicidad sino sufrimiento. Es el precio a pagar por la satisfacción del deseo sexual. Un sufrimiento en forma de esclavitud, de saturación, de repugnancia, de todo tipo de vicios morales y físicos del cónyuge, que hay que soportar: maldad, estupidez, falsedad, vanidad, ebriedad, pereza, la avaricia, codicia, libertinaje.
GARBANZOS DE A LIBRO
Fernando Savater
Avanzan las religiones
porque retroceden las ideas políticas
El periodista y filósofo Fernando Savater declaró que la embestida de los eclesiásticos en el mundo, un retroceso, obedece a que “las ideas políticas” han perdido peso y la gente “se agarra” a lo que se suponía superado. Lamentó esa “quiebra” en México, donde la religión tiene aún “un peso muy importante”. Agregó que “los bandidos generosos sólo existen cuando hay estados débiles”. En Suecia los delincuentes son denunciados, mientras en México los “salvadores salidos del lumpen son admirados”. Respecto a la amenaza de suprimir la filosofía de la enseñanza, comentó que la filosofía es en el terreno intelectual lo que la democracia en la política. Luego entonces suprimirla “indica una disposición muy poco democrática del gobierno”. También dijo que la democracia es laica o no lo es porque lo otro son teocracias. La religión es privada, un derecho, no una obligación de nadie, menos de la sociedad. Se busca convertir en delito lo que es pecado. Fernando Savater estuvo en México para presentar su libro “Historia de la filosofía. Sin temor no temblor” (Espasa). En sus páginas sostiene que esa historia ha sido la lucha entre creyentes y pensantes. Todos han rechazado la fe en un dios que les impone ser niños a perpetuidad.
LOS GARBANZOS
La XXI Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería tendrá más de mil actividades: 478 presentaciones, 291 conferencias, 104 lecturas, y homenajes (René Avilés Fabila (día 28, 13 horas). Será inaugurada el 17 de febrero y como entidad invitada Michoacán. Participarán Hugo Iriart, Carlos Montemayor y José Luis Rivas, premios nacionales de ciencias y artes 2009... “El chateo es un fenómeno apasionante, pero cuando chateo intercambio microensayos”, dijo Carlos Monsivais, a propósito de su nuevo libro “Apocalipstick” (Debate)... “Sólo cuento”, con 30 autores, (Sergio Pitol, Vicente Leñero, Juan Villoro, Enrique Serna), es el primer tomo de una colección, informó Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM... En Jalapa, Carlos Fuentes inaugurará el 24 de febrero el encuentro literario “Letras de Chile en México”. Estarán Jorge Edawrds y Hernán Lavín Cerda, y Sergio Pitol, Jorge Volvi y Juan Villoro... Acuse de recibo: “Sobre las manos de Dios”, de Israel Hernández, libro de autoayuda, editado por Editorial Becerra, de la que es propietario el escritor Hernán Becerra Pino, quien aparece en la portada, estrenando guayabera y Mont Blanc, con el autor, de traje y corbata.
8 de febrero de 2010
TURBOCRÓNICAS
Hicieron leña del Shunco
Al Shunco nomás le falta encerrarse en un monasterio o ponerse la corbata de la muerte, diría el poeta. La opinión pública se le fue al cogote presa de una ferocidad inaudita. Por lo pronto debiera quitarse el apodo ante notario público. Sin duda se lo pusieron sus padres porque no buscaba ser querido sino que lo oyeran, ha dicho al aire.
En el Istmo de Tehuantepec y de ahí al mundo, sobre todo hacia el sur, chunco, y mejor shunco, es el menor de los hijos o el más querido. Es decir, lo mismo. Un mote cariñoso asignado por los padres. ¿Qué tanto daño le hizo serlo? Pareciera decirle a su señora madre no quiero ser el shunco, muero por ser escuchado. Si supiera la diferencia entre oír y escuchar.
Al leer el diálogo se observa una charla deshilvanada. Un galimatías incomprensible como incomprensible es haber tenido auditorio. Las injurias contra los haitianos están claras.
Son variopintas las propuestas contra este Shunco, incluso con humor rayano en la negritud. Alguien propuso enviarlo a Puerto Príncipe, a que lo lapiden pues a qué otra cosa. Uno más, con sentido del humor (el maestro Pepe Figueroa) alertó al diputado mendaz a prepararse porque habrá manifestaciones de los prietos de Tuxtla Gutiérrez, cuyos apodos van desde el Negro hasta el Chocolate, pasando por el Tizón o el Zope. El zope, contracción de zopilote, es del color de la conciencia del Shunco, si no es un cínico como lo es, dicen.
Un psicólogo podría analizar los traumas del personaje y aparte de revelarnos su patología mental diagnosticar en cuánto tiempo podría hacérsele una entrevista. ¿De qué charco brincó?, se preguntan fuera de Chiapas. Entre líneas y en medio del papasal uno expurga datos. ¿Qué tan prieto es el padre del Shunco como él ha asegurado que lo es? ¿Por qué al final de su miserable programa racista dijo, respetando la sintaxis: “No, no si el amor de mi vida es negra. No tengo problema yo”. ¿Qué clase de cáncer padece?
En lo personal, inquietan los colegas del DF cuando escriben Chunko y no Chunco o Shunco. ¿Los traicionó el subconsciente al hacer una asociación de ideas? Debieron recordar al Chucky. El diputado Ángel Gómez de León (Ocozocuautla, 1965) debiera despojarse de su apodo de niño y asumir ese otro. Sin duda está satisfecho, ya lo escucharon y nadie lo quiere.
GARBANZOS DE A LIBRO
J. D. Salinger
Podría haber dejado
dos novelas inéditas
Tras la muerte de J. D. Salinger a la edad de 91 años se informó de que hay un documental de cinco horas realizado por el director de cine Shane Salermo, así como un libro de 700 páginas con información recopilada durante el rodaje. También se recordó que el autor de “El guardían entre el centeno” (60 millones de ejemplares vendidos hasta ahora) podría tener inéditas cuando menos dos novelas, según reveló en sus memorias Joyce Maynard, su esposa en los años 1972 y 1973. El documental de Shane Salermo, guionista de cine, está basado en la biografía no autorizada de Salinger escrita por Paul Alexander. Tardó cinco años en hacer edl dolcumental y ahí desfilan 150 entrevistados, entre ellos sus ex compañeros de redacción de The New Yorker, y escritores como E. L Doctorow, Tom Wolfe, Gore Vidal y actores como Philip Seymor Hoffman, Edward Norton y Martin Sheen. Los últimos 50 años los pasó aislado en Cornish, New Hampshire. También tiene publicados dos libros de cuentos “Nueve historias, Fanny y Zooey” y “Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymor: una introducción”.
LOS GARBANZOS
“El feminismo tiene razón de ser, pero lo que debo hacer yo en el terreno de la creación, lo que me debo a mí misma, es ser libre”, declaró la escritora Soledad Puértolas al ocupar el sillón “g” de la Real Academia Española... Laura Esquivel (“Como agua para chocolate”) recibió la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda, de manos de la presidenta Michelle Bachellet, antes de ser relevada en la presidencia... Paloma Saiz llevará su proyecto “Para leer en libertad” (tianguis de libros y conferencias), a las delegaciones de Azcapotzalco y en los CCH de Naucalpan, Oriente y Sur...
Habla Manuel Vicent, a propósito de su libro “Póquer de ases” (Alfaguara) con 31 perfiles de grandes escritores: “A partir de Joyce, Kafka y Proust no hay nada sino vacío, abismo. Existen, por supuesto, grandes novelas, pero no aportan nada socialmente como forma de entender el mundo. Quizá la excepción sea el realismo mágico, pero lo que así se ha denominado ya estaba en Homero. Es el periodismo el que se alza como una forma nueva. La literatura actual es el detritus que va dejando la historia en el papel amarillo de los periódicos. El arte nace siempre de una fermentación”... Juan Villoro (DF, 1956) obtuvo el Premio Internacional de Periodismo Rey de España (9 mil euros) por su crónica “La alfombra roja, el imperio del narcoterrorismo”, publicada en Argentina, Colombia y España.
Hicieron leña del Shunco
Al Shunco nomás le falta encerrarse en un monasterio o ponerse la corbata de la muerte, diría el poeta. La opinión pública se le fue al cogote presa de una ferocidad inaudita. Por lo pronto debiera quitarse el apodo ante notario público. Sin duda se lo pusieron sus padres porque no buscaba ser querido sino que lo oyeran, ha dicho al aire.
En el Istmo de Tehuantepec y de ahí al mundo, sobre todo hacia el sur, chunco, y mejor shunco, es el menor de los hijos o el más querido. Es decir, lo mismo. Un mote cariñoso asignado por los padres. ¿Qué tanto daño le hizo serlo? Pareciera decirle a su señora madre no quiero ser el shunco, muero por ser escuchado. Si supiera la diferencia entre oír y escuchar.
Al leer el diálogo se observa una charla deshilvanada. Un galimatías incomprensible como incomprensible es haber tenido auditorio. Las injurias contra los haitianos están claras.
Son variopintas las propuestas contra este Shunco, incluso con humor rayano en la negritud. Alguien propuso enviarlo a Puerto Príncipe, a que lo lapiden pues a qué otra cosa. Uno más, con sentido del humor (el maestro Pepe Figueroa) alertó al diputado mendaz a prepararse porque habrá manifestaciones de los prietos de Tuxtla Gutiérrez, cuyos apodos van desde el Negro hasta el Chocolate, pasando por el Tizón o el Zope. El zope, contracción de zopilote, es del color de la conciencia del Shunco, si no es un cínico como lo es, dicen.
Un psicólogo podría analizar los traumas del personaje y aparte de revelarnos su patología mental diagnosticar en cuánto tiempo podría hacérsele una entrevista. ¿De qué charco brincó?, se preguntan fuera de Chiapas. Entre líneas y en medio del papasal uno expurga datos. ¿Qué tan prieto es el padre del Shunco como él ha asegurado que lo es? ¿Por qué al final de su miserable programa racista dijo, respetando la sintaxis: “No, no si el amor de mi vida es negra. No tengo problema yo”. ¿Qué clase de cáncer padece?
En lo personal, inquietan los colegas del DF cuando escriben Chunko y no Chunco o Shunco. ¿Los traicionó el subconsciente al hacer una asociación de ideas? Debieron recordar al Chucky. El diputado Ángel Gómez de León (Ocozocuautla, 1965) debiera despojarse de su apodo de niño y asumir ese otro. Sin duda está satisfecho, ya lo escucharon y nadie lo quiere.
GARBANZOS DE A LIBRO
J. D. Salinger
Podría haber dejado
dos novelas inéditas
Tras la muerte de J. D. Salinger a la edad de 91 años se informó de que hay un documental de cinco horas realizado por el director de cine Shane Salermo, así como un libro de 700 páginas con información recopilada durante el rodaje. También se recordó que el autor de “El guardían entre el centeno” (60 millones de ejemplares vendidos hasta ahora) podría tener inéditas cuando menos dos novelas, según reveló en sus memorias Joyce Maynard, su esposa en los años 1972 y 1973. El documental de Shane Salermo, guionista de cine, está basado en la biografía no autorizada de Salinger escrita por Paul Alexander. Tardó cinco años en hacer edl dolcumental y ahí desfilan 150 entrevistados, entre ellos sus ex compañeros de redacción de The New Yorker, y escritores como E. L Doctorow, Tom Wolfe, Gore Vidal y actores como Philip Seymor Hoffman, Edward Norton y Martin Sheen. Los últimos 50 años los pasó aislado en Cornish, New Hampshire. También tiene publicados dos libros de cuentos “Nueve historias, Fanny y Zooey” y “Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymor: una introducción”.
LOS GARBANZOS
“El feminismo tiene razón de ser, pero lo que debo hacer yo en el terreno de la creación, lo que me debo a mí misma, es ser libre”, declaró la escritora Soledad Puértolas al ocupar el sillón “g” de la Real Academia Española... Laura Esquivel (“Como agua para chocolate”) recibió la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda, de manos de la presidenta Michelle Bachellet, antes de ser relevada en la presidencia... Paloma Saiz llevará su proyecto “Para leer en libertad” (tianguis de libros y conferencias), a las delegaciones de Azcapotzalco y en los CCH de Naucalpan, Oriente y Sur...
Habla Manuel Vicent, a propósito de su libro “Póquer de ases” (Alfaguara) con 31 perfiles de grandes escritores: “A partir de Joyce, Kafka y Proust no hay nada sino vacío, abismo. Existen, por supuesto, grandes novelas, pero no aportan nada socialmente como forma de entender el mundo. Quizá la excepción sea el realismo mágico, pero lo que así se ha denominado ya estaba en Homero. Es el periodismo el que se alza como una forma nueva. La literatura actual es el detritus que va dejando la historia en el papel amarillo de los periódicos. El arte nace siempre de una fermentación”... Juan Villoro (DF, 1956) obtuvo el Premio Internacional de Periodismo Rey de España (9 mil euros) por su crónica “La alfombra roja, el imperio del narcoterrorismo”, publicada en Argentina, Colombia y España.
3 de febrero de 2010
TURBOCRÓNICAS
Con la soga al cuello
A la memoria de Arturo Zama Escalante.
Cuando el joven actor cayó al vacío, en el papel de un condenado al patíbulo, iba a morir con la soga al cuello. Qué excelente interpretación, debieron pensar sus compañeros. Pero algo extraño les hizo reaccionar y corrieron a auxiliarlo. Gesticulaba y agitaba las piernas, sobreactuado. El arnés a manera de chaleco protector estaba mal puesto. Sobre el tramoyista cayeron descargas de juramentos del director de la obra.
De ese modo salvó la vida Juan Pablo de los Santos, dijo Guillermo Henry Caretta. Un gran actor. Ambos se conocieron hace años en Bellas Artes, durante los ensayos de aquella obra. Juan Pablo había participado en “Pedro Páramo”, dirigida por Nancy Cárdenas. Después le perdió la pista, o se perdieron la pista ambos.
Guillermo Henry Caretta (DF, 1954) y Eduardo Ruiz Saviñón (DF, 1949) asistieron al III Festival Internacional de Letras Jaime Sabines efectuado en Tuxtla Gutiérrez. Participaron en la mesa moderada por Eduardo Marcial. El segundo de ellos (director de “Juegos profanos”, de Carlos Olmos y de “El árbol”, de Elena Garro) platicó sobre el oficio de director de teatro, ante un público ávido por conocer el oficio de la dramaturgia, todo cuanto sucede entre bambalinas.
Guillermo Henry Caretta (actor, narrador oral, locutor), director de “La muerte accidental de un anarquista”, de Dario Fo, es alto, delgado y de tez blanca. Viste traje negro y corbata al parecer todo el tiempo, sin reparar en el clima, veintimuchos grados en la capital chiapaneca. Bajo el sombrero negro sobresale una coleta.
Cuando le tocó el turno se hizo el silencio. Su atuendo oscuro de pies a cabeza y la modulación de su voz electrizó al público. El remate con su narración sobre la leyenda de La Llorona, la voz trepidante, suscitó prolongados aplausos. Henry se puso de pie, se quitó el sombrero, descubriendo la coronilla limpia de cabello y su coleta bien anudada en la base del cráneo.
¿Qué sucedió con Juan Pablo de los Santos?, le habían preguntado. Se retiró, dijo Henry. ¿Por la atroz experiencia con la soga al cuello? No creo. Volvió a su pueblo, a Tapachula. Tiene un programa de radio. Hace poco viajó a Liverpool, siguiendo la ruta de Los Beatles. Es buen actor. Muy bueno.
GARBANZOS DE A LIBRO
Kenzaburo Oé
Siempre utiliza a un ser moralista
que padece la época actual
Para Fernando Macías Cué
en sus primeros 50.
El nobel de Literatura 1994, Kenzaburo Oé (Japón, 1935), declaró riendo que muchos jóvenes le dicen que sus libros son mediocres porque sus personajes no matan a nadie en un clímax final o no huyen... Él les responde que Kogito, su alter ego escritor, tiene que seguir escribiendo, tiene que subsistir pese a ser un personaje. Al echarse un vistazo piensa que él es un moralista, al igual que don Quijote o que Sancho Panza, por lo que siempre introduce en sus libros la figura de un moralista que padece la era contemporánea. “Ese es el tema principal de toda mi literatura”, afirmó. También dijo que en Japón existe la llamada literatura “watashi”, la literatura del yo, en la que el autor habla de sí mismo y sólo de sí mismo. El modelo soy yo mismo, dijo, y poco a poco voy introduciendo ficción. Kenzaburo, que vivió en México, tiene un cuadro de Orozco, el objeto más caro de su casa. A propósito de su reciente novela “Renacimiento” (Seix Barral), lo entrevistó para Babelia de El País, Andrés S. Braun, quien escribe que Oé tuvo un encuentro “sorprendente” con Rulfo. Pero lo debe de haber guardado para sus memorias (las de Braun) porque no lo cuenta.
GARBANZOS
María Kodaba, viuda de Jorge Luis Borges, anunció que escribe dos libros. Uno parecido a una biografía del escritor argentino y otra de la relación de ella con él, en la que pondrá fin, afirmó, a los “me dijeron” y “me contaron”... “El Tercer Reich”, la primera novela del chileno Roberto Bolaño (1953-2003), estará en las librerías a principios de febrero, informó el editor de Anagrama, Jorge Herralde... Las obra de Jorge Ibargüengoitia debe ser revalorada, declaró el pintor Manuel Felgérez, asombrado de que en Guanajuato haya una placa en la que se le mencione como nieto de un general sin que se haga referencia a su obra de escritor... El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) utilizará papel reciclado en sus publicaciones y folletería a fin de abatir costos, informó la directora de Publicaciones Laura Emilia Pacheco, y aprovechar los 70 millones de pesos del presupuesto para el 2010, similar al del año anterior... La correspondencia que tuvo la filósofa española María Zambrano con el pintor mexicano Juan Soriano, una veintena de cartas, aparece en la “Esencia y hermosura” (Galaxia Gutemberg), antología a cargo de José Miguel Ullán.
Con la soga al cuello
A la memoria de Arturo Zama Escalante.
Cuando el joven actor cayó al vacío, en el papel de un condenado al patíbulo, iba a morir con la soga al cuello. Qué excelente interpretación, debieron pensar sus compañeros. Pero algo extraño les hizo reaccionar y corrieron a auxiliarlo. Gesticulaba y agitaba las piernas, sobreactuado. El arnés a manera de chaleco protector estaba mal puesto. Sobre el tramoyista cayeron descargas de juramentos del director de la obra.
De ese modo salvó la vida Juan Pablo de los Santos, dijo Guillermo Henry Caretta. Un gran actor. Ambos se conocieron hace años en Bellas Artes, durante los ensayos de aquella obra. Juan Pablo había participado en “Pedro Páramo”, dirigida por Nancy Cárdenas. Después le perdió la pista, o se perdieron la pista ambos.
Guillermo Henry Caretta (DF, 1954) y Eduardo Ruiz Saviñón (DF, 1949) asistieron al III Festival Internacional de Letras Jaime Sabines efectuado en Tuxtla Gutiérrez. Participaron en la mesa moderada por Eduardo Marcial. El segundo de ellos (director de “Juegos profanos”, de Carlos Olmos y de “El árbol”, de Elena Garro) platicó sobre el oficio de director de teatro, ante un público ávido por conocer el oficio de la dramaturgia, todo cuanto sucede entre bambalinas.
Guillermo Henry Caretta (actor, narrador oral, locutor), director de “La muerte accidental de un anarquista”, de Dario Fo, es alto, delgado y de tez blanca. Viste traje negro y corbata al parecer todo el tiempo, sin reparar en el clima, veintimuchos grados en la capital chiapaneca. Bajo el sombrero negro sobresale una coleta.
Cuando le tocó el turno se hizo el silencio. Su atuendo oscuro de pies a cabeza y la modulación de su voz electrizó al público. El remate con su narración sobre la leyenda de La Llorona, la voz trepidante, suscitó prolongados aplausos. Henry se puso de pie, se quitó el sombrero, descubriendo la coronilla limpia de cabello y su coleta bien anudada en la base del cráneo.
¿Qué sucedió con Juan Pablo de los Santos?, le habían preguntado. Se retiró, dijo Henry. ¿Por la atroz experiencia con la soga al cuello? No creo. Volvió a su pueblo, a Tapachula. Tiene un programa de radio. Hace poco viajó a Liverpool, siguiendo la ruta de Los Beatles. Es buen actor. Muy bueno.
GARBANZOS DE A LIBRO
Kenzaburo Oé
Siempre utiliza a un ser moralista
que padece la época actual
Para Fernando Macías Cué
en sus primeros 50.
El nobel de Literatura 1994, Kenzaburo Oé (Japón, 1935), declaró riendo que muchos jóvenes le dicen que sus libros son mediocres porque sus personajes no matan a nadie en un clímax final o no huyen... Él les responde que Kogito, su alter ego escritor, tiene que seguir escribiendo, tiene que subsistir pese a ser un personaje. Al echarse un vistazo piensa que él es un moralista, al igual que don Quijote o que Sancho Panza, por lo que siempre introduce en sus libros la figura de un moralista que padece la era contemporánea. “Ese es el tema principal de toda mi literatura”, afirmó. También dijo que en Japón existe la llamada literatura “watashi”, la literatura del yo, en la que el autor habla de sí mismo y sólo de sí mismo. El modelo soy yo mismo, dijo, y poco a poco voy introduciendo ficción. Kenzaburo, que vivió en México, tiene un cuadro de Orozco, el objeto más caro de su casa. A propósito de su reciente novela “Renacimiento” (Seix Barral), lo entrevistó para Babelia de El País, Andrés S. Braun, quien escribe que Oé tuvo un encuentro “sorprendente” con Rulfo. Pero lo debe de haber guardado para sus memorias (las de Braun) porque no lo cuenta.
GARBANZOS
María Kodaba, viuda de Jorge Luis Borges, anunció que escribe dos libros. Uno parecido a una biografía del escritor argentino y otra de la relación de ella con él, en la que pondrá fin, afirmó, a los “me dijeron” y “me contaron”... “El Tercer Reich”, la primera novela del chileno Roberto Bolaño (1953-2003), estará en las librerías a principios de febrero, informó el editor de Anagrama, Jorge Herralde... Las obra de Jorge Ibargüengoitia debe ser revalorada, declaró el pintor Manuel Felgérez, asombrado de que en Guanajuato haya una placa en la que se le mencione como nieto de un general sin que se haga referencia a su obra de escritor... El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) utilizará papel reciclado en sus publicaciones y folletería a fin de abatir costos, informó la directora de Publicaciones Laura Emilia Pacheco, y aprovechar los 70 millones de pesos del presupuesto para el 2010, similar al del año anterior... La correspondencia que tuvo la filósofa española María Zambrano con el pintor mexicano Juan Soriano, una veintena de cartas, aparece en la “Esencia y hermosura” (Galaxia Gutemberg), antología a cargo de José Miguel Ullán.
25 de enero de 2010
TURBOCRÓNICAS
Los mediocres, montoneros
MARCO AURELIO CARBALLO
Al principio de mis lecturas, Óscar, llegué a pensar lo mismo. El torpe era yo, no el autor. Sin embargo, cuando buceas en las tripas del oficio, entiendes la importancia de la sintaxis. Entre más sabes, te haces más preguntas. Cierto, hay muchos temores en torno a la escritura. ¿Me publicarán, me leerán? Hay otra docena de preguntas antes de animarse a escribir y al hacerlo tomas doscientas mil decisiones, dice Amos Oz. No escribir porque perderías amigos, argumentas, podrías agregarla a tu lista.
Pero pierdes sólo a quienes se decían tales. ¿Y si no querían ser amigos tuyos? Hay caza-cuates, trepadores y trepadoras, en busca de relaciones de poder. Recuerda, dispongo de un detector de “ojeis meis”. No los rechazo. Los observo y los hago personajes. Un supuesto colega anónimo me escribió informando de que mis ex amigos estaban redactando un colectivo para refutar “Morir de periodismo” (Axial). Tengo personajes, no ex amigos, debí contestarle. Pero qué güeva. Trabajo en tres mamotretos, sin dinero para comprar tiempo. Sé quiénes son. Montoneros como todos los mediocres.
Si puedes vivir sin teclear, no escribas. Muchos desertan porque ni obtienen dinero ni fama. Pudieron ser tianguistas o meterse a la tele. Un narrador convocó a la prensa porque iba a cortarse un dedo (mezquino) pues no le publicaban. No se lo cortó, e ignoro si le publicaron. John Kennedy Toole se suicidó (completo él), pues no le publicaban. Su mamá consiguió editar “La conjura de los necios” y ganó el Púlitzer para su hijo. La clave está en escribir no en publicar.
Son graciosas las aspiraciones aristocráticas en el tercer mundo. Reencarnaciones de aquellos... lodos? El príncipe Memo durmió como teporocho bajo un puente de Londres. ¡Asistido por su secretario! Aguantó dos horas. Los seudónimos me provocan morbo, no desprecio como los anónimos. De ahí la pregunta de por qué firmas como “El conde del Soconusco”.
Si escribes no tienes clase social. Hijos de la alegría los llaman en Francia. Cuando era empleado de nómina me sentía trabajador. Los execrables esquiroles y quienes renegaban de su clase iban al mismo costal. Un narrador comprende, no critica. Así que estoy a punto de vaciar ese fardo. Aunque necesito conocer a un redactor de anónimos para comprenderlo. Puedo imaginar las causas (cobarde, alevoso), pero todo cuanto imagino y escribo, conde, tiene sustento real.
GARBANZOS DE A LIBRO
Tom Stoppard
“Los intelectuales se creen
más importantes de lo que son”
Para Óscar Oliva en su cumpleaños 72.
El escritor inglés Tom Stoppard declaró que los artistas e intelectuales se creen más poderos e importantes de lo que son. Es cierto que ayudan a causas justas, admitió, pero él también siente pudor porque es “como si fuéramos por ahí diciendo: eh, mira que importantes somos”. Considerado uno de los dramaturgos más relevantes de la Gran Bretaña, Tom Stoppard ganó el Óscar por el guión de la cinta “Shakespeare enamorado” y participó en la escritura de otros guiones como el de la saga de “La guerra de las galaxias” e “Indiana Jones”. Su obra “The coast of utopía” está inspirada en un escritor ruso que soñaba con volver a Rusia a pesar de la censura y de la persecución porque sentía que en París, con la libertad, todos eran indiferentes a lo que se escribía. Tom Stoppard aceptó que en efecto es muy difícil decir algo conmovedor e inteligente donde hay muchas personas hablando al mismo tiempo, escribiendo, pensando, opinando, haciendo cine o teatro. Lo entrevistaron para Babelia de El País.
LOS GARBANZOS
Eraclio Zepeda se recupera de manera satisfactoria de una intervención quirúrgica... José Woldenberg, autor de la novela “El desencanto” (Cal y Arena), declaró que al escribirla puso el acento en “las taras de la izquierda” y que como nunca en la historia “el país no crece, sigue estancado, cruzado por un océano de desigualdades”... En primera instancia, Camilo José Cela Conde ganó el juicio según el cual debe dársele un tercio de la herencia de su padre, el Nobel Camilo José Cela Trulock, más de 5 millones de euros. El hijo recibió un cuadro de Miró que ya vendió en 190 mil euros... “Renacida” es el título del primer volumen del diario personal de Susan Sontang (1933-2004), recopilado por su hijo David Rieff y que publicará Mondadori... “John Lennon jamás fue feliz ni consigo mismo ni con los demás ni con lo que produjo, porque siempre estuvo atormentado de que sus padres lo abandonaran en casa de su tía Mimi”, dijo Philip Norman, autor de la biografía “John Lennon” (Anagrama)... Al hacer un recuento de fin de año, Juan Marsé, Premio Cervantes 2009, dijo que Obama puede ser mejor que Bush pero que el imperio es el imperio y que el emperador tiene que estar en función del imperio... Acuse de recibo: “El para siempre dura una noche”, de Rosamaría Roffiel (Ediciones Sentido Contrario). “Rosamaría Roffiel regala una vez más a la incipiente narrativa lésbica mexicana su talento y su legendaria dulzura”, escribe Laura Lecuona en la contraportada.
Los mediocres, montoneros
MARCO AURELIO CARBALLO
Al principio de mis lecturas, Óscar, llegué a pensar lo mismo. El torpe era yo, no el autor. Sin embargo, cuando buceas en las tripas del oficio, entiendes la importancia de la sintaxis. Entre más sabes, te haces más preguntas. Cierto, hay muchos temores en torno a la escritura. ¿Me publicarán, me leerán? Hay otra docena de preguntas antes de animarse a escribir y al hacerlo tomas doscientas mil decisiones, dice Amos Oz. No escribir porque perderías amigos, argumentas, podrías agregarla a tu lista.
Pero pierdes sólo a quienes se decían tales. ¿Y si no querían ser amigos tuyos? Hay caza-cuates, trepadores y trepadoras, en busca de relaciones de poder. Recuerda, dispongo de un detector de “ojeis meis”. No los rechazo. Los observo y los hago personajes. Un supuesto colega anónimo me escribió informando de que mis ex amigos estaban redactando un colectivo para refutar “Morir de periodismo” (Axial). Tengo personajes, no ex amigos, debí contestarle. Pero qué güeva. Trabajo en tres mamotretos, sin dinero para comprar tiempo. Sé quiénes son. Montoneros como todos los mediocres.
Si puedes vivir sin teclear, no escribas. Muchos desertan porque ni obtienen dinero ni fama. Pudieron ser tianguistas o meterse a la tele. Un narrador convocó a la prensa porque iba a cortarse un dedo (mezquino) pues no le publicaban. No se lo cortó, e ignoro si le publicaron. John Kennedy Toole se suicidó (completo él), pues no le publicaban. Su mamá consiguió editar “La conjura de los necios” y ganó el Púlitzer para su hijo. La clave está en escribir no en publicar.
Son graciosas las aspiraciones aristocráticas en el tercer mundo. Reencarnaciones de aquellos... lodos? El príncipe Memo durmió como teporocho bajo un puente de Londres. ¡Asistido por su secretario! Aguantó dos horas. Los seudónimos me provocan morbo, no desprecio como los anónimos. De ahí la pregunta de por qué firmas como “El conde del Soconusco”.
Si escribes no tienes clase social. Hijos de la alegría los llaman en Francia. Cuando era empleado de nómina me sentía trabajador. Los execrables esquiroles y quienes renegaban de su clase iban al mismo costal. Un narrador comprende, no critica. Así que estoy a punto de vaciar ese fardo. Aunque necesito conocer a un redactor de anónimos para comprenderlo. Puedo imaginar las causas (cobarde, alevoso), pero todo cuanto imagino y escribo, conde, tiene sustento real.
GARBANZOS DE A LIBRO
Tom Stoppard
“Los intelectuales se creen
más importantes de lo que son”
Para Óscar Oliva en su cumpleaños 72.
El escritor inglés Tom Stoppard declaró que los artistas e intelectuales se creen más poderos e importantes de lo que son. Es cierto que ayudan a causas justas, admitió, pero él también siente pudor porque es “como si fuéramos por ahí diciendo: eh, mira que importantes somos”. Considerado uno de los dramaturgos más relevantes de la Gran Bretaña, Tom Stoppard ganó el Óscar por el guión de la cinta “Shakespeare enamorado” y participó en la escritura de otros guiones como el de la saga de “La guerra de las galaxias” e “Indiana Jones”. Su obra “The coast of utopía” está inspirada en un escritor ruso que soñaba con volver a Rusia a pesar de la censura y de la persecución porque sentía que en París, con la libertad, todos eran indiferentes a lo que se escribía. Tom Stoppard aceptó que en efecto es muy difícil decir algo conmovedor e inteligente donde hay muchas personas hablando al mismo tiempo, escribiendo, pensando, opinando, haciendo cine o teatro. Lo entrevistaron para Babelia de El País.
LOS GARBANZOS
Eraclio Zepeda se recupera de manera satisfactoria de una intervención quirúrgica... José Woldenberg, autor de la novela “El desencanto” (Cal y Arena), declaró que al escribirla puso el acento en “las taras de la izquierda” y que como nunca en la historia “el país no crece, sigue estancado, cruzado por un océano de desigualdades”... En primera instancia, Camilo José Cela Conde ganó el juicio según el cual debe dársele un tercio de la herencia de su padre, el Nobel Camilo José Cela Trulock, más de 5 millones de euros. El hijo recibió un cuadro de Miró que ya vendió en 190 mil euros... “Renacida” es el título del primer volumen del diario personal de Susan Sontang (1933-2004), recopilado por su hijo David Rieff y que publicará Mondadori... “John Lennon jamás fue feliz ni consigo mismo ni con los demás ni con lo que produjo, porque siempre estuvo atormentado de que sus padres lo abandonaran en casa de su tía Mimi”, dijo Philip Norman, autor de la biografía “John Lennon” (Anagrama)... Al hacer un recuento de fin de año, Juan Marsé, Premio Cervantes 2009, dijo que Obama puede ser mejor que Bush pero que el imperio es el imperio y que el emperador tiene que estar en función del imperio... Acuse de recibo: “El para siempre dura una noche”, de Rosamaría Roffiel (Ediciones Sentido Contrario). “Rosamaría Roffiel regala una vez más a la incipiente narrativa lésbica mexicana su talento y su legendaria dulzura”, escribe Laura Lecuona en la contraportada.
17 de enero de 2010
TURBOCRÓNICAS
Tomaduras de pelo
Estrés o neurosis. ¿Qué amaga primero? El estrés puede llevarte a la neurosis, pero lo contrario igual. Sería lo de menos. Importa evitar ambas reacciones perniciosas. Así que me propuse erradicarlas este año. ¿Cómo? Yendo de menos a más. Encarando, sereno, los problemas cotidianos en la gran urbe. Quién sabe si lo conseguí en dos intentos. Juzguen, por favor.
Primero: Escojo sin ayuda una novedad en la librería Coyoacán y sin querer le gano a otro cliente, por una nariz, el turno ante la caja. El estrés. La cajera recibe mi tarjeta de crédito y la ficha del fisco. A medio trámite interviene una vendedora y dice, con don de mando, que pagará primero su cliente si no me importa. Perplejo, acepto. El cliente parece profesor. Gafas graduadas y traje y chaleco. Bonachón. ¿Alguna urgencia?
Pagará tres veces más que yo. ¿Será eso? Entonces, actúo... Pregunto si pagando en efectivo hubiera conservado mi turno. Si pido factura, dice la vendedora con su voz de granadera, es necesario reembobinar no se qué. ¿Y?, he debido preguntarle. Pero el ataque de neurosis me ofusca. Doña Granadera se retira a una esquina neutral, satisfecha. La encargada de la caja, mejillas encendidas, la llama “arbitraria”. Hace dos días tuvimos un altercado, dice.
Segundo: Pido huevos fritos “bañados” y tiernos con frijoles y salsa mexicana. Calientes. Los frijoles. Siempre los sirven fríos, y estamos en invierno. Al poco rato Alexa, encachuchada bajo el techo de La Habana, dice cuidado con el plato, está caliente. Es decir, lo metieron al microondas. Es decir, los huevos están recocidos.
Me aguanto aunque devuelvo la salsa por helada. La ponen sobre hielo para conservarla, dijo la señorita Cachuchas. Otro reto, pienso. En la costa la sirven al tiempo, le digo, y la clave está en hacerla a diario. Es que ponen la salsa cerca del horno y de los fogones. Pues tiren el horno y los fogones, digo. Enetonces ella se aleja dejándome con la palabra en la boca. Viejo cascarrabias, pudo haber murmurado.
No obstante me siento bien. Durante siete sexenios en la gran urbe he rehuido esta clase de confrontaciones. Sobre todo con mujeres... Debo seguir. Quiero bajar la neurosis y el estrés en cincuenta por ciento. Me dará medio cáncer, diabetes o chifladura, calvicie o disfunción eréctil.
GARBANZOS DE A LIBRO
Harold Pinter , Nobel 2005
“Criticaba al gobierno
de EE.UU., no a los ciudadanos”
El Nobel de Literatura 2005, el inglés Harold Pinter (1930-2008) se pronunciaba contra la política exterior de los gobiernos de EE.UU, pero no en contra de la sociedad estadounidese, declaró su viuda Lady Antonia Fraser, autora de dos biografías y ocho novelas. Lo ilustra que en un viaje de regreso a Inglaterra, después de haber estado en Nicaragua, él fue sometido a un amplio interrogatorio en el aeropuerto de Miami. Pero el final la empleada le dijo que admiraba su obra. También criticaba al gobierno británico. En compañía de Sealtiel Alatriste y de David Lida, Antonia Fraser presentó en el antiguo Colegio de San Ildefonso su libro “Must yo go? My life with Harold Pinter”. Antonia contó que después de quedarse dormida cuando Harold le leyó unos textos, ella habló con la primera esposa del escritor y ella le dijo que si no podía dormir le pedía a Harold que le leyera.
LOS GARBANZOS
A propósito de su novela “El hombre que amaba a los perros” (Tusquets), Leonardo Padura declaró: “Escribí por la necesidad de reflexionar sobre la perversión, la traición, el engaño. A todos nos perjudicaron (Stalin y Trotsky), pues atacaban uno de los grandes sueños del hombre, el de la libertad y la democracia, el progreso y la paz, que eran las promesas de la Revolución y fueron sustituidas por la tiranía y la represión”... Sthepen King informó de que escribe la secuela de “El resplandor”, que Stanley Kubrick hizo película en 1980. El libro se llamará “Doctor Sleep” y en sus páginas el niño Danny Torrance ya es adulto y ha conservado sus poderes psíquicos... “Gabo no va a publicar nada más, simplemente porque no puede”, declararon Ana Gallego y Ángel Eteban, autores del libro “De Gabo a Mario. La estirpe del Boom” (Espasa). “Su estado físico es, lamentablemente, muy penoso, y no es capaz de escribir una línea desde hace tiempo”... Acuse de recibo: “Zoomorfías” (Almadía) y “La hispanidad, fiesta y rito” (Plaza y Janés), de Leonardo da Jandra. “De estas anti-fábulas lo que se extrae no es una moraleja, sino una dura lección de vida que termina dándonos indicios develadores sobre nosotros mismos”, se lee en la contraportada de “Zooformías”. En “La hispanidad...”, se lee: “Este libro es la refutación más contundente de las tesis hispanofóbicas de Samuel Huntington...”
Tomaduras de pelo
Estrés o neurosis. ¿Qué amaga primero? El estrés puede llevarte a la neurosis, pero lo contrario igual. Sería lo de menos. Importa evitar ambas reacciones perniciosas. Así que me propuse erradicarlas este año. ¿Cómo? Yendo de menos a más. Encarando, sereno, los problemas cotidianos en la gran urbe. Quién sabe si lo conseguí en dos intentos. Juzguen, por favor.
Primero: Escojo sin ayuda una novedad en la librería Coyoacán y sin querer le gano a otro cliente, por una nariz, el turno ante la caja. El estrés. La cajera recibe mi tarjeta de crédito y la ficha del fisco. A medio trámite interviene una vendedora y dice, con don de mando, que pagará primero su cliente si no me importa. Perplejo, acepto. El cliente parece profesor. Gafas graduadas y traje y chaleco. Bonachón. ¿Alguna urgencia?
Pagará tres veces más que yo. ¿Será eso? Entonces, actúo... Pregunto si pagando en efectivo hubiera conservado mi turno. Si pido factura, dice la vendedora con su voz de granadera, es necesario reembobinar no se qué. ¿Y?, he debido preguntarle. Pero el ataque de neurosis me ofusca. Doña Granadera se retira a una esquina neutral, satisfecha. La encargada de la caja, mejillas encendidas, la llama “arbitraria”. Hace dos días tuvimos un altercado, dice.
Segundo: Pido huevos fritos “bañados” y tiernos con frijoles y salsa mexicana. Calientes. Los frijoles. Siempre los sirven fríos, y estamos en invierno. Al poco rato Alexa, encachuchada bajo el techo de La Habana, dice cuidado con el plato, está caliente. Es decir, lo metieron al microondas. Es decir, los huevos están recocidos.
Me aguanto aunque devuelvo la salsa por helada. La ponen sobre hielo para conservarla, dijo la señorita Cachuchas. Otro reto, pienso. En la costa la sirven al tiempo, le digo, y la clave está en hacerla a diario. Es que ponen la salsa cerca del horno y de los fogones. Pues tiren el horno y los fogones, digo. Enetonces ella se aleja dejándome con la palabra en la boca. Viejo cascarrabias, pudo haber murmurado.
No obstante me siento bien. Durante siete sexenios en la gran urbe he rehuido esta clase de confrontaciones. Sobre todo con mujeres... Debo seguir. Quiero bajar la neurosis y el estrés en cincuenta por ciento. Me dará medio cáncer, diabetes o chifladura, calvicie o disfunción eréctil.
GARBANZOS DE A LIBRO
Harold Pinter , Nobel 2005
“Criticaba al gobierno
de EE.UU., no a los ciudadanos”
El Nobel de Literatura 2005, el inglés Harold Pinter (1930-2008) se pronunciaba contra la política exterior de los gobiernos de EE.UU, pero no en contra de la sociedad estadounidese, declaró su viuda Lady Antonia Fraser, autora de dos biografías y ocho novelas. Lo ilustra que en un viaje de regreso a Inglaterra, después de haber estado en Nicaragua, él fue sometido a un amplio interrogatorio en el aeropuerto de Miami. Pero el final la empleada le dijo que admiraba su obra. También criticaba al gobierno británico. En compañía de Sealtiel Alatriste y de David Lida, Antonia Fraser presentó en el antiguo Colegio de San Ildefonso su libro “Must yo go? My life with Harold Pinter”. Antonia contó que después de quedarse dormida cuando Harold le leyó unos textos, ella habló con la primera esposa del escritor y ella le dijo que si no podía dormir le pedía a Harold que le leyera.
LOS GARBANZOS
A propósito de su novela “El hombre que amaba a los perros” (Tusquets), Leonardo Padura declaró: “Escribí por la necesidad de reflexionar sobre la perversión, la traición, el engaño. A todos nos perjudicaron (Stalin y Trotsky), pues atacaban uno de los grandes sueños del hombre, el de la libertad y la democracia, el progreso y la paz, que eran las promesas de la Revolución y fueron sustituidas por la tiranía y la represión”... Sthepen King informó de que escribe la secuela de “El resplandor”, que Stanley Kubrick hizo película en 1980. El libro se llamará “Doctor Sleep” y en sus páginas el niño Danny Torrance ya es adulto y ha conservado sus poderes psíquicos... “Gabo no va a publicar nada más, simplemente porque no puede”, declararon Ana Gallego y Ángel Eteban, autores del libro “De Gabo a Mario. La estirpe del Boom” (Espasa). “Su estado físico es, lamentablemente, muy penoso, y no es capaz de escribir una línea desde hace tiempo”... Acuse de recibo: “Zoomorfías” (Almadía) y “La hispanidad, fiesta y rito” (Plaza y Janés), de Leonardo da Jandra. “De estas anti-fábulas lo que se extrae no es una moraleja, sino una dura lección de vida que termina dándonos indicios develadores sobre nosotros mismos”, se lee en la contraportada de “Zooformías”. En “La hispanidad...”, se lee: “Este libro es la refutación más contundente de las tesis hispanofóbicas de Samuel Huntington...”
11 de enero de 2010
TURBOCRÓNICAS
La dama de las caguamas
Nunca ames a una mujer venida del mar porque te deja/un sabor a sal en la garganta
Silvia Tomasa Rivera
Silvia Tomasa Rivera (1955, El Higo, Veracruz) se puso de pie y sentí cómo electrizaba al público. Me abroché el cinturón de seguridad como Ulises al mástil. Aún no le hacía la pregunta reservada para ella. El presentador había ofrecido disculpas por un yerro intrascendente cuando ella lo vio de cierta manera. Enrique Hidalgo Mellanes habló, nervioso, acaso por la proximidad de la sirena de la poesía. Vestida de negro, como su cabello, empezó a decir sus poemas, ante el paralizado monstruo de las mil cabezas.
Sexenios atrás, Silvia Tomasa había llegado con un ramo de flores a la redacción de Siempre! para agradecer a un compa la nota sobre el I Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines 1988, obtenido por ella. Le hubieras traído aguardiente, le dije. Se desconcertó pero se repuso de inmediato y se irguió como ahora en el escenario del Centro Cultural Jaime Sabines, de Tuxtla Gutiérrez. Silvia Tomasa leyó para abrillantar la presentación del libro “Premio de Poesía Jaime Sabines. Veinte años” con veinte autores.
Silvia Tomasa había empezado a enviar sus poemas a los concursos, durante una crisis económica. Después ganó el Premio Sabines con su libro “Por el camino al mar. Camino de tierra”. La conocía de oídas, como se dice. Ella había ofrecido una lectura en Bellas Artes y sobre la mesa puso una bolsa de estraza con una caguama adentro, se comentaba en círculos literarios, es decir en las tabernas. Como cualquier poeta que bebe agua durante las pausas de un recital, ella se empinaba el botellón aquel.
Después de su lectura, desplazándose por el escenario como una madura sirena voluptuosa del golfo de México, Silvia Tomasa estaba en la cena de clausura con Claudia Posadas, Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2009. Había tiempo para hacerle la pregunta. Pero ¿cómo celebrar sin trago el triunfo de Claudia? El compañero de Silvia Tomasa actuó presto y salió por una de whisky y otra de coñac. Poetas y poetisas son más libres que los narradores. Eso creí mientras no llegó un señor prosopopéyico, corbata de moño, y se las llevó a la mesa del poder cultural chiapaneco.
Me quedé con la pregunta en la boca. Silvia Tomasa ¿prefieres el título de poeta o de poetisa? Los argumentos de varias de ellas no me han convencido.
GARBANZOS DE A LIBRO
Froylán Flores Cancela
“El poder público es mentiroso, deshonesto y afecto a la lisonja”
“El poder público es mentiroso, evasivo, deshonesto y afecto a la lisonja”, declaró Froylán Flores Cancela, director general del semanario Punto y Aparte, de Jalapa, Veracruz. “Sigue siendo igual al que yo conocí hace medio siglo. Es más, con el desgaste del tiempo es peor pues en él figuran personas más voraces y más impreparadas para ejercerlo”. En cuanto al poder económico dijo que “es uno” y “lo manejan a su antojo unos cuantos”. Reconoció que los medios de difusión representan lo mismo un poder, sobre todo cuando los utilizan “para difamar, calumniar y hacerle la vida de cuadritos” a las víctimas”. Precisó que en el caso de su periódico acepta convenios de publicidad “en el entendido de que vendemos espacio no conciencia”. Opinó que “las ideologías han pasado a mejor vida” y que el capitalismo no sólo no ha desaparecido sino que se ha vuelto “más feroz y por lo tanto más destructivo”. A propósito del 31 aniversario del Punto y Aparte, a Flores Cancela, ex colaborador de Siempre! y ex corresponsal de Excélsior, lo entrevistó Miguel Valera Hernández.
LOS GARBANZOS
Habla Ignacio Solares: “El mejor festejo que podemos hacer al bicentenario (de la Independencia y de la Revolución) es ponernos a revisar la historia. Más que festejos suntuosos o cosas así, creo que es el momento de aprovechar, dado que estamos en un gran momento de la novela histórica, para echar un vistazo hacia atrás y ver de dónde venimos, dónde estamos y adónde vamos”. Luego de publicar “Ficciones de la revolución mexicana” (Alfaguara), lo entrevistó Jesús Alejo para Milenio... Paul Auster dijo que se dedicó a escribir porque “no sería jugador profesional de beisbol” y que lo ha inspirado Bill Wilder con su consejo de escribir un drama cuando estás eufórico y una comedia si estás deprimido”. Paul Auster acaba de publicar “Invisible” (Anagrama) su “mejor novela”, según The New York Times... Acuses de recibo: “Camino de Tierra”, de Silvia Tomasa Rivera (Editora del gobierno de Veracruz, 2009). “En este libro los lectores (...) hallarán la luna, el amor, la misma bala perdida a un costado del poema y no otra cosa”, escribe Jesús Garrido en la contraportada.- “Premio de poesía Jaime Sabines. Veinte años”, con los libros de poemas de los ganadores, a cargo de Enrique Hidalgo Mellanes (Coneculta-Chiapas, 2009).- “Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política” (FCE), de Norberto Bobio, enviado por el licenciado Julio Camelo Martínez.- “Donde muere el caracol”, de Hernán Becerra Pino, Premio de poesía Ydalio Huerta Escalante 2009, con seis sellos editoriales.
La dama de las caguamas
Nunca ames a una mujer venida del mar porque te deja/un sabor a sal en la garganta
Silvia Tomasa Rivera
Silvia Tomasa Rivera (1955, El Higo, Veracruz) se puso de pie y sentí cómo electrizaba al público. Me abroché el cinturón de seguridad como Ulises al mástil. Aún no le hacía la pregunta reservada para ella. El presentador había ofrecido disculpas por un yerro intrascendente cuando ella lo vio de cierta manera. Enrique Hidalgo Mellanes habló, nervioso, acaso por la proximidad de la sirena de la poesía. Vestida de negro, como su cabello, empezó a decir sus poemas, ante el paralizado monstruo de las mil cabezas.
Sexenios atrás, Silvia Tomasa había llegado con un ramo de flores a la redacción de Siempre! para agradecer a un compa la nota sobre el I Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines 1988, obtenido por ella. Le hubieras traído aguardiente, le dije. Se desconcertó pero se repuso de inmediato y se irguió como ahora en el escenario del Centro Cultural Jaime Sabines, de Tuxtla Gutiérrez. Silvia Tomasa leyó para abrillantar la presentación del libro “Premio de Poesía Jaime Sabines. Veinte años” con veinte autores.
Silvia Tomasa había empezado a enviar sus poemas a los concursos, durante una crisis económica. Después ganó el Premio Sabines con su libro “Por el camino al mar. Camino de tierra”. La conocía de oídas, como se dice. Ella había ofrecido una lectura en Bellas Artes y sobre la mesa puso una bolsa de estraza con una caguama adentro, se comentaba en círculos literarios, es decir en las tabernas. Como cualquier poeta que bebe agua durante las pausas de un recital, ella se empinaba el botellón aquel.
Después de su lectura, desplazándose por el escenario como una madura sirena voluptuosa del golfo de México, Silvia Tomasa estaba en la cena de clausura con Claudia Posadas, Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2009. Había tiempo para hacerle la pregunta. Pero ¿cómo celebrar sin trago el triunfo de Claudia? El compañero de Silvia Tomasa actuó presto y salió por una de whisky y otra de coñac. Poetas y poetisas son más libres que los narradores. Eso creí mientras no llegó un señor prosopopéyico, corbata de moño, y se las llevó a la mesa del poder cultural chiapaneco.
Me quedé con la pregunta en la boca. Silvia Tomasa ¿prefieres el título de poeta o de poetisa? Los argumentos de varias de ellas no me han convencido.
GARBANZOS DE A LIBRO
Froylán Flores Cancela
“El poder público es mentiroso, deshonesto y afecto a la lisonja”
“El poder público es mentiroso, evasivo, deshonesto y afecto a la lisonja”, declaró Froylán Flores Cancela, director general del semanario Punto y Aparte, de Jalapa, Veracruz. “Sigue siendo igual al que yo conocí hace medio siglo. Es más, con el desgaste del tiempo es peor pues en él figuran personas más voraces y más impreparadas para ejercerlo”. En cuanto al poder económico dijo que “es uno” y “lo manejan a su antojo unos cuantos”. Reconoció que los medios de difusión representan lo mismo un poder, sobre todo cuando los utilizan “para difamar, calumniar y hacerle la vida de cuadritos” a las víctimas”. Precisó que en el caso de su periódico acepta convenios de publicidad “en el entendido de que vendemos espacio no conciencia”. Opinó que “las ideologías han pasado a mejor vida” y que el capitalismo no sólo no ha desaparecido sino que se ha vuelto “más feroz y por lo tanto más destructivo”. A propósito del 31 aniversario del Punto y Aparte, a Flores Cancela, ex colaborador de Siempre! y ex corresponsal de Excélsior, lo entrevistó Miguel Valera Hernández.
LOS GARBANZOS
Habla Ignacio Solares: “El mejor festejo que podemos hacer al bicentenario (de la Independencia y de la Revolución) es ponernos a revisar la historia. Más que festejos suntuosos o cosas así, creo que es el momento de aprovechar, dado que estamos en un gran momento de la novela histórica, para echar un vistazo hacia atrás y ver de dónde venimos, dónde estamos y adónde vamos”. Luego de publicar “Ficciones de la revolución mexicana” (Alfaguara), lo entrevistó Jesús Alejo para Milenio... Paul Auster dijo que se dedicó a escribir porque “no sería jugador profesional de beisbol” y que lo ha inspirado Bill Wilder con su consejo de escribir un drama cuando estás eufórico y una comedia si estás deprimido”. Paul Auster acaba de publicar “Invisible” (Anagrama) su “mejor novela”, según The New York Times... Acuses de recibo: “Camino de Tierra”, de Silvia Tomasa Rivera (Editora del gobierno de Veracruz, 2009). “En este libro los lectores (...) hallarán la luna, el amor, la misma bala perdida a un costado del poema y no otra cosa”, escribe Jesús Garrido en la contraportada.- “Premio de poesía Jaime Sabines. Veinte años”, con los libros de poemas de los ganadores, a cargo de Enrique Hidalgo Mellanes (Coneculta-Chiapas, 2009).- “Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política” (FCE), de Norberto Bobio, enviado por el licenciado Julio Camelo Martínez.- “Donde muere el caracol”, de Hernán Becerra Pino, Premio de poesía Ydalio Huerta Escalante 2009, con seis sellos editoriales.
3 de enero de 2010
TURBOCRÓNICAS
El fascismo literario
El escritor sinaloense Elmer Mendoza estaba entusiasmado proponiendo a los escritores locales la incorporación del lenguaje popular chiapaneco a cuentos y novelas. Un tipo discrepó y dijo que el lenguaje en la literatura debiera ser educado. Se le escuchaba mal sin micrófono, de pie al fondo del auditorio. Iba de traje de lana y de corbata en pleno trópico. Dio su nombre y era médico. Entraba y salía del recinto.
Otro señor estuvo de acuerdo con Elmer Mendoza Los homosexuales podrían ser llamados “chotos” como en Veracruz, propuso despistado. Pero la palabra en Chiapas es “mampo”. Incluso arribistas de la mundialización han empezado a usar “guy”, pronunciándolo “gai”, que significa “tipo”, y no “gay”, que debe pronunciarse “guei”, homosexual.
Elmer Medoza, III Premio Tusquets de Novela con su libro “Balas de plata” (Tusquets, 2008), había mencionado las palabras “pichancha”, cernidor, colador, y “pumpo”, calabaza hueca utilizada para beber agua en faenas a temperaturas de treinta y cinco grados promedio. Ni siquiera se refirió a la expresión soconusquense de uso familiar incluso entre niños: “¡juelachingá”!
Aquel médico, dentista, suele aparecerse en las comparecencias de escritores, con un camarógrafo de noche y un fotógrafo de día, dijeron mis fuentes. Le gusta posar junto a figuras relevantes de las letras. ¿No será espía?, pregunté, presa de sospechosismo. No, dijo mi fuente. Es para su egoteca y se desayuna con “egos revueltos”. Nombre por cierto de un libro de Juan Cruz.
En su momento pedí la palabra y dije que discrepaba del discrepante, mero fascista del lenguaje. Podría constituir una ONG contra las “malas” palabras. Una sugerencia en broma desde luego. ¿Qué lector creería que los personajes de cuentos o de novelas (obreros, campesinos, judiciales, narcos, jóvenes, ancianos, etcétera) hablan como los trajeados y encorbatados clasemedieros?
El debate no pasó de ahí. El dentista volvió a salir del auditorio, sin darse por aludido, y continuó el desarrollo del Tercer Festival Internacional de Letras “Jaime Sabines”, en el Centro Cultural de Tuxtla Gutiérrez, con la participación de Luis Cabrera Delgado, escritor cubano. Carlos Miranda moderó la mesa.
A la salida hubiera querido platicar con el dentista, reportearlo, pero él estaba charlando con un escritor puertorriqueño. De pie ambos, al socaire de una pared blanca. Un camarógrafo los filmaba.
GARBANZOS DE A LIBRO
Carlos Montemayor
Novelista, no cuentista,
gracias a Juan Rulfo
Cuando el padre obligaba a Carlos Montemayor a leer en voz alta El Quijote, para permitirle salir a la calle a jugar con sus amiguitos, ninguno de los dos imaginó que años después él optaría por la literatura y no por la abogacía. Se recibió pero nunca ejerció. Convencido el padre dio su aprobación, pero a cambio iba a leer antes que nadie lo escrito por el hijo y corregirlo. Cierta vez, Carlos Montemayor le llevó un cuento a Juan Rulfo, y de la cita salió convencido de que su talento era para la novela. Del autor nacido en Parral, Chihuahua (), sus libros más vendidos son “Minas del retorno” y “Guerra en el paraíso”. Esta última considerada por los críticos como su obra maestra. Ahora le han concedido el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009. En su entrevista con Érika P. Bucio para El Reforma, Carlos Montemayor reveló que Juan Rulfo le reprochaba su cercanía con Juan José Arreola y su admiración por Borges.
LOS GARBANZOS
Después de escribir y publicar su libro de 13 cuentos “Firmado con un klínex”, Elmer Mendoza (Culiacán 1949) dijo que se descubrió novelista porque las historias cortas le cuestan mucho escribirlas. La tenacidad, la corrección te pueden dar una historia poderosa y en el cuento la base es lo primero que escribes, agregó... Herminia Alemañy (Chicago, 1961) impartirá un curso en la UNAM sobre la novela de la revolución mexicana, para lo cual lleva leídas treinta novelas... “Dentro de un determinado momento vendrá la liberación masculina porque estaban muy creídos de que tenían el mundo por naturaleza y ahora una mayoría de los puestos están ocupados por mujeres”, declaró Edgardo Nieves (Puerto Rico, 1957), quien estuvo en el Tercer Festival de Letras Jaime Sabines, en Tuxtla Gutiérrez Chiapas... El ensayista Heriberto Yépez escribió que los tres principales libros publicados en el 2009 son: “La pista de hielo”, de Roberto Bolaño (Anagrama); “La gramática del tiempo”, de Leonardo Da Jandra (Almadía), y Cuentos completos”, de Édgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar. Acuse de recibo: “Querida Zoelia”, de Luis Cabrera Delgado (Capiro, de Santa Clara, Cuba), con prólogo de Joel Franz Rosell.
El fascismo literario
El escritor sinaloense Elmer Mendoza estaba entusiasmado proponiendo a los escritores locales la incorporación del lenguaje popular chiapaneco a cuentos y novelas. Un tipo discrepó y dijo que el lenguaje en la literatura debiera ser educado. Se le escuchaba mal sin micrófono, de pie al fondo del auditorio. Iba de traje de lana y de corbata en pleno trópico. Dio su nombre y era médico. Entraba y salía del recinto.
Otro señor estuvo de acuerdo con Elmer Mendoza Los homosexuales podrían ser llamados “chotos” como en Veracruz, propuso despistado. Pero la palabra en Chiapas es “mampo”. Incluso arribistas de la mundialización han empezado a usar “guy”, pronunciándolo “gai”, que significa “tipo”, y no “gay”, que debe pronunciarse “guei”, homosexual.
Elmer Medoza, III Premio Tusquets de Novela con su libro “Balas de plata” (Tusquets, 2008), había mencionado las palabras “pichancha”, cernidor, colador, y “pumpo”, calabaza hueca utilizada para beber agua en faenas a temperaturas de treinta y cinco grados promedio. Ni siquiera se refirió a la expresión soconusquense de uso familiar incluso entre niños: “¡juelachingá”!
Aquel médico, dentista, suele aparecerse en las comparecencias de escritores, con un camarógrafo de noche y un fotógrafo de día, dijeron mis fuentes. Le gusta posar junto a figuras relevantes de las letras. ¿No será espía?, pregunté, presa de sospechosismo. No, dijo mi fuente. Es para su egoteca y se desayuna con “egos revueltos”. Nombre por cierto de un libro de Juan Cruz.
En su momento pedí la palabra y dije que discrepaba del discrepante, mero fascista del lenguaje. Podría constituir una ONG contra las “malas” palabras. Una sugerencia en broma desde luego. ¿Qué lector creería que los personajes de cuentos o de novelas (obreros, campesinos, judiciales, narcos, jóvenes, ancianos, etcétera) hablan como los trajeados y encorbatados clasemedieros?
El debate no pasó de ahí. El dentista volvió a salir del auditorio, sin darse por aludido, y continuó el desarrollo del Tercer Festival Internacional de Letras “Jaime Sabines”, en el Centro Cultural de Tuxtla Gutiérrez, con la participación de Luis Cabrera Delgado, escritor cubano. Carlos Miranda moderó la mesa.
A la salida hubiera querido platicar con el dentista, reportearlo, pero él estaba charlando con un escritor puertorriqueño. De pie ambos, al socaire de una pared blanca. Un camarógrafo los filmaba.
GARBANZOS DE A LIBRO
Carlos Montemayor
Novelista, no cuentista,
gracias a Juan Rulfo
Cuando el padre obligaba a Carlos Montemayor a leer en voz alta El Quijote, para permitirle salir a la calle a jugar con sus amiguitos, ninguno de los dos imaginó que años después él optaría por la literatura y no por la abogacía. Se recibió pero nunca ejerció. Convencido el padre dio su aprobación, pero a cambio iba a leer antes que nadie lo escrito por el hijo y corregirlo. Cierta vez, Carlos Montemayor le llevó un cuento a Juan Rulfo, y de la cita salió convencido de que su talento era para la novela. Del autor nacido en Parral, Chihuahua (), sus libros más vendidos son “Minas del retorno” y “Guerra en el paraíso”. Esta última considerada por los críticos como su obra maestra. Ahora le han concedido el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009. En su entrevista con Érika P. Bucio para El Reforma, Carlos Montemayor reveló que Juan Rulfo le reprochaba su cercanía con Juan José Arreola y su admiración por Borges.
LOS GARBANZOS
Después de escribir y publicar su libro de 13 cuentos “Firmado con un klínex”, Elmer Mendoza (Culiacán 1949) dijo que se descubrió novelista porque las historias cortas le cuestan mucho escribirlas. La tenacidad, la corrección te pueden dar una historia poderosa y en el cuento la base es lo primero que escribes, agregó... Herminia Alemañy (Chicago, 1961) impartirá un curso en la UNAM sobre la novela de la revolución mexicana, para lo cual lleva leídas treinta novelas... “Dentro de un determinado momento vendrá la liberación masculina porque estaban muy creídos de que tenían el mundo por naturaleza y ahora una mayoría de los puestos están ocupados por mujeres”, declaró Edgardo Nieves (Puerto Rico, 1957), quien estuvo en el Tercer Festival de Letras Jaime Sabines, en Tuxtla Gutiérrez Chiapas... El ensayista Heriberto Yépez escribió que los tres principales libros publicados en el 2009 son: “La pista de hielo”, de Roberto Bolaño (Anagrama); “La gramática del tiempo”, de Leonardo Da Jandra (Almadía), y Cuentos completos”, de Édgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar. Acuse de recibo: “Querida Zoelia”, de Luis Cabrera Delgado (Capiro, de Santa Clara, Cuba), con prólogo de Joel Franz Rosell.
29 de diciembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Preguntas para don Diablo
El tema “ya valió”, amigo don Diablo. Vi ayer las fotos y hoy leí la explicación de los marinos luego de mandarte por correo mis preguntas. Tu explicación es justo lo que el leeperiódicos interpreta porque hasta ayer eran mensajes entre las bandas del hampa. Tras la intervención de los marinos, resultó extraño ver en las fotos la bajada de pantalones y los billetes sobre el cadáver. Fueron los forenses de Morelos, informó ya la procuraduría. La extrañeza debiera mantenerse pues hay narcos policías o policías narcos. Es decir, ¿esos forenses bajapantalones trabajan para judiciales que trabajan para una banda enemiga del jefe de jefes? Es posible.
Las matanzas entre pandillas deben presentar peculiaridades truculentas impublicables. Así, un leeperiódicos se hace numerosas preguntas ante la información abundante y dispersa. Por ejemplo, las narcomantas. ¿Cómo se ha dado el caso sin que los pesquen in fragantti? Porque las cuelgan custodiados por policías a sueldo del narco, sabes ahora.
Para entender por qué intervino la Marina, el lector debe expurgar las notas informativas. Mientras, te preguntas: ¿Qué hace la Marina lejos de las costas? ¿Desplazándose a bordo de vehículos, no de embarcaciones? ¿Te imaginas a la tropa surcando los mares en vehículos? ¿Por qué llevan uniformes oscuros como los soldados y no de marinos? Porque a los federales se les perdió la confianza, lees por ahí.
Durante el apogeo tecnológico de las comunicaciones estamos cada vez menos informados. Abundan en el ciberespacio textos desarticulados y sin verosimilitud. Escriben y opinan a mansalva. ¿Esquiroles gratis? Los anónimos proliferan y es una hazaña poner en claro cualquier tema de interés. Tarea para jovenazos con todo el tiempo del mundo. ¿Saldrán de ahí millones de lectores, de pantalla o de prensa?
Se necesita algo aparte de la defensa del lector. Un programa de compu que procese boletines, información, declaraciones, etcétera. Con el resultado de cuartilla y media, tres mil caracteres; dos cuartillas, cuatro mil caracteres para un caso como este. Sin adjetivos ni adverbios ni siglas ni cargos rimbombantes. Traducir al cristiano, dirían los maestros, la abominable jerga de las fuentes informativas. ¿Los judiciales son ahora policías ministeriales? ¿Se le dice arma de cargo porque la cargan? A una detención se le llama ahora aseguramiento. Allá ellos. Pero ¿hacernos cómplices?
GARBANZOS DE A LIBRO
Javier Cercas
Por qué los buenos escritores
decepcionan al conocerlos en persona
El escritor español Javier Cercas, autor del superventas “Soldados de Salamina”, escribe: “Los grandes escritores escriben páginas malísimas, porque cuando mejor es un escritor peor es capaz de escribir, y por eso decía Chesterton que se podría escribir el peor libro del mundo seleccionando pasajes de los mejores escritores del mundo... Escribir es escribir contra el cliché, porque consiste en proponer una visión de la realidad no contaminada por la costumbre (...) El escritor prefiere a menudo ser original o ingenioso que ser veraz, porque la verdad es evidente con frecuencia y casi siempre es aburrida... La biografía auténtica de un escritor es su bibliografía, porque el auténtico yo del escritor no es el yo social sino el yo literario (...) De ahí que en general sea conveniente evitar la compañía de los escritores cuya obra se admira: lo habitual es que decepcionen, y si no decepcionan mal asunto, significa que no han invertido todo su talento y su inteligencia en su obra y que su yo social es superior a su yo literario y que podrían ser mejor escritores de lo que son y que en consecuencia tal vez no merecen nuestra admiración, porque un escritor que no llega a ser el mejor escritor que puede ser no es un gran escritor”. El País Semanal publica (13.12.2009) el texto de Javier Cercas.
LOS GARBANZOS
Dierciséis obras de teatro de Elena Garro aparecen en el segundo tomo de sus Obras reunidas, que publica el Fondo de Cultura Económica (FCE), con prefacio de Patricia Rosas Lopátegui... El mexicano Yuri Herrera (Atocpan, 1970) obtuvo el premio “Otras voces, otros ámbitos”, que se otorga a obra publicada, por su novela “Trabajos del reino” (Periférica). La tienda El Corte Inglés de España patrocina el premio, que consiste en la promoción del libro ganador... “Los dirigentes obreros son charros y corruptos porque están debajo de un gobierno corrupto que los corrompe a ellos”, declaró Elena Poniatowska, a propósito de la presentación de las Obras de Demetrio Vallejo, editado por la Sociedad Cooperativa de Trabajadores Pascual. Se trata de artículos publicados por el líder ferrocarrilero en las revistas Siempre! y Política. Además 200 cartas y 300 fotografías. Elena Poniatowska dijo que Vallejo está a la altura de Emiliano Zapata.- Acuse de Recibo: Rervista de la Universidad (número 70, diciembre 2009) que dirige Ignacio Solares, con las firmas de David Huerta, Gonzalo Celorio, Julio Ortega, Elsa Cross, Josefina Estrada, Carlos Martínez Asaad, Guillermo Hurtado, Rafael Lemus, Fernando de Ita, Octavio Ortiz Gómez, Ricardo Yáñez, Sergio Raúl Arroyo, Adolfo Castañón, Eduardo Antonio Parra, Aline Petterson, Esther Seligson y un reportaje gráfico de Rafael Cauduro.
Preguntas para don Diablo
El tema “ya valió”, amigo don Diablo. Vi ayer las fotos y hoy leí la explicación de los marinos luego de mandarte por correo mis preguntas. Tu explicación es justo lo que el leeperiódicos interpreta porque hasta ayer eran mensajes entre las bandas del hampa. Tras la intervención de los marinos, resultó extraño ver en las fotos la bajada de pantalones y los billetes sobre el cadáver. Fueron los forenses de Morelos, informó ya la procuraduría. La extrañeza debiera mantenerse pues hay narcos policías o policías narcos. Es decir, ¿esos forenses bajapantalones trabajan para judiciales que trabajan para una banda enemiga del jefe de jefes? Es posible.
Las matanzas entre pandillas deben presentar peculiaridades truculentas impublicables. Así, un leeperiódicos se hace numerosas preguntas ante la información abundante y dispersa. Por ejemplo, las narcomantas. ¿Cómo se ha dado el caso sin que los pesquen in fragantti? Porque las cuelgan custodiados por policías a sueldo del narco, sabes ahora.
Para entender por qué intervino la Marina, el lector debe expurgar las notas informativas. Mientras, te preguntas: ¿Qué hace la Marina lejos de las costas? ¿Desplazándose a bordo de vehículos, no de embarcaciones? ¿Te imaginas a la tropa surcando los mares en vehículos? ¿Por qué llevan uniformes oscuros como los soldados y no de marinos? Porque a los federales se les perdió la confianza, lees por ahí.
Durante el apogeo tecnológico de las comunicaciones estamos cada vez menos informados. Abundan en el ciberespacio textos desarticulados y sin verosimilitud. Escriben y opinan a mansalva. ¿Esquiroles gratis? Los anónimos proliferan y es una hazaña poner en claro cualquier tema de interés. Tarea para jovenazos con todo el tiempo del mundo. ¿Saldrán de ahí millones de lectores, de pantalla o de prensa?
Se necesita algo aparte de la defensa del lector. Un programa de compu que procese boletines, información, declaraciones, etcétera. Con el resultado de cuartilla y media, tres mil caracteres; dos cuartillas, cuatro mil caracteres para un caso como este. Sin adjetivos ni adverbios ni siglas ni cargos rimbombantes. Traducir al cristiano, dirían los maestros, la abominable jerga de las fuentes informativas. ¿Los judiciales son ahora policías ministeriales? ¿Se le dice arma de cargo porque la cargan? A una detención se le llama ahora aseguramiento. Allá ellos. Pero ¿hacernos cómplices?
GARBANZOS DE A LIBRO
Javier Cercas
Por qué los buenos escritores
decepcionan al conocerlos en persona
El escritor español Javier Cercas, autor del superventas “Soldados de Salamina”, escribe: “Los grandes escritores escriben páginas malísimas, porque cuando mejor es un escritor peor es capaz de escribir, y por eso decía Chesterton que se podría escribir el peor libro del mundo seleccionando pasajes de los mejores escritores del mundo... Escribir es escribir contra el cliché, porque consiste en proponer una visión de la realidad no contaminada por la costumbre (...) El escritor prefiere a menudo ser original o ingenioso que ser veraz, porque la verdad es evidente con frecuencia y casi siempre es aburrida... La biografía auténtica de un escritor es su bibliografía, porque el auténtico yo del escritor no es el yo social sino el yo literario (...) De ahí que en general sea conveniente evitar la compañía de los escritores cuya obra se admira: lo habitual es que decepcionen, y si no decepcionan mal asunto, significa que no han invertido todo su talento y su inteligencia en su obra y que su yo social es superior a su yo literario y que podrían ser mejor escritores de lo que son y que en consecuencia tal vez no merecen nuestra admiración, porque un escritor que no llega a ser el mejor escritor que puede ser no es un gran escritor”. El País Semanal publica (13.12.2009) el texto de Javier Cercas.
LOS GARBANZOS
Dierciséis obras de teatro de Elena Garro aparecen en el segundo tomo de sus Obras reunidas, que publica el Fondo de Cultura Económica (FCE), con prefacio de Patricia Rosas Lopátegui... El mexicano Yuri Herrera (Atocpan, 1970) obtuvo el premio “Otras voces, otros ámbitos”, que se otorga a obra publicada, por su novela “Trabajos del reino” (Periférica). La tienda El Corte Inglés de España patrocina el premio, que consiste en la promoción del libro ganador... “Los dirigentes obreros son charros y corruptos porque están debajo de un gobierno corrupto que los corrompe a ellos”, declaró Elena Poniatowska, a propósito de la presentación de las Obras de Demetrio Vallejo, editado por la Sociedad Cooperativa de Trabajadores Pascual. Se trata de artículos publicados por el líder ferrocarrilero en las revistas Siempre! y Política. Además 200 cartas y 300 fotografías. Elena Poniatowska dijo que Vallejo está a la altura de Emiliano Zapata.- Acuse de Recibo: Rervista de la Universidad (número 70, diciembre 2009) que dirige Ignacio Solares, con las firmas de David Huerta, Gonzalo Celorio, Julio Ortega, Elsa Cross, Josefina Estrada, Carlos Martínez Asaad, Guillermo Hurtado, Rafael Lemus, Fernando de Ita, Octavio Ortiz Gómez, Ricardo Yáñez, Sergio Raúl Arroyo, Adolfo Castañón, Eduardo Antonio Parra, Aline Petterson, Esther Seligson y un reportaje gráfico de Rafael Cauduro.
23 de diciembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Si fueran normales estarían locos
Qué bueno que te gustó el texto sobre la lectura, Gonzalí. Eso me ha dado cierta seguridad para leerlo en público. Petunia le halló dos, tres gazapos y los corregí. Ella debe estar harta de mis mafufadas. Su trabajo de editora la profesionalizó. Está obligada a decir la verdad. De pronto es sañuda, y no espero otra cosa.
La inseguridad es buena en la escritura, dicen. ¿Para qué? No tiene chiste. Es decir consiguieron hacerme inseguro a cinturonazos y a punta de coscorrones en la adolescencia. ¿Por qué no serlo al escribir? Si lees una página redonda de tus autores consentidos te emocionas, pero te abates. ¿Cuándo podré crear algo así?, preguntas.
Mi texto pudo llamarse “Apuntes de un lector sobre la droga de la lectura y de cómo hacerse adicto”, y agregarle mil cuartillas. Debo contenerme. Imagínate la aversión de muchos con argumentos para no leer. Por ejemplo, ir a bordo de un vehículo caza-baches. Pero yo separo lo importante del diario y leo las notas más pequeñas.
Envidio a quienes tienen mucha vida interna. Si no leen, piensan. Pero ¿yo no pienso? Si tenemos sesenta mil pensamientos al día, quizá piense menos por leer ajeno. Lo prefiero a pensar... ¿en qué? Sólo urdiendo pensamientos portentosos como para, en lugar de crear historias, descubrir la cura de la calvicie o el té de viagra.
Debo ser selectivo.
En los años cincuenta, un peluquero, Braulio Requena, mataba el tiempo viendo pasar a la gente y actuaba como precursor de los “viene viene”. Lo malo no era su actitud ociosa, sino perder el tiempo observándolo. Leía un diario o revista y levantaba la vista cuando él, con voz rasposa, aunque amable, decía: ¡Ahí nomás, cochero! Quisiera recrear esa escena si llega la idea. Te abstienes de escribir tus ocurrencias completas si no recibes el impulso repentino con la orden y el latigazo para teclearlo.
Se trata del envión que catapulta a banqueros y a políticos transas, a los boxeadores para noquear al rival, a los guerreros para vencer al enemigo. Incluso a los ladrones si perpetran robos de alto riesgo. Primero la adrenalina y enseguida las endorfinas. ¿Cómo le hace la gente normal para vivir sin leer ni transar ni boxear ni robar? Si fueran normales estarían locos, dicen. Filósofos o psicólogos se encargarán de acuñar el neologismo en sustitución de “normal”.
GARBANZOS DE A LIBRO
Claudia Posadas
“Podría hacer uso
de la policía cibernética”
“Utilizaré el dinero para sobrevivir”, declaró Claudia Posadas, tras recibir el Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines por su poemario “Conoce los caminos”. Claudia Posadas dijo que estudiaba con abogados de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM) una demanda por difamación contra varios internautas que pusieron en tela de duda el cumplimiento de los requisitos para concursar en ese Premio. La denuncia se presentaría en la comandancia de la Policía Cibernética del Distrito Federal (gic@pgjdf.gob.mx). La autora dijo que los correos electrónicos en los cuales pretendieron descalificarla fueron enviados por colegas a los cuales sin duda la crisis los ha afectado. El premio está dotado de 100 mil pesos. La directora del Consejo Estatal para la Cultura de las Artes (Coneculta-Chiapas), Jane Guadalupe de la Cruz Palacios, entregó el premio y un diploma en la clausura del Tercer Encuentro Internacional de Escritores “Jaime Sabines”, efectuado en Chiapa de Corzo. Las conferencias y mesas del Encuentro fueron en el Centro Cultural “Jaime Sabines”, a cargo de Blanca Margarita Alegría, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, del 7 al 11 de diciembre.
LOS GARBANZOS
A propósito de los 50 años del fallecimiento de Alfonso Reyes (1889-1959), aparecerán los primeros tres tomos, de siete, de su diario personal, editado por el Fondo de Cultura Económica (FCE). El libro “La experiencia literaria y otros ensayos” (Fundación Banco de Santander) con retratos, semblanzas, crónicas y cartas, seleccionadas por Jordi Gracia, será editado en España... Eva Gabrielsson, viuda del escritor noruego Stieg Larsson, rechazó la oferta de su suegro y de su cuñado de casi tres millones de dólares y formar parte de una empresa para manejar el legado del autor de la trilogía Millennium, de cuyos libros se han vendido 20 millones de ejemplares. Eva quiere manejar ella sola el legado... Antonio Muñoz Molina explicó que vive varios meses del año en Nueva York, porque le gusta poner distancia de España, donde “estamos muy apretaos” y que le desagrada ser un personaje público. Acaba de publicar “La noche de los tiempos” (Seix Barral), de 958 páginas. Trata de la guerra civil española y del exilio... Acuse de recibo: “Ciudad quebrada”, de Humberto Musacchio, editado por el gobierno del DF. En el prólogo, el autor escribe: “En medio de tan enorme desgracia (el terremoto de 1985), aquella sociedad decidió levantarse y se organizó papara el rescate de los sobrevivientes y para desenterrar a sus muertos”.
Si fueran normales estarían locos
Qué bueno que te gustó el texto sobre la lectura, Gonzalí. Eso me ha dado cierta seguridad para leerlo en público. Petunia le halló dos, tres gazapos y los corregí. Ella debe estar harta de mis mafufadas. Su trabajo de editora la profesionalizó. Está obligada a decir la verdad. De pronto es sañuda, y no espero otra cosa.
La inseguridad es buena en la escritura, dicen. ¿Para qué? No tiene chiste. Es decir consiguieron hacerme inseguro a cinturonazos y a punta de coscorrones en la adolescencia. ¿Por qué no serlo al escribir? Si lees una página redonda de tus autores consentidos te emocionas, pero te abates. ¿Cuándo podré crear algo así?, preguntas.
Mi texto pudo llamarse “Apuntes de un lector sobre la droga de la lectura y de cómo hacerse adicto”, y agregarle mil cuartillas. Debo contenerme. Imagínate la aversión de muchos con argumentos para no leer. Por ejemplo, ir a bordo de un vehículo caza-baches. Pero yo separo lo importante del diario y leo las notas más pequeñas.
Envidio a quienes tienen mucha vida interna. Si no leen, piensan. Pero ¿yo no pienso? Si tenemos sesenta mil pensamientos al día, quizá piense menos por leer ajeno. Lo prefiero a pensar... ¿en qué? Sólo urdiendo pensamientos portentosos como para, en lugar de crear historias, descubrir la cura de la calvicie o el té de viagra.
Debo ser selectivo.
En los años cincuenta, un peluquero, Braulio Requena, mataba el tiempo viendo pasar a la gente y actuaba como precursor de los “viene viene”. Lo malo no era su actitud ociosa, sino perder el tiempo observándolo. Leía un diario o revista y levantaba la vista cuando él, con voz rasposa, aunque amable, decía: ¡Ahí nomás, cochero! Quisiera recrear esa escena si llega la idea. Te abstienes de escribir tus ocurrencias completas si no recibes el impulso repentino con la orden y el latigazo para teclearlo.
Se trata del envión que catapulta a banqueros y a políticos transas, a los boxeadores para noquear al rival, a los guerreros para vencer al enemigo. Incluso a los ladrones si perpetran robos de alto riesgo. Primero la adrenalina y enseguida las endorfinas. ¿Cómo le hace la gente normal para vivir sin leer ni transar ni boxear ni robar? Si fueran normales estarían locos, dicen. Filósofos o psicólogos se encargarán de acuñar el neologismo en sustitución de “normal”.
GARBANZOS DE A LIBRO
Claudia Posadas
“Podría hacer uso
de la policía cibernética”
“Utilizaré el dinero para sobrevivir”, declaró Claudia Posadas, tras recibir el Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines por su poemario “Conoce los caminos”. Claudia Posadas dijo que estudiaba con abogados de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM) una demanda por difamación contra varios internautas que pusieron en tela de duda el cumplimiento de los requisitos para concursar en ese Premio. La denuncia se presentaría en la comandancia de la Policía Cibernética del Distrito Federal (gic@pgjdf.gob.mx). La autora dijo que los correos electrónicos en los cuales pretendieron descalificarla fueron enviados por colegas a los cuales sin duda la crisis los ha afectado. El premio está dotado de 100 mil pesos. La directora del Consejo Estatal para la Cultura de las Artes (Coneculta-Chiapas), Jane Guadalupe de la Cruz Palacios, entregó el premio y un diploma en la clausura del Tercer Encuentro Internacional de Escritores “Jaime Sabines”, efectuado en Chiapa de Corzo. Las conferencias y mesas del Encuentro fueron en el Centro Cultural “Jaime Sabines”, a cargo de Blanca Margarita Alegría, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, del 7 al 11 de diciembre.
LOS GARBANZOS
A propósito de los 50 años del fallecimiento de Alfonso Reyes (1889-1959), aparecerán los primeros tres tomos, de siete, de su diario personal, editado por el Fondo de Cultura Económica (FCE). El libro “La experiencia literaria y otros ensayos” (Fundación Banco de Santander) con retratos, semblanzas, crónicas y cartas, seleccionadas por Jordi Gracia, será editado en España... Eva Gabrielsson, viuda del escritor noruego Stieg Larsson, rechazó la oferta de su suegro y de su cuñado de casi tres millones de dólares y formar parte de una empresa para manejar el legado del autor de la trilogía Millennium, de cuyos libros se han vendido 20 millones de ejemplares. Eva quiere manejar ella sola el legado... Antonio Muñoz Molina explicó que vive varios meses del año en Nueva York, porque le gusta poner distancia de España, donde “estamos muy apretaos” y que le desagrada ser un personaje público. Acaba de publicar “La noche de los tiempos” (Seix Barral), de 958 páginas. Trata de la guerra civil española y del exilio... Acuse de recibo: “Ciudad quebrada”, de Humberto Musacchio, editado por el gobierno del DF. En el prólogo, el autor escribe: “En medio de tan enorme desgracia (el terremoto de 1985), aquella sociedad decidió levantarse y se organizó papara el rescate de los sobrevivientes y para desenterrar a sus muertos”.
15 de diciembre de 2009
El narrador y la lectura*
A veces me pregunto cómo puede contribuir un contador de historias, cortas o largas, a que aumente el número de lectores en un país donde se lee medio libro al año, en promedio, según los pesimistas. La pregunta ha surgido a raíz de los numerosos programas gubernamentales y de la gran cantidad de artículos y de ensayos publicados, en los cuales se analiza el problema y se proponen soluciones. La contribución del narrador está en escribir bien, opino.
Esta opinión podría parecer simplista pero el oficio implica cientos o miles de tomas de decisiones, de las cuales depende que el texto sea legible, original y disfrutable. Si hace pensar al lector, aparte de entretenerlo, el propósito se logra, cuando menos el mío. Un aspirante a narrador escribió un cuento de dragones. Le pregunté qué sabía de dragones, para enterarme de si cumplía con el requisito elemental de dominar el tema. Un dragón es un dragón, contestó seguro de sí mismo. Pero él sabía de dragones tanto como yo de ornitorrincos.
Muchos libros no se leen o se dejan a la mitad porque están rebosantes de fallas. El llamado lector inocente ignora cuáles son las razones, pero quien escribe y publica está obligado a saberlo. El libro debiera estar a la altura de los ditirambos de la contraportada. El autor de novelas, cuentos y crónicas, el tapachulteco Víctor Manuel Camposeco, adquirió una novela, animado por lo expuesto en la cuarta de forros. Tras leerla se sintió víctima de un fraude. Pudo acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor, pero se limitó a reenviárselo a la autora con una carta para dejar constancia del timo.
Desde luego esto no denota que yo sea el mejor. Quizá sea malo o regular. Pero hago hasta lo imposible por escribir bien. Uno aprende a escribir cada libro. Desde luego, a lo largo de mis años de lector he leído libros que debí tirar a la basura, para no perder tiempo... Exagero, porque mi compañera tiene un baúl, tamaño refrigerador, donde echamos esos volúmenes y en cada crisis acaban en una librería de saldos.
Cuando uno se atreve a cuestionar esta clase de errores, digamos la sintaxis, de inmediato brinca un colega, bisturí de la envidia en mano, para destazar tu escrito. No hay texto perfecto, sabía Borges. Él dejaba por ahí dos o tres gazapos, dijo, para demostrar que ese texto lo había escrito un ser humano. Quizá curándose en salud, je je.
Cualquiera goza escribiendo, declaró Truman Capote. Pero escribir bien implica un esfuerzo descomunal. Ahora, como tercer paso, siempre de acuerdo con el autor de “A sangre fría”, crear arte reclama férrea voluntad sobrehumana.
Hay autores que exigen esfuerzos extras del lector porque según ellos escriben profundo. Es posible. Se les da el beneficio de la duda. Pero muchos de ellos exhiben sin rubor una sintaxis confusa. Hay quienes dicen ¿cuál es el problema?, relee dos, tres veces la frase. Es decir, hazle el trabajo al autor negligente y apático. He intentado el experimento incluso con autores consagrados, desentrañando, por ejemplo, una frase dentro de una frase dentro de otra frase. Masoquista, he reescrito las tres frases en mi libreta de anotaciones, para calibrar el grado de mi falta de concentración y de mi falta de energía mental. Quiero convencerme y caer prosternado ante semejante genio. He puesto las frases de todas las maneras posibles, una al principio y dos enseguida. Estas dos antes de aquella, etcétera. Termino por confirmarlo, se trata de un papasal tamaño volcán Tacaná.
Pero ¿cómo ven aquella explicación según la cual te recomiendan un libro, cuyas primeras veinte o cincuenta páginas son aburridas o incomprensibles pero, entre comillas, luego se pone muy bien? Ese autor hacía caso omiso de la técnica de Juan Rulfo, destruir las primeras cuartillas.
El desaparecido Jorge Ibargüengoitia tardaba tres años en escribir una novela y sus lectores la leían en tres horas, declaró con sarcasmo. La paisana Claudia Guillén dijo para eso trabajo, para hacerle placenteras al lector las historias.
Los chamacos, los adolescentes, se saltan partes de una historia porque no entienden, o por las descripciones demasiado prolijas. Así lo aconseja Borges. El problema no es del lector, cuenta Bioy Casares que opinaba su colega y maestro, en el mamotreto de mil seiscientas sesenta y tres páginas, titulado Borges. El problema es del autor.
Yo trato de hacerlo. Saltarme los pasajes enredados. Pero no puedo. Siempre he tenido ese problema. Si no entiendo, pregunto. A veces me doy por vencido y, luego de tres preguntas con tres respuestas incomprensibles para mí, suspendo el interrogatorio. Temo fastidiar a mi interlocutor. En la lectura si dejo de lado frases o párrafos inextricables, podría perder claves de la historia y no entender el final. Un amigo, el colega Hugo del Río, lee los libros de principio a fin, tengan buena o pésima sintaxis, sean de excelente, regular o mala calidad literaria. Cierta vez estaba quejándose de lo mal que escribía un autor. ¿Lo abandonaste?, le pregunté. ¿Lo tiraste a la basura? No, dijo él. Soy de Monterrey, no se te olvide.
En el primer mundo el fenómeno también se ha ventilado. El escritor húngaro Sándor Márai, en su libro Diarios 1984-1989, cita una opinión de Pascal. Cuando al filósofo y matemático le decían que alguien estaba escribiendo un libro, no preguntaba si esa persona escribía bien, preguntaba si era un caballero. ¿Por qué? Porque nadie que no sea un caballero emprende un trabajo desconocido, respondía Pascal. ¿Cómo traducir eso en el tercer mundo? ¿Hay caballeros en este mundo, el nuestro, donde hasta el capitalismo es salvaje? ¿Donde los empresarios y los políticos, dominando el monopolio de los poderes fácticos, se enriquecen a lo bestia? Es un tema ajeno para un reportero y narrador. Que lo analicen los intelectuales, con buena sintaxis, espero.
Rumiando el asunto me he preguntado ¿por qué todo el mundo debe tener gusto por la lectura? Es cierto que mucchas personas son lectores en potencia, pero lo ignoran porque jamás han tenido libros a la mano, aparte de los textos escolares. También porque no se les ha desarrollado la adicción, cuyo único efecto secundario, en ciertos casos, es el de experimentar a continuación las ganas frenéticas de escribir. Si ustedes, como yo, nunca han sentido ganas de ser astronautas o corredores de bolsa, o diputados, ¿por qué todos deben aficionarse por decreto a la lectura? Hay quienes, dice Robert Louis Stevenson, apenas leen periódicos, porque carecen del don de la lectura, de la gracia para leer libros También hay quienes detestan leer novelas o cuentos de ficción. ¿Porque les resultan historias inverosímiles? ¿O porque están desprovistos de imaginación?
Ahora con el descubrimiento de los llamados soportes electrónicos crecerá el número de lectores, intuyo. Adolescentes y jóvenes, y dos o tres contemporáneos míos, escriben y leen más en teclados y en pantallas, que los adolescentes de mi época. ¿Cuántos de ellos saltarán a los libros electrónicos? Muchos, espero.
Respecto a mí, ardo en deseos de tener en la mano un libro de esos, con mis autores preferidos capturados en su interior. Ya no leeré junto a mi compu a fin de buscar el significado de alguna palabra en el diccionario de la Real Academia Española, o anotarlas o subrayarla y buscarla después en cualesquiera de mis diccionarios. A veces acumulo palabras en mi libreta de apuntes, y termino por olvidarlas debido a la falta de tiempo. Ahora pulsaré una tecla y entraré al diccionario del llamado Kindle. Por cierto según mi diccionario inglés-español la palabra kindle significa encender, iluminar, inflamar, arder, etcétera.
Gracias al libro electrónico ya no experimentaré el desaliento al ver los párrafos sin sangría o la letra diminuta. Haré las adecuaciones a mi gusto. Si me canso de la vista por la lectura, una voz seguirá leyéndome. Espero que haya voces femeninas.
En síntesis espero que el editor no sea el enemigo número uno del lector y del autor, que haga su trabajo con buena tipografía, papel apropiado, diseño útil no bonito y, si estético, mejor; que el libro no se convierta en un mazo de barajas; que promueva la lectura y mis libros lleguen a todas las librerías. En cuanto al librero, que contrate empleados capaces de orientar a los lectores y de clasificar de manera correcta los libros. Mi libro titulado Morir de periodismo, una historia larga, un mamotreto, recién aparecido está en el apartado de Comunicación.
El autor, con diez por ciento de las utilidades en la venta de cada ejemplar, escribe el libro y los desvergonzados también el texto de la cuarta de forros, cuyo pago se ahorra el editor. Además corrige las pruebas, lo promueve, consigue entrevistas, etcétera. ¿Por qué hacerle el trabajo a los otros? Muchos confunden ayuda con obligación. Cada chango a su mecate, dijo Tarzán. Ciertos editores pagan las regalías en especie, es decir, con los propios libros del autor. Yo no podría subir al Metro a venderlos porque estoy contra el ruido. Es imposible leer a gusto en un vagón si le ponen a uno, frente a la nariz, una mochila con la bocina integrada. El vómito de música estridente aviva mi neurosis y me sacude la sesera. Acabo de pagar el registro de derechos de autor, para recibir las regalías en libros de un título mío. Pagas por tus propios libros.
A veces me preguntan ¿por qué te quejas?, ¿por qué no vendes naranjas o te postulas a una diputación? Como periodista, critico, y como narrador, comprendo, les contesto. También recuerdo a Stevenson en este renglón. La paga está en el trabajo, escribió él, y los editores lo saben, y aunque no lo sepan.
En cuanto empecé a escribir ya no me detuve y cuando le leí a Faulkner que nada destruye al buen escritor y que, entre comillas, lo único que puede alterarlo es la muerte, díjeme que me dije un día daré los últimos teclazos con la frente.
*
Palabras de MAC, reportero y narrador, en el Tercer Festival Internacional de Letras “Jaime Sabines”, efectuado del 8 al 11 de diciembre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
A veces me pregunto cómo puede contribuir un contador de historias, cortas o largas, a que aumente el número de lectores en un país donde se lee medio libro al año, en promedio, según los pesimistas. La pregunta ha surgido a raíz de los numerosos programas gubernamentales y de la gran cantidad de artículos y de ensayos publicados, en los cuales se analiza el problema y se proponen soluciones. La contribución del narrador está en escribir bien, opino.
Esta opinión podría parecer simplista pero el oficio implica cientos o miles de tomas de decisiones, de las cuales depende que el texto sea legible, original y disfrutable. Si hace pensar al lector, aparte de entretenerlo, el propósito se logra, cuando menos el mío. Un aspirante a narrador escribió un cuento de dragones. Le pregunté qué sabía de dragones, para enterarme de si cumplía con el requisito elemental de dominar el tema. Un dragón es un dragón, contestó seguro de sí mismo. Pero él sabía de dragones tanto como yo de ornitorrincos.
Muchos libros no se leen o se dejan a la mitad porque están rebosantes de fallas. El llamado lector inocente ignora cuáles son las razones, pero quien escribe y publica está obligado a saberlo. El libro debiera estar a la altura de los ditirambos de la contraportada. El autor de novelas, cuentos y crónicas, el tapachulteco Víctor Manuel Camposeco, adquirió una novela, animado por lo expuesto en la cuarta de forros. Tras leerla se sintió víctima de un fraude. Pudo acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor, pero se limitó a reenviárselo a la autora con una carta para dejar constancia del timo.
Desde luego esto no denota que yo sea el mejor. Quizá sea malo o regular. Pero hago hasta lo imposible por escribir bien. Uno aprende a escribir cada libro. Desde luego, a lo largo de mis años de lector he leído libros que debí tirar a la basura, para no perder tiempo... Exagero, porque mi compañera tiene un baúl, tamaño refrigerador, donde echamos esos volúmenes y en cada crisis acaban en una librería de saldos.
Cuando uno se atreve a cuestionar esta clase de errores, digamos la sintaxis, de inmediato brinca un colega, bisturí de la envidia en mano, para destazar tu escrito. No hay texto perfecto, sabía Borges. Él dejaba por ahí dos o tres gazapos, dijo, para demostrar que ese texto lo había escrito un ser humano. Quizá curándose en salud, je je.
Cualquiera goza escribiendo, declaró Truman Capote. Pero escribir bien implica un esfuerzo descomunal. Ahora, como tercer paso, siempre de acuerdo con el autor de “A sangre fría”, crear arte reclama férrea voluntad sobrehumana.
Hay autores que exigen esfuerzos extras del lector porque según ellos escriben profundo. Es posible. Se les da el beneficio de la duda. Pero muchos de ellos exhiben sin rubor una sintaxis confusa. Hay quienes dicen ¿cuál es el problema?, relee dos, tres veces la frase. Es decir, hazle el trabajo al autor negligente y apático. He intentado el experimento incluso con autores consagrados, desentrañando, por ejemplo, una frase dentro de una frase dentro de otra frase. Masoquista, he reescrito las tres frases en mi libreta de anotaciones, para calibrar el grado de mi falta de concentración y de mi falta de energía mental. Quiero convencerme y caer prosternado ante semejante genio. He puesto las frases de todas las maneras posibles, una al principio y dos enseguida. Estas dos antes de aquella, etcétera. Termino por confirmarlo, se trata de un papasal tamaño volcán Tacaná.
Pero ¿cómo ven aquella explicación según la cual te recomiendan un libro, cuyas primeras veinte o cincuenta páginas son aburridas o incomprensibles pero, entre comillas, luego se pone muy bien? Ese autor hacía caso omiso de la técnica de Juan Rulfo, destruir las primeras cuartillas.
El desaparecido Jorge Ibargüengoitia tardaba tres años en escribir una novela y sus lectores la leían en tres horas, declaró con sarcasmo. La paisana Claudia Guillén dijo para eso trabajo, para hacerle placenteras al lector las historias.
Los chamacos, los adolescentes, se saltan partes de una historia porque no entienden, o por las descripciones demasiado prolijas. Así lo aconseja Borges. El problema no es del lector, cuenta Bioy Casares que opinaba su colega y maestro, en el mamotreto de mil seiscientas sesenta y tres páginas, titulado Borges. El problema es del autor.
Yo trato de hacerlo. Saltarme los pasajes enredados. Pero no puedo. Siempre he tenido ese problema. Si no entiendo, pregunto. A veces me doy por vencido y, luego de tres preguntas con tres respuestas incomprensibles para mí, suspendo el interrogatorio. Temo fastidiar a mi interlocutor. En la lectura si dejo de lado frases o párrafos inextricables, podría perder claves de la historia y no entender el final. Un amigo, el colega Hugo del Río, lee los libros de principio a fin, tengan buena o pésima sintaxis, sean de excelente, regular o mala calidad literaria. Cierta vez estaba quejándose de lo mal que escribía un autor. ¿Lo abandonaste?, le pregunté. ¿Lo tiraste a la basura? No, dijo él. Soy de Monterrey, no se te olvide.
En el primer mundo el fenómeno también se ha ventilado. El escritor húngaro Sándor Márai, en su libro Diarios 1984-1989, cita una opinión de Pascal. Cuando al filósofo y matemático le decían que alguien estaba escribiendo un libro, no preguntaba si esa persona escribía bien, preguntaba si era un caballero. ¿Por qué? Porque nadie que no sea un caballero emprende un trabajo desconocido, respondía Pascal. ¿Cómo traducir eso en el tercer mundo? ¿Hay caballeros en este mundo, el nuestro, donde hasta el capitalismo es salvaje? ¿Donde los empresarios y los políticos, dominando el monopolio de los poderes fácticos, se enriquecen a lo bestia? Es un tema ajeno para un reportero y narrador. Que lo analicen los intelectuales, con buena sintaxis, espero.
Rumiando el asunto me he preguntado ¿por qué todo el mundo debe tener gusto por la lectura? Es cierto que mucchas personas son lectores en potencia, pero lo ignoran porque jamás han tenido libros a la mano, aparte de los textos escolares. También porque no se les ha desarrollado la adicción, cuyo único efecto secundario, en ciertos casos, es el de experimentar a continuación las ganas frenéticas de escribir. Si ustedes, como yo, nunca han sentido ganas de ser astronautas o corredores de bolsa, o diputados, ¿por qué todos deben aficionarse por decreto a la lectura? Hay quienes, dice Robert Louis Stevenson, apenas leen periódicos, porque carecen del don de la lectura, de la gracia para leer libros También hay quienes detestan leer novelas o cuentos de ficción. ¿Porque les resultan historias inverosímiles? ¿O porque están desprovistos de imaginación?
Ahora con el descubrimiento de los llamados soportes electrónicos crecerá el número de lectores, intuyo. Adolescentes y jóvenes, y dos o tres contemporáneos míos, escriben y leen más en teclados y en pantallas, que los adolescentes de mi época. ¿Cuántos de ellos saltarán a los libros electrónicos? Muchos, espero.
Respecto a mí, ardo en deseos de tener en la mano un libro de esos, con mis autores preferidos capturados en su interior. Ya no leeré junto a mi compu a fin de buscar el significado de alguna palabra en el diccionario de la Real Academia Española, o anotarlas o subrayarla y buscarla después en cualesquiera de mis diccionarios. A veces acumulo palabras en mi libreta de apuntes, y termino por olvidarlas debido a la falta de tiempo. Ahora pulsaré una tecla y entraré al diccionario del llamado Kindle. Por cierto según mi diccionario inglés-español la palabra kindle significa encender, iluminar, inflamar, arder, etcétera.
Gracias al libro electrónico ya no experimentaré el desaliento al ver los párrafos sin sangría o la letra diminuta. Haré las adecuaciones a mi gusto. Si me canso de la vista por la lectura, una voz seguirá leyéndome. Espero que haya voces femeninas.
En síntesis espero que el editor no sea el enemigo número uno del lector y del autor, que haga su trabajo con buena tipografía, papel apropiado, diseño útil no bonito y, si estético, mejor; que el libro no se convierta en un mazo de barajas; que promueva la lectura y mis libros lleguen a todas las librerías. En cuanto al librero, que contrate empleados capaces de orientar a los lectores y de clasificar de manera correcta los libros. Mi libro titulado Morir de periodismo, una historia larga, un mamotreto, recién aparecido está en el apartado de Comunicación.
El autor, con diez por ciento de las utilidades en la venta de cada ejemplar, escribe el libro y los desvergonzados también el texto de la cuarta de forros, cuyo pago se ahorra el editor. Además corrige las pruebas, lo promueve, consigue entrevistas, etcétera. ¿Por qué hacerle el trabajo a los otros? Muchos confunden ayuda con obligación. Cada chango a su mecate, dijo Tarzán. Ciertos editores pagan las regalías en especie, es decir, con los propios libros del autor. Yo no podría subir al Metro a venderlos porque estoy contra el ruido. Es imposible leer a gusto en un vagón si le ponen a uno, frente a la nariz, una mochila con la bocina integrada. El vómito de música estridente aviva mi neurosis y me sacude la sesera. Acabo de pagar el registro de derechos de autor, para recibir las regalías en libros de un título mío. Pagas por tus propios libros.
A veces me preguntan ¿por qué te quejas?, ¿por qué no vendes naranjas o te postulas a una diputación? Como periodista, critico, y como narrador, comprendo, les contesto. También recuerdo a Stevenson en este renglón. La paga está en el trabajo, escribió él, y los editores lo saben, y aunque no lo sepan.
En cuanto empecé a escribir ya no me detuve y cuando le leí a Faulkner que nada destruye al buen escritor y que, entre comillas, lo único que puede alterarlo es la muerte, díjeme que me dije un día daré los últimos teclazos con la frente.
*
Palabras de MAC, reportero y narrador, en el Tercer Festival Internacional de Letras “Jaime Sabines”, efectuado del 8 al 11 de diciembre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
13 de diciembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Las lecciones de Elena Garro
MARCO AURELIO CARBALL0
Con el atrevimiento del treintañero irresponsable, le di a leer un relato a Elena Garro, durante nuestra estancia en Madrid, la de ella y de su hija Helena Paz y la de mi compañera y yo. Le había gustado “Negras eran las boinas”, el título del texto, por tales y cuales razones, me dijo la siguiente vez, pero... ¡Pero! Acuartelé los cinco sentidos presto a escucharla. Los personajes, un piquete de militares, salen mal parados. El autor debe quererlos, me dijo. A los militares les iba muy bien en “Los recuerdos del porvenir”, recordé, si comparamos las situaciones de ellos con los míos.
Esa es una de las grandes lecciones recibidas como autodidacto del oficio narrativo. Lo reflexioné y desde luego le di la razón. Uno debe querer a sus criaturas. Aquella vez, tan atrevido como torpe, Elena preguntó cómo se me había ocurrido la idea. Era de hecho la transcripción más o menos literal de un sueño, le dije. No recuerdo si ella opinó de los sueños, pero es algo en lo cual también reflexiono de vez en vez. Por supuesto, suscribo el acuerdo de no contarlos ni que me los cuenten. Así como en las reuniones se acuerda que nadie hable de ningún caso de asalto a parientes o a amigos. Sin embargo, uno acepta lo excepcional. Excepcional para uno.
Así que les cuento este, con disculpas anticipadas:
Estoy en la planta alta de una enorme casa de muros sólidos y gruesos. Desde un barandal veo el jardín extenso y al fondo una cortina de árboles, como de entrada al bosque. Entonces llega Helena Paz Garro. Ven, ven, dice en susurros. La casa es de su padre Octavio Paz. Ella está de pie ante una puerta. La abre. En medio de la recámara veo una cama grande con el mosquitero descorrido. Elena Garro está recostada leyendo. Lleva un camisón y tiene el cabello lacio y largo y blanco, bien cepillado. Pero... ¿cómo?, balbuceo. Si ella está muerta. No, dijo Helena. Sepultamos un ataúd vacío. Vive alejada del mundo. Mi papá aceptó la idea de esconderla aquí.
En el sueño lo he visto a él de lejos, antes y después de mirar a Elena Garro. No recuerdo los detalles. Sólo aquella escena, asombrosa para mí, a Elena Garro leyendo.
GARBANZOS DE A LIBRO
Alí Chumacero
“Soy un obrero de la palabra escrita”
Habla Alí Chumacero (Acaponeta, Nayarti, 1918): “Fui, desde un principio hombre de letras. Trabajo todavía como corrector de pruebas. No soy un empresario ni un hombre importante. Soy simplemente un obrero de la palabra escrita y la palabra impresa... El noventa y cinco por ciento de mi biblioteca corresponde a libros viejos, antiguos y usados... Un buen lector debe leer de todo y leer diarios y revistas para informarse de lo que está ocurriendo en el mundo. Pero también debe vivir más allá de los libros. La vida es muy hermosa. Hay que gozarla. Hay que verla. Hay que tocarla, olerla y gustarla... El joven escritor es siempre un poeta mejor y mayor que el viejo. Los viejos somos generalmente ridículos escribiendo poesía. Soy el escritor que más tiempo necesita para hacer un poema. El “Responso del peregrino” es uno de los más rápidos porque me llevó cuatro meses terminarlo. Lo considero mi mejor poema, hecho a mi novia que luego sería la madre de mis hijos”. Lo entrevistó Juan Domingo Argüelles para La Jornada Semanal.
LOS GARBANZOS
Juan Carlos Onetti era “un ser desvalido ante la vida, vulnerable, tímido, pero dotado de una gran inteligencia y de una gran cultura literaria aunque no académica”, dijo Mario Vargas Llosa al presentar aquí “El viaje de la ficción” (Alfaguara), un ensayo sobre el escritor uruguayo... Jorge Herralde, director de Anagrama, declaró que la experiencia más incómoda que ha tenido es que Carlos Monsiváis tardó veinte años en enviarle un manuscrito para presentarse al Premio de Ensayo... “Deberíamos leer sólo buenos libros”, sugirió Michael Krüger, editor de la editorial alemana Carl Hanser. “Esto serían mil libros de poesía, cuatrocientos novelas y trescientos libros de filosofía y letras”... En marzo del 2010 estará la versión abreviada (750 páginas) y más barata de la “Nueva gramática de la Real Academia Española”, cuya anterior edición data de 1931. Los 2 tomos con 3, 885 páginas fue presentada el 10 diciembre en Madrid... Acuses de recibo: “Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política” (FCE), de Norberto Bobio, enviado por el licenciado Julio Camelo Martínez.- “Donde muere el caracol”, de Hernán Becerra Pino, Premio de poesía Ydalio Huerta Escalante 2009, con seis sellos editoriales.
Las lecciones de Elena Garro
MARCO AURELIO CARBALL0
Con el atrevimiento del treintañero irresponsable, le di a leer un relato a Elena Garro, durante nuestra estancia en Madrid, la de ella y de su hija Helena Paz y la de mi compañera y yo. Le había gustado “Negras eran las boinas”, el título del texto, por tales y cuales razones, me dijo la siguiente vez, pero... ¡Pero! Acuartelé los cinco sentidos presto a escucharla. Los personajes, un piquete de militares, salen mal parados. El autor debe quererlos, me dijo. A los militares les iba muy bien en “Los recuerdos del porvenir”, recordé, si comparamos las situaciones de ellos con los míos.
Esa es una de las grandes lecciones recibidas como autodidacto del oficio narrativo. Lo reflexioné y desde luego le di la razón. Uno debe querer a sus criaturas. Aquella vez, tan atrevido como torpe, Elena preguntó cómo se me había ocurrido la idea. Era de hecho la transcripción más o menos literal de un sueño, le dije. No recuerdo si ella opinó de los sueños, pero es algo en lo cual también reflexiono de vez en vez. Por supuesto, suscribo el acuerdo de no contarlos ni que me los cuenten. Así como en las reuniones se acuerda que nadie hable de ningún caso de asalto a parientes o a amigos. Sin embargo, uno acepta lo excepcional. Excepcional para uno.
Así que les cuento este, con disculpas anticipadas:
Estoy en la planta alta de una enorme casa de muros sólidos y gruesos. Desde un barandal veo el jardín extenso y al fondo una cortina de árboles, como de entrada al bosque. Entonces llega Helena Paz Garro. Ven, ven, dice en susurros. La casa es de su padre Octavio Paz. Ella está de pie ante una puerta. La abre. En medio de la recámara veo una cama grande con el mosquitero descorrido. Elena Garro está recostada leyendo. Lleva un camisón y tiene el cabello lacio y largo y blanco, bien cepillado. Pero... ¿cómo?, balbuceo. Si ella está muerta. No, dijo Helena. Sepultamos un ataúd vacío. Vive alejada del mundo. Mi papá aceptó la idea de esconderla aquí.
En el sueño lo he visto a él de lejos, antes y después de mirar a Elena Garro. No recuerdo los detalles. Sólo aquella escena, asombrosa para mí, a Elena Garro leyendo.
GARBANZOS DE A LIBRO
Alí Chumacero
“Soy un obrero de la palabra escrita”
Habla Alí Chumacero (Acaponeta, Nayarti, 1918): “Fui, desde un principio hombre de letras. Trabajo todavía como corrector de pruebas. No soy un empresario ni un hombre importante. Soy simplemente un obrero de la palabra escrita y la palabra impresa... El noventa y cinco por ciento de mi biblioteca corresponde a libros viejos, antiguos y usados... Un buen lector debe leer de todo y leer diarios y revistas para informarse de lo que está ocurriendo en el mundo. Pero también debe vivir más allá de los libros. La vida es muy hermosa. Hay que gozarla. Hay que verla. Hay que tocarla, olerla y gustarla... El joven escritor es siempre un poeta mejor y mayor que el viejo. Los viejos somos generalmente ridículos escribiendo poesía. Soy el escritor que más tiempo necesita para hacer un poema. El “Responso del peregrino” es uno de los más rápidos porque me llevó cuatro meses terminarlo. Lo considero mi mejor poema, hecho a mi novia que luego sería la madre de mis hijos”. Lo entrevistó Juan Domingo Argüelles para La Jornada Semanal.
LOS GARBANZOS
Juan Carlos Onetti era “un ser desvalido ante la vida, vulnerable, tímido, pero dotado de una gran inteligencia y de una gran cultura literaria aunque no académica”, dijo Mario Vargas Llosa al presentar aquí “El viaje de la ficción” (Alfaguara), un ensayo sobre el escritor uruguayo... Jorge Herralde, director de Anagrama, declaró que la experiencia más incómoda que ha tenido es que Carlos Monsiváis tardó veinte años en enviarle un manuscrito para presentarse al Premio de Ensayo... “Deberíamos leer sólo buenos libros”, sugirió Michael Krüger, editor de la editorial alemana Carl Hanser. “Esto serían mil libros de poesía, cuatrocientos novelas y trescientos libros de filosofía y letras”... En marzo del 2010 estará la versión abreviada (750 páginas) y más barata de la “Nueva gramática de la Real Academia Española”, cuya anterior edición data de 1931. Los 2 tomos con 3, 885 páginas fue presentada el 10 diciembre en Madrid... Acuses de recibo: “Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política” (FCE), de Norberto Bobio, enviado por el licenciado Julio Camelo Martínez.- “Donde muere el caracol”, de Hernán Becerra Pino, Premio de poesía Ydalio Huerta Escalante 2009, con seis sellos editoriales.
7 de diciembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Fallida sugerencia navideña
Cierta vez, querido amigo, le sugerí a Abelardo Martín que a la infalible botella del regalo navideño le pusiera de base un pequeño “Larús”. Él era jefe de prensa de una empresa poderosa. Abelardo lo había preguntado. No andaba yo de sirimique, de ofrecido. Tenía el hábito de comprar uno de esos diccionarios cada año. Aún deseo un volumen por habitación, así como otros una tele. Entonces eran dos recámaras, sala comedor, baño y cocina. Media docena. Ahora poseo veintitantos y los de Internet, en el mismo número de cuartos.
Abelardo pudo haberme dicho “don’t drink”, algo así como no mames en español. ¿Insinuaría con ese regalo faltas de ortografía de los colegas? Caray. Si mi cuate hubiera dicho ¡adelante!, habría aceptado para mí el de la Real Academia Española o la versión resumida del Corominas. Mi vieja estaba hasta el copete de diccionarios por todas partes. El de la Moliner, el Ideológico, el de psicología, el de mexicanismos, dos o tres de sinónimos, etcétera.
En los setenta, en la sección de Deportes, observaba a un colega, Héctor Walkinshaw. Flaco, hierático, barba a la Abraham Lincoln, amigable. ¿Le escondían el diccionario? ¿Se lo negaban? Iba una docena de veces cada noche a consultarlo a información general. Quién sabe si vivía la etapa según la cual uno busca obsesivo ampliar el vocabulario, o quería aprenderse de memoria el tumbaburros. Le perdí la pista, a Héctor. No he visto ya su firma. Olvidé qué fuentes de información cubría. A lo mejor estaba a cargo del crucigrama y como no había donde situarlo trabajaba en Deportes. Con todo respeto, podría estar hospedado en la Casa de la Risa. Ahí repite de ida y vuelta el pequeño “Larús”, de la A a la Z y de la Z a la A.
Debiera, amigo, rematar con una mención a Abelardo Martín, pero él se retiró de todo. Ahora tiene un despacho. Quisiera visitarlo y husmear en su librero viendo qué diccionarios utiliza. ¿Podría yo enloquecer como el personaje de la novela “El resplandor” y terminar escribiendo sin papel en la máquina? ¿Cómo la hubiera escrito Stephen King ahora que hay compus? Buscaría a Walkinshaw en los diversos pabellones, bien zafado yo, con dos “Laruses” bajo los brazos, uno para él. Pero ¿y si ingreso con camisa de fuerza?
Fallida sugerencia navideña
Cierta vez, querido amigo, le sugerí a Abelardo Martín que a la infalible botella del regalo navideño le pusiera de base un pequeño “Larús”. Él era jefe de prensa de una empresa poderosa. Abelardo lo había preguntado. No andaba yo de sirimique, de ofrecido. Tenía el hábito de comprar uno de esos diccionarios cada año. Aún deseo un volumen por habitación, así como otros una tele. Entonces eran dos recámaras, sala comedor, baño y cocina. Media docena. Ahora poseo veintitantos y los de Internet, en el mismo número de cuartos.
Abelardo pudo haberme dicho “don’t drink”, algo así como no mames en español. ¿Insinuaría con ese regalo faltas de ortografía de los colegas? Caray. Si mi cuate hubiera dicho ¡adelante!, habría aceptado para mí el de la Real Academia Española o la versión resumida del Corominas. Mi vieja estaba hasta el copete de diccionarios por todas partes. El de la Moliner, el Ideológico, el de psicología, el de mexicanismos, dos o tres de sinónimos, etcétera.
En los setenta, en la sección de Deportes, observaba a un colega, Héctor Walkinshaw. Flaco, hierático, barba a la Abraham Lincoln, amigable. ¿Le escondían el diccionario? ¿Se lo negaban? Iba una docena de veces cada noche a consultarlo a información general. Quién sabe si vivía la etapa según la cual uno busca obsesivo ampliar el vocabulario, o quería aprenderse de memoria el tumbaburros. Le perdí la pista, a Héctor. No he visto ya su firma. Olvidé qué fuentes de información cubría. A lo mejor estaba a cargo del crucigrama y como no había donde situarlo trabajaba en Deportes. Con todo respeto, podría estar hospedado en la Casa de la Risa. Ahí repite de ida y vuelta el pequeño “Larús”, de la A a la Z y de la Z a la A.
Debiera, amigo, rematar con una mención a Abelardo Martín, pero él se retiró de todo. Ahora tiene un despacho. Quisiera visitarlo y husmear en su librero viendo qué diccionarios utiliza. ¿Podría yo enloquecer como el personaje de la novela “El resplandor” y terminar escribiendo sin papel en la máquina? ¿Cómo la hubiera escrito Stephen King ahora que hay compus? Buscaría a Walkinshaw en los diversos pabellones, bien zafado yo, con dos “Laruses” bajo los brazos, uno para él. Pero ¿y si ingreso con camisa de fuerza?
1 de diciembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Semidesnuda bajo el ventilador
Lo ideal sería crear un circuito de venta de libros a lo largo de la costa, Gonzalí. Sólo eso te falta. Los escribes y pugnas porque te publiquen. Te pagan, en el mejor de los casos, con... tus propios libros. Sería incapaz de hacer uno como editaste el tuyo, el primero, de mil ejemplares, pues tengo las uñas quebradizas. Si viviera en Tapachula me convertiría en agente viajero, vendiendo libros. Dispondría de tiempo.
Los imagino llegados del frío, vestidos de negro, sombrero de fieltro, camisa blanca, corbata desanudada, saco al hombro y remendados bostonianos polvorientos. Sudando. El portafolios con folletos y muestras de libros. Ofrecen obras completas o selectas de pueblo en pueblo. Vuelven al hotel y si son de los míos, una nativa piernilarga y semidesnuda los aguarda bajo un ventilador cuyas aspas arrojan contra las paredes la brisa caliente del Pacífico. Semivencida por el sopor y por un tomo de Kierkegaard, ella dormita viendo telenovelas.
Esos vendedores de proteínas para el alma van de Juchitán a Suchiate y de Suchiate a Juchitán. El siglo pasado, bebían espumosas en las estaciones ferroviarias y botaneaban lisas abiertas en canal o tamales humeantes vendidos por respetables señoras pochorocas. Cuando hubo trenes de pasajeros.
A veces me preguntan cómo le hago para publicar y cuando son intrépidos amagan con un libro inédito para que les consiga editor. Ignoran ese tramo del oficio, y el resto del proceso. Cuando les digo la clave está en escribir, no en publicar, me miran como a un marciano soconusquense. Vil pretexto para quitármelos de encima, sospechan. Debieran acercarse al medio, les digo si porfían. Preguntan qué medio. En los talleres de narrativa, respondo. Pero no les interesa porque saben escribir. Están seguros. Lo han hecho la vida entera. ¿Qué podrían aprender?
Les planteas al vuelo cuánto tienen qué dominar respecto a la técnica. Para ser específico, necesitarías leerles una cuartilla escrita por ellos y centrar tus sugerencias. Si te dan diez o cien, se indignan cuando lees sólo tres o cinco. Ignoran que lo importante es el “cómo”. Si les mencionas los errores dejan de hablarte. Si tú les dices edité el primer libro con mis propias uñas, exageras, dirán. Promueves y vendes tus propios libros, les cuentas y entonces de plano ya no te creen nada. Eres un egoísta y te niegas ayudar a otros, dicen. Es más ya se te subió.
GARBANZOS DE A LIBRO
Orhan Pamuk,
“Quieren matarme
y por eso ando con guardaespaldas”
Habla el escritor turco Orhan Pamuk (Estambul 1952), Nobel de Literatura: “Estoy por Europa. Por la democracia y por la libertad de opinión. Por eso quieren matarme. Tengo que andar con guardaespaldas. Es el precio que tengo que pagar... Siempre escribo libros críticos. Mi libro (“El museo de la inocencia”) es un intento de usar la literatura para ir más allá de la política... Los escritores son vistos como demoníacos, maniáticos, radicales. Pero en este caso, el de los partidos de Turquía, busco la armonía y producir una nueva cultura... Como el problema kurdo no está resuelto, la elite dirigente es nerviosa y frágil. En su ansiedad, juegan a una política salvaje, en la que todos tratan de encarcelar al resto. La política de matones intolerantes envenena la atmósfera... Al escritor lo entrevistaron para Spiegel Online, traducida por Elisa Montesinos, del suplemento Laberito de Milenio.
LOS GARBANZOS
La presentación del libro “En memoria del fuego”(Conaculta) se convirtió en un homenaje al periodista chiapaneco José Luis Espinosa (1963-2009), desaparecido hace poco, en la librería Rosario Castellanos”, de la colonia Condesa en el DF. Asistieron Blanca Valadez, esposa del periodista, la hija de ambos Alba Sofía, de once años, y la presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar.... Paul Auster publicará en diciembre próximo su novela “Invisible” (Anagrama). Un adelanto puede leerse en (www.elpais.com)... “Todos somos culpables, pero el poder es el culpable principal”, es una frase del escritor italiano Leonardo Sciascia (1921-1989), que murió de un cáncer hace veinte años... El segundo volumen de la correspondencia del poeta T.S. Eliot (1888-1965) se publicará con el título de “The letters of T. S. Eliot. Volumen Two, 1923-25”. El tercer tomo saldrá dentro de tres años... Acuse de recibo: El Búho, que dirige René Avilés Fabila, número 113, noviembre 2009, con las firmas de Marcela del Río, Alberto Dallal, María Luisa Mendoza, Jorge Bravo, Mario Casasús, María Teresa Castrillón, Teófilo Huerta, Guillermo Samperio, Edwin Lugo, Roberto Bañuelas, Ares Demertzis, Francisco Turón, Alejandro Alvarado, Bernardo Ruiz, Elsa Cano, Patricia Zama, Víctor Manuel Camposeco, Miguel Ángel Muñoz, Roberto Bravo, Martha Chapa, MAC. Miguel Bautista, Raúl Hernández Viveros, Max Mendizábal, Ernesto Piedras, Por supuesto y Carlos Bracho.
Semidesnuda bajo el ventilador
Lo ideal sería crear un circuito de venta de libros a lo largo de la costa, Gonzalí. Sólo eso te falta. Los escribes y pugnas porque te publiquen. Te pagan, en el mejor de los casos, con... tus propios libros. Sería incapaz de hacer uno como editaste el tuyo, el primero, de mil ejemplares, pues tengo las uñas quebradizas. Si viviera en Tapachula me convertiría en agente viajero, vendiendo libros. Dispondría de tiempo.
Los imagino llegados del frío, vestidos de negro, sombrero de fieltro, camisa blanca, corbata desanudada, saco al hombro y remendados bostonianos polvorientos. Sudando. El portafolios con folletos y muestras de libros. Ofrecen obras completas o selectas de pueblo en pueblo. Vuelven al hotel y si son de los míos, una nativa piernilarga y semidesnuda los aguarda bajo un ventilador cuyas aspas arrojan contra las paredes la brisa caliente del Pacífico. Semivencida por el sopor y por un tomo de Kierkegaard, ella dormita viendo telenovelas.
Esos vendedores de proteínas para el alma van de Juchitán a Suchiate y de Suchiate a Juchitán. El siglo pasado, bebían espumosas en las estaciones ferroviarias y botaneaban lisas abiertas en canal o tamales humeantes vendidos por respetables señoras pochorocas. Cuando hubo trenes de pasajeros.
A veces me preguntan cómo le hago para publicar y cuando son intrépidos amagan con un libro inédito para que les consiga editor. Ignoran ese tramo del oficio, y el resto del proceso. Cuando les digo la clave está en escribir, no en publicar, me miran como a un marciano soconusquense. Vil pretexto para quitármelos de encima, sospechan. Debieran acercarse al medio, les digo si porfían. Preguntan qué medio. En los talleres de narrativa, respondo. Pero no les interesa porque saben escribir. Están seguros. Lo han hecho la vida entera. ¿Qué podrían aprender?
Les planteas al vuelo cuánto tienen qué dominar respecto a la técnica. Para ser específico, necesitarías leerles una cuartilla escrita por ellos y centrar tus sugerencias. Si te dan diez o cien, se indignan cuando lees sólo tres o cinco. Ignoran que lo importante es el “cómo”. Si les mencionas los errores dejan de hablarte. Si tú les dices edité el primer libro con mis propias uñas, exageras, dirán. Promueves y vendes tus propios libros, les cuentas y entonces de plano ya no te creen nada. Eres un egoísta y te niegas ayudar a otros, dicen. Es más ya se te subió.
GARBANZOS DE A LIBRO
Orhan Pamuk,
“Quieren matarme
y por eso ando con guardaespaldas”
Habla el escritor turco Orhan Pamuk (Estambul 1952), Nobel de Literatura: “Estoy por Europa. Por la democracia y por la libertad de opinión. Por eso quieren matarme. Tengo que andar con guardaespaldas. Es el precio que tengo que pagar... Siempre escribo libros críticos. Mi libro (“El museo de la inocencia”) es un intento de usar la literatura para ir más allá de la política... Los escritores son vistos como demoníacos, maniáticos, radicales. Pero en este caso, el de los partidos de Turquía, busco la armonía y producir una nueva cultura... Como el problema kurdo no está resuelto, la elite dirigente es nerviosa y frágil. En su ansiedad, juegan a una política salvaje, en la que todos tratan de encarcelar al resto. La política de matones intolerantes envenena la atmósfera... Al escritor lo entrevistaron para Spiegel Online, traducida por Elisa Montesinos, del suplemento Laberito de Milenio.
LOS GARBANZOS
La presentación del libro “En memoria del fuego”(Conaculta) se convirtió en un homenaje al periodista chiapaneco José Luis Espinosa (1963-2009), desaparecido hace poco, en la librería Rosario Castellanos”, de la colonia Condesa en el DF. Asistieron Blanca Valadez, esposa del periodista, la hija de ambos Alba Sofía, de once años, y la presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar.... Paul Auster publicará en diciembre próximo su novela “Invisible” (Anagrama). Un adelanto puede leerse en (www.elpais.com)... “Todos somos culpables, pero el poder es el culpable principal”, es una frase del escritor italiano Leonardo Sciascia (1921-1989), que murió de un cáncer hace veinte años... El segundo volumen de la correspondencia del poeta T.S. Eliot (1888-1965) se publicará con el título de “The letters of T. S. Eliot. Volumen Two, 1923-25”. El tercer tomo saldrá dentro de tres años... Acuse de recibo: El Búho, que dirige René Avilés Fabila, número 113, noviembre 2009, con las firmas de Marcela del Río, Alberto Dallal, María Luisa Mendoza, Jorge Bravo, Mario Casasús, María Teresa Castrillón, Teófilo Huerta, Guillermo Samperio, Edwin Lugo, Roberto Bañuelas, Ares Demertzis, Francisco Turón, Alejandro Alvarado, Bernardo Ruiz, Elsa Cano, Patricia Zama, Víctor Manuel Camposeco, Miguel Ángel Muñoz, Roberto Bravo, Martha Chapa, MAC. Miguel Bautista, Raúl Hernández Viveros, Max Mendizábal, Ernesto Piedras, Por supuesto y Carlos Bracho.
23 de noviembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
“La política, mundo sucio y podrido”
Opiniones de escritores que forman parte de la “Biblia del narrador”, libro inédito del reportero:
Julian Barnes: Los novelistas que piensan que sus escritos son un instrumento político degradan la literatura y exaltan neciamente la política… El escritor que imagina que la novela es la forma eficaz de participar en política suele ser mal novelista, mal periodista y mal político. Saúl Bellow: En política, siempre lleva ventaja el hombre sin principios, el brutal el loco… La democracia no puede prosperar si los dirigentes carecen de pedagogía o capacidad de brindar consuelo. Emmanuel Carballo: El gobierno casi fabrica a los escritores. Decide quién es bueno y a quién premiar. Muchos escritores han sido unos truhanes, unos sinvergüenzas… Anton Chéjov: Los escritores sólo deben dedicarse a la política para protegerse de la política. Gabriel García Márquez: Tarde o temprano la gente le cree más a los escritores que al gobierno.
Günther Grass: No hay que dejarle la política sólo a los partidos. Es peligroso. Jorge Ibargüengoitia: Hay que tomar la política con cierto cinismo y, dada la situación, no hay actitud honesta. En el fondo somos partícipes de lo mismo. Estamos en el ajo. John Le Carré: Después de haber derrotado al comunismo tenemos que hallar la manera de derrotar al capitalismo. Henry Miller: La política es un mundo sucio y podrido. Lo degrada todo. Para ser político uno tiene que ser indocto, un poco asesino, dispuesto a ver a la gente sacrificada y asesinada por una idea, buena o mala. Son los que tienen éxito. Vladimir Nabokov: Desde mi juventud mi credo político se ha mantenido frío, como una vieja roca gris. Libertad de palabra, libertad de pensamiento, libertad de arte.
Luis Spota: He visto arribazones de políticos que llegan, otros se quedan por ahí. Ellos se van, nosotros nos quedamos. Sé cómo hablan, cómo se comportan en situaciones ridículas, o su grandeza. He conocido a gente relacionada con el hampa política. Mario Vargas Llosa: Un escritor no puede dar igual valor a la literatura y la política sin fracasar, como escritor y tal vez como político. Es muy importante que los escritores actúen con críticas, ideas, usando su imaginación. Pero también que no permitan que la política invada ni destruya la esfera literaria, el reino creativo del escritor. Cuando ocurre mata al escritor y lo convierte en un propagandista.
marcoaureliocarballo.blogspot.com
GARBANZOS DE A LIBRO
Nélida Piñón
“Falta una ONG para mejorar
la política y a los políticos”
La escritora brasileña Nélida Piñón (72 años) dejó entrever que debiera fundarse una ONG para vigilar a los políticos y su quehacer. “Las hay para todo menos para mejorar la política y los políticos”, especificó. También dijo que la imaginación y el conocimiento le ordenan viajar, salir de casa, recorrer el mundo y comprar tres periódicos en cada capital. “Oscilo entre lo que la realidad me obliga y lo que la imaginación me sugiere”. De niña, contó, le gustaba sentarse a escuchar a los ancianos y nunca se daba por satisfecha y les pedía que le contaran más. Ella vive cerca de Ipanema y afirma que jamás ha usado una prenda confeccionada con piel. Nélida Piñón, Premio Príncipe de Asturias y Premio Juan Rulfo, entrevistada para El País, acaba de publicar “Corazón andariego” (Alfaguara).
LOS GARBANZOS
Al publicar sus cuentos en “Sombras detrás de la ventana” (Era), Eduardo Antonio Parra declaró que es difícil crear conciencia por medio de la literatura “en un país de no lectores”. Agregó: “Si presentas la historia de un sicario no necesitas decir que hay corrupción política. Un lector inteligente concluirá en que tuvo que haber condiciones creadas por los políticos y la corrupción”... Federico Álvarez Arregui, director de la revista “Literatura mexicana” e investigador de la UNAM, dijo que la crisis no es del libro, que podrá ser digital, sino de la lectura. Habló para festejar el Día Nacional del Libro en un encuentro académico organizado por la UNAM... “Una de las grandes sorpresas de ser escritor es que mis colegas no reflexionan sobre el oficio”, declaró el colombiano Juan Gabriel Vásquez (36 años), que acaba de publicar 17 ensayos en “El arte de la distorsión” (Alfaguara). “Hay un completo desdén”... El cineasta español Manuel Gutiérrez Aragón (67 años), con 23 películas rodadas, quien publicó su primera novela “La vida antes de marzo” (Anagrama), Premio Herralde, dijo que un guión no es nada hasta que se filma, mientras que sin depender de nadie en la novela la creación está completa... Acuse de recibo: Revista de la Universidad, 69, noviembre 2009, que dirige Ignacio Solares, con las firmas de Herta Müller, Seamus Heaney, Fabianne Bradu, Annunziata Rossi, Vicente Leñero, José Narraro Robles, José Vasconcelos, Enrique Florescano, José Pascual Buxó, Federico Reyes Heroles, José Woldenberg, Federico Campbell, Juan Ignacio del Cueto y Esther de la Herrán.
“La política, mundo sucio y podrido”
Opiniones de escritores que forman parte de la “Biblia del narrador”, libro inédito del reportero:
Julian Barnes: Los novelistas que piensan que sus escritos son un instrumento político degradan la literatura y exaltan neciamente la política… El escritor que imagina que la novela es la forma eficaz de participar en política suele ser mal novelista, mal periodista y mal político. Saúl Bellow: En política, siempre lleva ventaja el hombre sin principios, el brutal el loco… La democracia no puede prosperar si los dirigentes carecen de pedagogía o capacidad de brindar consuelo. Emmanuel Carballo: El gobierno casi fabrica a los escritores. Decide quién es bueno y a quién premiar. Muchos escritores han sido unos truhanes, unos sinvergüenzas… Anton Chéjov: Los escritores sólo deben dedicarse a la política para protegerse de la política. Gabriel García Márquez: Tarde o temprano la gente le cree más a los escritores que al gobierno.
Günther Grass: No hay que dejarle la política sólo a los partidos. Es peligroso. Jorge Ibargüengoitia: Hay que tomar la política con cierto cinismo y, dada la situación, no hay actitud honesta. En el fondo somos partícipes de lo mismo. Estamos en el ajo. John Le Carré: Después de haber derrotado al comunismo tenemos que hallar la manera de derrotar al capitalismo. Henry Miller: La política es un mundo sucio y podrido. Lo degrada todo. Para ser político uno tiene que ser indocto, un poco asesino, dispuesto a ver a la gente sacrificada y asesinada por una idea, buena o mala. Son los que tienen éxito. Vladimir Nabokov: Desde mi juventud mi credo político se ha mantenido frío, como una vieja roca gris. Libertad de palabra, libertad de pensamiento, libertad de arte.
Luis Spota: He visto arribazones de políticos que llegan, otros se quedan por ahí. Ellos se van, nosotros nos quedamos. Sé cómo hablan, cómo se comportan en situaciones ridículas, o su grandeza. He conocido a gente relacionada con el hampa política. Mario Vargas Llosa: Un escritor no puede dar igual valor a la literatura y la política sin fracasar, como escritor y tal vez como político. Es muy importante que los escritores actúen con críticas, ideas, usando su imaginación. Pero también que no permitan que la política invada ni destruya la esfera literaria, el reino creativo del escritor. Cuando ocurre mata al escritor y lo convierte en un propagandista.
marcoaureliocarballo.blogspot.com
GARBANZOS DE A LIBRO
Nélida Piñón
“Falta una ONG para mejorar
la política y a los políticos”
La escritora brasileña Nélida Piñón (72 años) dejó entrever que debiera fundarse una ONG para vigilar a los políticos y su quehacer. “Las hay para todo menos para mejorar la política y los políticos”, especificó. También dijo que la imaginación y el conocimiento le ordenan viajar, salir de casa, recorrer el mundo y comprar tres periódicos en cada capital. “Oscilo entre lo que la realidad me obliga y lo que la imaginación me sugiere”. De niña, contó, le gustaba sentarse a escuchar a los ancianos y nunca se daba por satisfecha y les pedía que le contaran más. Ella vive cerca de Ipanema y afirma que jamás ha usado una prenda confeccionada con piel. Nélida Piñón, Premio Príncipe de Asturias y Premio Juan Rulfo, entrevistada para El País, acaba de publicar “Corazón andariego” (Alfaguara).
LOS GARBANZOS
Al publicar sus cuentos en “Sombras detrás de la ventana” (Era), Eduardo Antonio Parra declaró que es difícil crear conciencia por medio de la literatura “en un país de no lectores”. Agregó: “Si presentas la historia de un sicario no necesitas decir que hay corrupción política. Un lector inteligente concluirá en que tuvo que haber condiciones creadas por los políticos y la corrupción”... Federico Álvarez Arregui, director de la revista “Literatura mexicana” e investigador de la UNAM, dijo que la crisis no es del libro, que podrá ser digital, sino de la lectura. Habló para festejar el Día Nacional del Libro en un encuentro académico organizado por la UNAM... “Una de las grandes sorpresas de ser escritor es que mis colegas no reflexionan sobre el oficio”, declaró el colombiano Juan Gabriel Vásquez (36 años), que acaba de publicar 17 ensayos en “El arte de la distorsión” (Alfaguara). “Hay un completo desdén”... El cineasta español Manuel Gutiérrez Aragón (67 años), con 23 películas rodadas, quien publicó su primera novela “La vida antes de marzo” (Anagrama), Premio Herralde, dijo que un guión no es nada hasta que se filma, mientras que sin depender de nadie en la novela la creación está completa... Acuse de recibo: Revista de la Universidad, 69, noviembre 2009, que dirige Ignacio Solares, con las firmas de Herta Müller, Seamus Heaney, Fabianne Bradu, Annunziata Rossi, Vicente Leñero, José Narraro Robles, José Vasconcelos, Enrique Florescano, José Pascual Buxó, Federico Reyes Heroles, José Woldenberg, Federico Campbell, Juan Ignacio del Cueto y Esther de la Herrán.
17 de noviembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Cómo burlar al fisco
Conde, me has hecho reír. Pero no está en mi naturaleza darme por muerto. Lo tomaría como vivencia. Pero temo perfeccionar el error al ponerme con Cara de Niño a las patadas, y “voy pa´dentro”. Es buena idea que medio millón, un millón de contribuyentes le diga al mensajero de las multas “ese güey está muerto”. Buena oportunidad para organizar jenízaros de panteones y de urnas con cenizas. Aumentaría la tasa de empleos. Despreocúpate, pronto aparecerá un Barzón II antifisco. ¿Habrá hecho escuela quien ahora es diputado?
Mi problema es la aversión a ir en grupo. Pero no juego “solitarios”, pues mi capacidad de concentración es mínima. Ignoro si hay otro oficio en el cual sea requisito actuar a solas. Encontré el mío y sólo burro cambio de penco a medio río, ¿o serán tres cuartos? En el oficio más lindo del mundo me siento cual mojarra en el Tescuyuapan, rumbo al Pacífico. Además estos contratiempos dan tema. El fisco. Las multas. Dejé de encajar descargas de adrenalina cubriendo guerras. Ahora ocurre por defenderme de la entidad autorizada por la ley a perseguir y a triturar al causante cautivo, el gobierno fallido.
El ciudadano está harto de cuanto opinan los políticos. Por ejemplo, exponer tres años después cómo van a hacerle para reencauzar al país. Los diez puntos parecen tan olvidados como Cantinflas. ¿Por qué no dicen de plano cuántos años quieren gobernar, mientras aprenden el tejemaneje de “la cosa” pública.
Podrían pedir prestado 300 mil millones y pico de pesos para dejarnos tranquilos a quienes vamos de salida y deseamos que nos den por muertos, sin tomarle el pelo al torpe mensajero fiscal. Quizá los bisnietos hallen un modus vivendi sin sobresaltos mientras la derecha o la izquierda grita ¡eureka! si aprenden a gobernar y a administrar. “Hojalata”, dicen los chavos, no sea demasiado tarde. Porque la mezcla mexicana del petróleo, afirman los catastrofistas, es puro lodo.
En el siglo 20, los niños querían ser mordelones, después narcos y ahora diputados. Un amigo ya no le pedirá a sus mujeres un dictamen sobre el IQ sino la promesa ante notario de que le dejará su curul horas después de tomar posesión. No vayan a cobrar la primera dieta, o se afilien al partido de Juanito. Era mejor tener a Cantinflas de candidato para echar relajo. ¿Aunque sea del Soconusco, un conde está exento del pago al fisco?
GARBANZOS DE A LIBRO
Juan Cruz
“El periódico no es espacio
de ajuste de cuentas o de chantaje
El periodista y escritor Juan Cruz (61 años) , que obtuvo el XXII Premio Comillas de Ensayo, con su libro “Egos revueltos” (Tusquets), declaró que en sus entrevistas deja que los personajes cuenten lo que deseen contar. “No uso ni estilete ni cortaplumas ni navajas ni malos modos”, agregó. “Quiero saber, pero no quiero saber matando”. Un periódico, dijo, es para que la gente sepa qué pasa, no para los periodistas que lo utilizan “como si fuera el espacio de una venganza, un ajuste de cuentas o un instrumento de chantaje”. Juan Cruz, originario de Tenerife, España, cuenta que como periodista y editor ha acompañado a Paul Bowles con el traumatólogo, a Borges al baño, a Berger con el dentista y acompañó a Cela al cuarto de hotel y, ya en piyama, el Nobel de Literatura le pidió que le platicara hasta quedarse dormido.
LOS GARBANZOS
Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional de para la Cultura y las Artes (Conaculta) dijo en su primera rueda de prensa que sea el presupuesto que sea en el 2010 “haremos con menos dinero el mismo trabajo”... “Me encantará que lean mi novela ‘La escuela del amor’”, declaró Beatriz Escalante. “Es una historia linda y divertida acerca de las dificultades de encontrar el amor en esta época. Además, podrán conocer (durante la lectura) la primera escuela del amor. Incluye plan de estudios (je, je) y todo lo que ocurre en un centro de enseñanza orientado a que la gente aprenda el arte de amar.” Beatriz Escalante presentará su libro el 19 de noviembre a las 16 horas en la FIL de Guadalajara... Sobre el escritor español Francisco Ayala, que murió a los 103 años, José Saramago escribió: “Era la suya una obra profunda, muy rica en su reflexión y en su pensamiento, en la diversidad de sus intereses humanos y en su propia expresión litearia”, y Mario Vargas Llosa: “Siempre defendió la libertad y la democracia y sólo deja a su muerte amigos y admiradores en todo el orbe de la lengua española. Lo vamos a extrañar”... En sus memorias “A cada paso, una finalidad”, el ex presidente de Francia, Jacques Chirac (76 años) se queja de que visitaba a su compañero de ideología (derecha), Valery Giscard d’ Estaing, que también fue presidente, cuando ambos eran ministros de Finanzas y de Presupuesto, respectivamente, y ni siquiera le ofrecía una taza de té.
Cómo burlar al fisco
Conde, me has hecho reír. Pero no está en mi naturaleza darme por muerto. Lo tomaría como vivencia. Pero temo perfeccionar el error al ponerme con Cara de Niño a las patadas, y “voy pa´dentro”. Es buena idea que medio millón, un millón de contribuyentes le diga al mensajero de las multas “ese güey está muerto”. Buena oportunidad para organizar jenízaros de panteones y de urnas con cenizas. Aumentaría la tasa de empleos. Despreocúpate, pronto aparecerá un Barzón II antifisco. ¿Habrá hecho escuela quien ahora es diputado?
Mi problema es la aversión a ir en grupo. Pero no juego “solitarios”, pues mi capacidad de concentración es mínima. Ignoro si hay otro oficio en el cual sea requisito actuar a solas. Encontré el mío y sólo burro cambio de penco a medio río, ¿o serán tres cuartos? En el oficio más lindo del mundo me siento cual mojarra en el Tescuyuapan, rumbo al Pacífico. Además estos contratiempos dan tema. El fisco. Las multas. Dejé de encajar descargas de adrenalina cubriendo guerras. Ahora ocurre por defenderme de la entidad autorizada por la ley a perseguir y a triturar al causante cautivo, el gobierno fallido.
El ciudadano está harto de cuanto opinan los políticos. Por ejemplo, exponer tres años después cómo van a hacerle para reencauzar al país. Los diez puntos parecen tan olvidados como Cantinflas. ¿Por qué no dicen de plano cuántos años quieren gobernar, mientras aprenden el tejemaneje de “la cosa” pública.
Podrían pedir prestado 300 mil millones y pico de pesos para dejarnos tranquilos a quienes vamos de salida y deseamos que nos den por muertos, sin tomarle el pelo al torpe mensajero fiscal. Quizá los bisnietos hallen un modus vivendi sin sobresaltos mientras la derecha o la izquierda grita ¡eureka! si aprenden a gobernar y a administrar. “Hojalata”, dicen los chavos, no sea demasiado tarde. Porque la mezcla mexicana del petróleo, afirman los catastrofistas, es puro lodo.
En el siglo 20, los niños querían ser mordelones, después narcos y ahora diputados. Un amigo ya no le pedirá a sus mujeres un dictamen sobre el IQ sino la promesa ante notario de que le dejará su curul horas después de tomar posesión. No vayan a cobrar la primera dieta, o se afilien al partido de Juanito. Era mejor tener a Cantinflas de candidato para echar relajo. ¿Aunque sea del Soconusco, un conde está exento del pago al fisco?
GARBANZOS DE A LIBRO
Juan Cruz
“El periódico no es espacio
de ajuste de cuentas o de chantaje
El periodista y escritor Juan Cruz (61 años) , que obtuvo el XXII Premio Comillas de Ensayo, con su libro “Egos revueltos” (Tusquets), declaró que en sus entrevistas deja que los personajes cuenten lo que deseen contar. “No uso ni estilete ni cortaplumas ni navajas ni malos modos”, agregó. “Quiero saber, pero no quiero saber matando”. Un periódico, dijo, es para que la gente sepa qué pasa, no para los periodistas que lo utilizan “como si fuera el espacio de una venganza, un ajuste de cuentas o un instrumento de chantaje”. Juan Cruz, originario de Tenerife, España, cuenta que como periodista y editor ha acompañado a Paul Bowles con el traumatólogo, a Borges al baño, a Berger con el dentista y acompañó a Cela al cuarto de hotel y, ya en piyama, el Nobel de Literatura le pidió que le platicara hasta quedarse dormido.
LOS GARBANZOS
Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional de para la Cultura y las Artes (Conaculta) dijo en su primera rueda de prensa que sea el presupuesto que sea en el 2010 “haremos con menos dinero el mismo trabajo”... “Me encantará que lean mi novela ‘La escuela del amor’”, declaró Beatriz Escalante. “Es una historia linda y divertida acerca de las dificultades de encontrar el amor en esta época. Además, podrán conocer (durante la lectura) la primera escuela del amor. Incluye plan de estudios (je, je) y todo lo que ocurre en un centro de enseñanza orientado a que la gente aprenda el arte de amar.” Beatriz Escalante presentará su libro el 19 de noviembre a las 16 horas en la FIL de Guadalajara... Sobre el escritor español Francisco Ayala, que murió a los 103 años, José Saramago escribió: “Era la suya una obra profunda, muy rica en su reflexión y en su pensamiento, en la diversidad de sus intereses humanos y en su propia expresión litearia”, y Mario Vargas Llosa: “Siempre defendió la libertad y la democracia y sólo deja a su muerte amigos y admiradores en todo el orbe de la lengua española. Lo vamos a extrañar”... En sus memorias “A cada paso, una finalidad”, el ex presidente de Francia, Jacques Chirac (76 años) se queja de que visitaba a su compañero de ideología (derecha), Valery Giscard d’ Estaing, que también fue presidente, cuando ambos eran ministros de Finanzas y de Presupuesto, respectivamente, y ni siquiera le ofrecía una taza de té.
9 de noviembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
Los poetas callan en Palenque
Al poeta le hablaron a casa de su mamá, en Tapachula. Una señora que la atiende por su avanzada edad contestó diciendo que ahí nadie recibía premios, advertida sobre los fraudes telefónicos. A la tercera, la secretaria dejó el número al cual debía comunicarse Hernán Becerra Pino. El premio lleva el título del bardo tabasqueño Ydalio Huerta Escalante, arraigado en Palenque, Chiapas. “Pakal” es el título del poemario. Nervioso, el autor se comunicó y pronto viajó en autobús, catorce horas, a Palenque. Recibiría un cheque de veinte mil machacantes y de ahí debía pagar su hospedaje, le informó una secretaria. El poeta llevaba impreso la página de la convocatoria y eran el cheque y el hospedaje y los alimentos. Iba a investigar, dijo de mala gana la secretaria.
Sólo habría discursos de funcionarios del ayuntamiento, le advirtió un guarura al poeta, la noche de la entrega del premio. Hernán se asombró porque llevaba garabateados unos párrafos, el elogio a la cultura milenaria de Palenque. Los había escrito durante el trayecto kilométrico. En su momento, el poeta extendió la mano hacia el micrófono y el maestro de ceremonias no pudo menos de entregárselo porque el público observaba. Hernán vio hacia el presidium. La mirada del alcalde era “la de dos filosos puñales”. Las palabras del orador parecieron complacerlo a medias.
Al día siguiente hizo antesala. El alcalde le preguntó molesto qué deseaba. Se les había olvidado el diploma y Hernán deseaba tenerlo para confirmarle a su familia y a sus amigos el galardón adjudicado. Ahí la costumbre era entregar el cheque sin diploma, le dijo, gruñendo, el tipo. Hernán volvió a exhibir el impreso de la convocatoria y le dijo “ni modo que les muestre un billete de mil pesos”. Lo remitieron con el síndico. Sentado a su escritorio, enjugándose el sudor, el subalterno pidió ignorar el mal talante del alcalde. “Somos del mismo partido (Convergencia) y mire, me quitó el aire acondicionado y el ventilador”. Le entregó el diploma sin firma del alcalde.
Al regreso, un beisbolista de casi dos metros no le permitía ocupar a Hernán el asiento. Sólo con la intervención del chofer, el grandote se reacomodó... por un rato. “Nadie es poeta en su tierra”, murmuró Hernán, pasándose la mano por la bolsa de la camisa. El cheque estaba a buen resguardo. ¿Viaje a Cuba o cámara fotográfica? Iba a dilucidarlo.
GARBANZOS DE A LIBRO
Paloma Saiz
Están en riesgo los programas de fomento a la lectura en el DF
Paloma Sáiz declaró que los programas de fomento a la lectura y la Feria del Libro del Zócalo, a cuya coordinación renunció hace poco, “están en riesgo”, porque a los funcionarios públicos no les interesa conservarlos. Detuvieron ya el programa “Para leer de boleto en el metro”, argumentando falta de dinero cuando que “hay varios ofrecimientos” para financiarlo. La directora de Cultura del Gobierno del DF, Elena Cepeda, estudia también eliminar la Feria del Libro. Paloma Saiz denunció que los empleados de los programas mencionados, con contratos que vencerán en diciembre, son acosados con interrogatorios acerca de la labor que realizan y son advertidos de que “ahora sí vendrán especialistas a dirigirlos”. Es curioso, concluyó, pero con esos interrogatorios se enteran hasta ahora de qué clase de programas eran esos.
LOS GARBANZOS
“Me asustan mucho los que no leen, pero todavía más los que tratan de encontrar una razón para no leer”, declaró el escritor Élmer Mendoza al publicar su libro de cuentos “Firmado con un klínex”. “¿Recuerdan al ex presidente que nos dijo a todos que no leyéramos? Es gente que asume la ignorancia como un elemento de sabiduría, y ellos son muy peligrosos”... John Boyne, autor de la novela “El niño con el pijama a rayas” (Salamandra) dijo que la gente de su generación no escribe historias, porque la palabra historia “es una ofensa, algo sucio”. Para él, indicó, además de un lenguaje bonito y acertado debe privilegiarse la historia... Pronto se publicará la primera parte de las cartas “Viaje por Europa, 1925-1931” de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, autor de “El Gatopardo”, informó su hijo adoptivo Gioachino Lanza... El biógrafo de Gabriel García Márquez, el inglés Gerald Martin dijo que la literatura latinoamericana es interesante pero no apasionante, porque en México, por ejemplo, no es tan política como antes, lo cual “es irónico si pensamos que ahora están en la democracia”. Es una literatura bastante apolítica, dijo... Acuse de recibo: Agendiario 2010 Mujer Intuición, que dirige Rosa del C. Sánchez A. La agenda incluye la Red de Intercambios de Servicios con dentistas, medicina alternativa y psicólogas, así como poemas de excelentes autoras intuitivas como Patricia Parada, Antonieta Lavalle, Carla Treviño, entre otras.
Los poetas callan en Palenque
Al poeta le hablaron a casa de su mamá, en Tapachula. Una señora que la atiende por su avanzada edad contestó diciendo que ahí nadie recibía premios, advertida sobre los fraudes telefónicos. A la tercera, la secretaria dejó el número al cual debía comunicarse Hernán Becerra Pino. El premio lleva el título del bardo tabasqueño Ydalio Huerta Escalante, arraigado en Palenque, Chiapas. “Pakal” es el título del poemario. Nervioso, el autor se comunicó y pronto viajó en autobús, catorce horas, a Palenque. Recibiría un cheque de veinte mil machacantes y de ahí debía pagar su hospedaje, le informó una secretaria. El poeta llevaba impreso la página de la convocatoria y eran el cheque y el hospedaje y los alimentos. Iba a investigar, dijo de mala gana la secretaria.
Sólo habría discursos de funcionarios del ayuntamiento, le advirtió un guarura al poeta, la noche de la entrega del premio. Hernán se asombró porque llevaba garabateados unos párrafos, el elogio a la cultura milenaria de Palenque. Los había escrito durante el trayecto kilométrico. En su momento, el poeta extendió la mano hacia el micrófono y el maestro de ceremonias no pudo menos de entregárselo porque el público observaba. Hernán vio hacia el presidium. La mirada del alcalde era “la de dos filosos puñales”. Las palabras del orador parecieron complacerlo a medias.
Al día siguiente hizo antesala. El alcalde le preguntó molesto qué deseaba. Se les había olvidado el diploma y Hernán deseaba tenerlo para confirmarle a su familia y a sus amigos el galardón adjudicado. Ahí la costumbre era entregar el cheque sin diploma, le dijo, gruñendo, el tipo. Hernán volvió a exhibir el impreso de la convocatoria y le dijo “ni modo que les muestre un billete de mil pesos”. Lo remitieron con el síndico. Sentado a su escritorio, enjugándose el sudor, el subalterno pidió ignorar el mal talante del alcalde. “Somos del mismo partido (Convergencia) y mire, me quitó el aire acondicionado y el ventilador”. Le entregó el diploma sin firma del alcalde.
Al regreso, un beisbolista de casi dos metros no le permitía ocupar a Hernán el asiento. Sólo con la intervención del chofer, el grandote se reacomodó... por un rato. “Nadie es poeta en su tierra”, murmuró Hernán, pasándose la mano por la bolsa de la camisa. El cheque estaba a buen resguardo. ¿Viaje a Cuba o cámara fotográfica? Iba a dilucidarlo.
GARBANZOS DE A LIBRO
Paloma Saiz
Están en riesgo los programas de fomento a la lectura en el DF
Paloma Sáiz declaró que los programas de fomento a la lectura y la Feria del Libro del Zócalo, a cuya coordinación renunció hace poco, “están en riesgo”, porque a los funcionarios públicos no les interesa conservarlos. Detuvieron ya el programa “Para leer de boleto en el metro”, argumentando falta de dinero cuando que “hay varios ofrecimientos” para financiarlo. La directora de Cultura del Gobierno del DF, Elena Cepeda, estudia también eliminar la Feria del Libro. Paloma Saiz denunció que los empleados de los programas mencionados, con contratos que vencerán en diciembre, son acosados con interrogatorios acerca de la labor que realizan y son advertidos de que “ahora sí vendrán especialistas a dirigirlos”. Es curioso, concluyó, pero con esos interrogatorios se enteran hasta ahora de qué clase de programas eran esos.
LOS GARBANZOS
“Me asustan mucho los que no leen, pero todavía más los que tratan de encontrar una razón para no leer”, declaró el escritor Élmer Mendoza al publicar su libro de cuentos “Firmado con un klínex”. “¿Recuerdan al ex presidente que nos dijo a todos que no leyéramos? Es gente que asume la ignorancia como un elemento de sabiduría, y ellos son muy peligrosos”... John Boyne, autor de la novela “El niño con el pijama a rayas” (Salamandra) dijo que la gente de su generación no escribe historias, porque la palabra historia “es una ofensa, algo sucio”. Para él, indicó, además de un lenguaje bonito y acertado debe privilegiarse la historia... Pronto se publicará la primera parte de las cartas “Viaje por Europa, 1925-1931” de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, autor de “El Gatopardo”, informó su hijo adoptivo Gioachino Lanza... El biógrafo de Gabriel García Márquez, el inglés Gerald Martin dijo que la literatura latinoamericana es interesante pero no apasionante, porque en México, por ejemplo, no es tan política como antes, lo cual “es irónico si pensamos que ahora están en la democracia”. Es una literatura bastante apolítica, dijo... Acuse de recibo: Agendiario 2010 Mujer Intuición, que dirige Rosa del C. Sánchez A. La agenda incluye la Red de Intercambios de Servicios con dentistas, medicina alternativa y psicólogas, así como poemas de excelentes autoras intuitivas como Patricia Parada, Antonieta Lavalle, Carla Treviño, entre otras.
2 de noviembre de 2009
TURBOCRÓNICAS
El Diablo con tenis
De súbito el Diablo aparece en el restaurante de plástico y Feldespato cierra el libro y se dispone a escuchar un monólogo cuajado de verbos expansivos. Le agrada el enfoque peculiar del Diablo, excepto cuando filosofa. Todos filosofan con la edad, dice Thomas Bernard. Pero este Diablo con tenis ha filosofado desde siempre. Ahora decepciona a Feldespato una inferencia desatinada del Demonio. Años atrás, hubiera sido sólo otra imperfección. A sus parrafadas filosóficas habría sumado el desatino y punto y se acabó. Ni siquiera el Diablo es perfecto y quizá en su caso echó a perder la frase trillada según la cual sabe más el Diablo por viejo y no por Diablo. La decepción provino porque ya escribe novelas y uno de mil requisitos es que el narrador se ponga en los zapatos de los otros.
Feldespato estaba escuchando mal sus parrafadas y le pidió una vez, dos, repetirla. Feldespato se siente incómodo charlando con sordos y, poniéndose en los tenis del Diablo, iba a sugerirle que hablara de frente. Pero el Diablo se le adelantó. Afeitándote los pelos de la oreja, escucharías mejor, le dijo a Feldespato con sarcasmo punzante. Como parte de sus pendientes, Feldespato iba a ir a la peluquería. Él se fijaba en esos vellos desde la secundaria cuando tuvo una novia irónica. Te van a decir el Oreja Peluda, dijo la mujeruca. Desde entonces... ¿Estaba el Diablo perdiendo capacidad de observación y acaso el oído derecho? Por la puerta abierta entraba el atronador sonido del cilindro, le respondió, y él insistía, al hablar, en volverse hacia su izquierda. ¿Cómo escucharlo así? ¿Eh?, contestó Satanás.
Luego hablaron de su novela. El Diablo estaba en el punto en el cual debía ubicar en cuáles sitios emitirá su personaje principal un monólogo interno permanente. Ahí donde esté, le dijo Feldespato. Si el ser humano genera de cuarenta mil a sesenta mil pensamientos al día, los tiene hasta dormido. Espero que ese personaje no esté sordo, se dijo Feldespato, y si es alter ego del Diablo entonces emitirá ciento veinte mil pensamientos, incluso mientras engulle cuernos rellenos de jamón industrial y de queso de harina, el desayuno de este Diantre con tenis. Con sólo ese personaje, necesitaría tres tomos, sin diálogos ni descripciones ni acción. Puro flujo de conciencia.
GARBANZOS DE A LIBRO
Sándor Márai
“El enemigo real es la derecha,
hipócrita y mezquina”
El escritor húngaro Sándor Marái (1900-1989) opinaba que el comunismo “es una tragedia, pero el enemigo real son siempre los hipócritas, mezquinos, disfrazados de nacionalistas: la derecha”. Sin embargo, escribió desde la edad media la burguesía ha sido “el catalizador que impulsa el progreso y el desarrollo de masas”. En cuanto a la libertad de expresión consideraba que los gobiernos la necesitan porque es una condición que establecen los bancos mundiales. También que los síntomas de la corrupción han sido siempre los mismos en todas las épocas, pero ahora se sabe rápido “de qué va la cosa”. Al precisar que la libertad es un asunto privado, afirmaba que no existe la libertad institucional, sino que el ser humano puede alcanzarla por poco tiempo y con tenacidad. Después de autoexiliarse, la mayor parte del tiempo en Estados Unidos, declaró que la mayor satisfacción ha sido poder escribir sin autocensura. Estos puntos de vista figura en su libro “Diarios 1984-1989” (Salamandra).
LOS GARBANZOS
A propósito de los 20 años de muerto del escritor austriaco Thomas Berhnard se publica “Mis premios” (Alianza), libro póstumo en el que declara: “No estoy dispuesto a rechazar veinticinco mil chelines, decía, soy codicioso, no tengo carácter, yo también soy un cerdo”... “... no he tenido nunca ninguna clase de pudor literario”, declaró el escritor español Eduardo Mendoza al presentar su libro “Tres vidas de santos” (Seix barral), “hago lo que me gusta y ahí va; o sea, que si lo próximo me da por la novela rosa...”... Paloma Sáiz renunció a la Feria Internacional del Libro en el zócalo y al programa Fomento a la Lectura, después de que el gobierno del DF decidió, sin hacer un estudio de costos, al suspender la Feria para un mitin de electricistas y porque le redujeron el presupuesto... Acuse de recibo: “El Búho”, que dirige René Avilés Fabila, número 112, octubre 2009, con las firmas de Luz García Martínez, Ulises Velázquez, Jorge Bravo, Roberto Bravo, Luis Fernando Escalona, Guillermo Samperio, Enrique Gastélum, Roberto Bañuelas, Martha Figueroa de Dueñas, María Teresa Castrillón, David Figueroa, Eve Gil, Roberto López Moreno, Mario Casasús, Elsa Cano, Patricia Zama, Raúl Hernández Viveros, Citlali Ferrer, Francisco Turón, Dalia de León Adams, Martha Chapa, Dámaso Murúa, MAC, Por supuesto, Carlos Bracho, Miguel Bautista, Francisco Carranza Rolmero y René Avilés Fabila sobre Fernando Sánchez Mayáns.
El Diablo con tenis
De súbito el Diablo aparece en el restaurante de plástico y Feldespato cierra el libro y se dispone a escuchar un monólogo cuajado de verbos expansivos. Le agrada el enfoque peculiar del Diablo, excepto cuando filosofa. Todos filosofan con la edad, dice Thomas Bernard. Pero este Diablo con tenis ha filosofado desde siempre. Ahora decepciona a Feldespato una inferencia desatinada del Demonio. Años atrás, hubiera sido sólo otra imperfección. A sus parrafadas filosóficas habría sumado el desatino y punto y se acabó. Ni siquiera el Diablo es perfecto y quizá en su caso echó a perder la frase trillada según la cual sabe más el Diablo por viejo y no por Diablo. La decepción provino porque ya escribe novelas y uno de mil requisitos es que el narrador se ponga en los zapatos de los otros.
Feldespato estaba escuchando mal sus parrafadas y le pidió una vez, dos, repetirla. Feldespato se siente incómodo charlando con sordos y, poniéndose en los tenis del Diablo, iba a sugerirle que hablara de frente. Pero el Diablo se le adelantó. Afeitándote los pelos de la oreja, escucharías mejor, le dijo a Feldespato con sarcasmo punzante. Como parte de sus pendientes, Feldespato iba a ir a la peluquería. Él se fijaba en esos vellos desde la secundaria cuando tuvo una novia irónica. Te van a decir el Oreja Peluda, dijo la mujeruca. Desde entonces... ¿Estaba el Diablo perdiendo capacidad de observación y acaso el oído derecho? Por la puerta abierta entraba el atronador sonido del cilindro, le respondió, y él insistía, al hablar, en volverse hacia su izquierda. ¿Cómo escucharlo así? ¿Eh?, contestó Satanás.
Luego hablaron de su novela. El Diablo estaba en el punto en el cual debía ubicar en cuáles sitios emitirá su personaje principal un monólogo interno permanente. Ahí donde esté, le dijo Feldespato. Si el ser humano genera de cuarenta mil a sesenta mil pensamientos al día, los tiene hasta dormido. Espero que ese personaje no esté sordo, se dijo Feldespato, y si es alter ego del Diablo entonces emitirá ciento veinte mil pensamientos, incluso mientras engulle cuernos rellenos de jamón industrial y de queso de harina, el desayuno de este Diantre con tenis. Con sólo ese personaje, necesitaría tres tomos, sin diálogos ni descripciones ni acción. Puro flujo de conciencia.
GARBANZOS DE A LIBRO
Sándor Márai
“El enemigo real es la derecha,
hipócrita y mezquina”
El escritor húngaro Sándor Marái (1900-1989) opinaba que el comunismo “es una tragedia, pero el enemigo real son siempre los hipócritas, mezquinos, disfrazados de nacionalistas: la derecha”. Sin embargo, escribió desde la edad media la burguesía ha sido “el catalizador que impulsa el progreso y el desarrollo de masas”. En cuanto a la libertad de expresión consideraba que los gobiernos la necesitan porque es una condición que establecen los bancos mundiales. También que los síntomas de la corrupción han sido siempre los mismos en todas las épocas, pero ahora se sabe rápido “de qué va la cosa”. Al precisar que la libertad es un asunto privado, afirmaba que no existe la libertad institucional, sino que el ser humano puede alcanzarla por poco tiempo y con tenacidad. Después de autoexiliarse, la mayor parte del tiempo en Estados Unidos, declaró que la mayor satisfacción ha sido poder escribir sin autocensura. Estos puntos de vista figura en su libro “Diarios 1984-1989” (Salamandra).
LOS GARBANZOS
A propósito de los 20 años de muerto del escritor austriaco Thomas Berhnard se publica “Mis premios” (Alianza), libro póstumo en el que declara: “No estoy dispuesto a rechazar veinticinco mil chelines, decía, soy codicioso, no tengo carácter, yo también soy un cerdo”... “... no he tenido nunca ninguna clase de pudor literario”, declaró el escritor español Eduardo Mendoza al presentar su libro “Tres vidas de santos” (Seix barral), “hago lo que me gusta y ahí va; o sea, que si lo próximo me da por la novela rosa...”... Paloma Sáiz renunció a la Feria Internacional del Libro en el zócalo y al programa Fomento a la Lectura, después de que el gobierno del DF decidió, sin hacer un estudio de costos, al suspender la Feria para un mitin de electricistas y porque le redujeron el presupuesto... Acuse de recibo: “El Búho”, que dirige René Avilés Fabila, número 112, octubre 2009, con las firmas de Luz García Martínez, Ulises Velázquez, Jorge Bravo, Roberto Bravo, Luis Fernando Escalona, Guillermo Samperio, Enrique Gastélum, Roberto Bañuelas, Martha Figueroa de Dueñas, María Teresa Castrillón, David Figueroa, Eve Gil, Roberto López Moreno, Mario Casasús, Elsa Cano, Patricia Zama, Raúl Hernández Viveros, Citlali Ferrer, Francisco Turón, Dalia de León Adams, Martha Chapa, Dámaso Murúa, MAC, Por supuesto, Carlos Bracho, Miguel Bautista, Francisco Carranza Rolmero y René Avilés Fabila sobre Fernando Sánchez Mayáns.
28 de octubre de 2009
Miércoles 28 de octubre del 2009
Trinché uno de los tejocotes y se lo aproximé a Petunia. Ella se echó para atrás como si en lugar del preciado fruto le ofreciera una cucaracha cristalizada. No me gustan, dijo. Nunca me han gustado. ¿Qué que qué?, pregunté patidifuso. No soporto el rechazo, pero esta reacción suya iba más allá.
En el otoño, desde hace dos o tres sexenios, descubrí los tejocotes en dulce cuando la acompañé al mercado. Le pregunté por qué nunca los había comprado. Contestó con un ademán incomprensible. En la tierruca los llamamos “manzanitas”.
Desde entonces, si hay oportunidad, compro un cuarto de kilo, seis o siete pulposas esferas doradas. Le ofrecía y aceptaba uno y hasta dos. Se trata del tercer postre exquisito para mí, enseguida del higo y de la duquesa, la oblea rellena de clara de huevo.
Dos o tres sexenios después, Petunia lo rechazaba con aquella atroz confesión. Debía ver el asunto en positivo. El cuarto de kilo costaba diez pesos, después doce, dieciocho y veinte y veintidós. Ahora, treinta.
Nunca es tarde para ir fijando posiciones, concluí. Serán todos míos. Cerré los ojos y me concentré en el paladeo. Estaba ya en condiciones de aceptar sólo media pila de pasta y de rechazar el salpicón, el pozole de pollo, los bisteces insípidos y la lechuga sin aderezo.
En el otoño, desde hace dos o tres sexenios, descubrí los tejocotes en dulce cuando la acompañé al mercado. Le pregunté por qué nunca los había comprado. Contestó con un ademán incomprensible. En la tierruca los llamamos “manzanitas”.
Desde entonces, si hay oportunidad, compro un cuarto de kilo, seis o siete pulposas esferas doradas. Le ofrecía y aceptaba uno y hasta dos. Se trata del tercer postre exquisito para mí, enseguida del higo y de la duquesa, la oblea rellena de clara de huevo.
Dos o tres sexenios después, Petunia lo rechazaba con aquella atroz confesión. Debía ver el asunto en positivo. El cuarto de kilo costaba diez pesos, después doce, dieciocho y veinte y veintidós. Ahora, treinta.
Nunca es tarde para ir fijando posiciones, concluí. Serán todos míos. Cerré los ojos y me concentré en el paladeo. Estaba ya en condiciones de aceptar sólo media pila de pasta y de rechazar el salpicón, el pozole de pollo, los bisteces insípidos y la lechuga sin aderezo.
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